The Perfect Host

“The Perfect Host” un film de Nick Tomnay; a mi criterio espectacular, claro, no para paladares delicados, claro está. No apta para personas sensibles, aborda temas como la psicopatía, la mala racha de un ladronzuelo novato y las perversiones hasta que nivel son capaz de llegar.
Espectaculares, son los papeles que desempeñan Clayne Crawford como así el de David Hyde Pierce, uno por ser una presa circunstancial, el otro, por recibir un invitado que no esperaba el cual termina despertando el perfecto anfitrión dormido. Veamos.. si tuviera que darle un premio por el mejor papel actoral se lo daría a ojos cerrados a éste último.
En si, el film a mi gusto en cuanto a su temática no posee muchos elementos como para ser desmenuzados, ya que esencialmente trata de la relación entre un individuo, John Taylor y otro, Wilson Warwick.


A Taylor se le busca por robo a una sucursal bancaria, en tanto Warrick, representa el perfecto anfitrión ya que sin tener previsto lo que haría en la noche dejaría libre sus otros “yo”. No tiene uno, tiene cuatro.
El que parece más malo, perseguido por la policía,  buscado por toda la fuerza del FBI, que todos les tienen miedo y que en buena parte del film lo muestra como tal, termina en las garras de un Warrick que posee dentro de él a un tal Roman, un Rupert, una Mónica  y una tal Chelsea dentro de si. Claro esas multiples personalidades no se despiertan porque sí, debe existir un disparador, y éste se da cando Taylor arriba a la finca de Warrick en L.A y de estar un rato dentro de ella.

Descollantes desde el aspecto actoral son:
En primera instancia cuando John Taylor interpretado por el actor Clayne Crawford (Kevin Wade en “24 horas” serie televisiva), se hace acopio de la casa y ordena a Warrick, hasta ese momento un perfecto anfitrión callarse. Acto que dispara a todos los personajes se abran ante un Taylor que termina siendo presa de un ave de rapiña oculto.



En segunda instancia, y aquí lo mas importante del film es ver a Warrick interactuando con todos sus personajes; invitados éstos según su psiquis a una cena informal. Y aquí se desata el león dormido luego de del “Callate” por parte de Taylor.
Tenemos a un Taylor dominante con el pie sangrando que parece dominar la escena y un Warrick sumiso; Vemos una escena donde todo parece querer ayudarlo a curar esa herida pero le hace levantar el pie para limpiar el piso de parquet. Y aquí comienza a florecer los personajes de éste, de Warrick, sus otros “yo”.


Hay instantes de cámara en el filme que son brillantes. Entre ellos podemos apreciar la fiesta en todo su apogeo, y Warrick interactuando con sus otros “yo”, un perfecto anfitrión en todo su término y por otro un sádico que somete a esa presa que cayó como del cielo en sus garras.
Brillantes son escenas donde por un lado dialoga con ellos, por otro muestra quien domina a quien y como es tratado. Hay flashes en la escena que se intercalan en medio de un clima desatado por un Warrick sin control y las causas por la cual Taylor hizo lo que hizo. 


Son flashes, pero, a mi juicio si esas escenas hubieran estado en blanco y negro, las causas de que llevó a Taylor al asalto, hubieran resaltado más.
El papel de victimario y de victima, el papel de un policía y de sus “yos” que nadie conoce. El libro. Hay un libro donde están todas las victimas. 



En fin, la trama es superficial, si lo es, y profundo la psicopatía de Warrick muy bien plasmada por los efectos de cámara y de Nick Tomnay, su Director. Un film que para comentar hay mucho atrás: escenas como cuando se muestra a Warrick haciendo el amor con su otro “yo” Chelsea, interpretado por la actriz Annie Campbell (Anna en "Grey's Anatomy" serie televisiva) en el baño, y por otro lado mostrando cual flash fuere la visión de un Taylor Maniatado en la bañera observando a Warrick gesticulando el acto sexual ante un espejo.
La escena que bailan la “Conga”.. Taylor en una piscina. Bueno hay mucha tela para sacar de los “yos” de Warrick.