Fragor pelviano

–Gustosilla–, como cerezo lozano
o fruto incipiente.

De andar consistente
de fémina con desgano
suscita –en áquel–, que aún anuente,
deslumbrado cae a sus pies cual insano.

-- oo --

De pelo aciago, –o bien–, al tiempo espartano
oteo, ausente se reconvierte
incubando un existente
deseo malsano.

–Uno–, insano.

–En fragor pelviano–
incubando una existente
presencia, que se autoreconvierte
en un permanente figurín lozano.

-- oo --

Fascinado, ante sus pies recala –insano–,
una presencia vigorizante
forjando un empeño sano.
–Reconstituyente–.

–Un fruto incipiente–.
Gustosilla como cerezo lozano.