Ansia velada


Tus ojos se manifiestan; me reclaman.

Emociones sensitivas que proclaman
la calma confiesa.

Con ardor se apresa
entre sábanas que claman
un ansia velada, –pero– ilesa.

Tu mirada me pronuncia. –Apresa–.
Mis labios te  beben, calman
tu latir que atiesa.
–O se plasman–.

–Así–, plasman
verdades que atiesa
unos deseos que claman
por tus labios:¡que me beban! –Esas–,
cual latir que atiesa –pero– que reclaman.