Sentida piel

Vuestro hábito: hielo; vuestra esencia: fuego.

Sentid el crujid de vuestra alma, -su pliego-,
esa arruga que reclama
un excitante deseo palaciego.

Un silente jadeo, -que siendo amargo-,
ciñe vuestra abrumada alma;
-en dolida calma-
bregó.

Trasiego.

Un ruego
en fijada calma
que por tus labios, -os- reclama
en silente jadeo, cual fuere fuego.

Un excitante deseo palaciego
-esa arruga que reclama-,
sentir el crujir de vuestra alma. Su pliego.

Vuestra esencia: fuego; vuestro hábito: hielo.