Entre el Ayer y el Aquí


–Señor, tiene visitas –La encargada de atenderlo, suministrarle sus medicamentos y demás, mencionaba dichas palabras al tiempo que con los nudillos golpeaba la puerta que daba a su aposento.

–Le repito nada de decir o mencionar algo que le dispare los recuerdos del pasado –El señor Julián, padece de de lo que se podría interpretar como que vive en una realidad alterna, confunde las cosas y el momento actual ¿Me ha dicho que usted es pariente?

Otra época - Casa de la familia Huerta.
Había arribado a la casa de mi padre un sábado cerca del mediodía, cuando mirando entre sus pertenencias me llamó la atención un libro extraño. Con una encuadernación peculiar –poseía un membrete que a consecuencia de su uso, era difícil discernir su significado– y sentado frente al hogar de leña que antaño era usado por ellos para calentarse, me puse a leer. Quería saber.

11 de julio de 1950. Predio de los Henderson. – El Libro.
“Había arribado junto a mi equipo al predio donde antiguamente auspiciaba de loquero; su dueño, el único que quedaba en vida había autorizado su ingreso a las fincas que le componían. Todavía era de día, pero presagiaba que iba a ser una noche movida.”

Misma fecha. Predio de los Henderson
–¡¡Humm!! –Ana, mi esposa con el maletín con contenido tecnológico de avanzada, equipos fílmicos, de audio y demás, al verse frente a frente al lugar mencionaba no se si para si, o para mi, hablaba en voz alta– No me gusta nada; tengo un mal presentimiento.” 

11 de julio de 1950. Predio de los Henderson; 11:30 PM. – El Libro.
“Haría unos minutos que había dejado la cinta de atar a mí costado a consecuencia, de estar moviendo una camilla de enfermeros donde antaño se colocaban los cuerpos de los enfermos para ser trasladados.
Haciendo el giro de un trompo ésta, se movía alocada detrás de mí sobre el borde de una mesa que estaba repleta de instrumental quirúrgico. Había ido para reubicar unas cámaras de lugar para que apuntasen hacia otra zona .. más hacia el pasillo”

Otra época - Casa de la familia Huerta; 11:30 PM.
Ya la lectura me tenía interesado; no me había percatado de que se avecinaba un frente de tormenta, lo que haría que más tarde la nieve, fuere más abundante de lo normal. No podía dejar de leer, por lo que atiné a encender el fuego para caldear el ambiente y proseguir con la lectura.

12 de julio de 1950. Predio de los Henderson; 01:59 AM.
“Algo nos llamó la atención por los monitores, en particular en el ala derecha del hospital. Hablando de ello el predio lo conformaba 5 fincas separadas por un terreno agreste. Una alarma había sonado, por lo que mandamos a Juan y Esteban a investigar”

12 de julio de 1950. Predio de los Henderson; 02:23 AM.
“Juan, iba detrás filmando con cámara infrarroja, en tanto Esteban medía la temperatura del corredor que daba a la zona de los quirófanos cuando…
El audio como el video se cortaban y se escuchaban las voces de éstos, pero también otras. Luego los vemos correr. En una pieza que hacía más frío de lo normal, la cámara tomó la imagen de un espectro”

Otra época - Casa de la familia Huerta; 01:59 AM.
La tormenta hacía rato que se había asentado haciéndome la idea de que iría a pasar un fin de semana largo en la casa de mi padre. Dejé un libro a mi costado y me propuse a hacerme algo de comer cuando.. veo la figura de mi madre, Ana María cruzar delante de mi desvaneciéndose a través de la puerta, no antes habiéndome hacer un gesto con el dedo.
–¡¡Mamá!!

12 de julio de 1950. Predio de los Henderson; 04:14 AM. – El Libro.
“Todo en la sala de se volvió loco; las cámara entrecortaban la visual, el sonido por instantes era extraño. Como que había varias voces en todos lados, incluso.. de niños.”

Otra época - Casa de la familia Huerta; 04:14 AM.
–¡¡Mamá!! – y la vi por el corredor en la parte que daba a los dormitorios. Me miró y se desvaneció a través del dormitorio de mis padres.

12 de julio de 1950. Predio de los Henderson; 04:53 AM. – El Libro.
“Corríamos por los pasillos captando lo que veíamos, asimismo las cámaras fijas ubicadas estratégicamente. Una enfermera que lucía de la década de1880 cruzó mi cuerpo corriendo llevando una camilla con un soldado con la pierna apuntada. Ese instante sentí un frío de muerte. Giré la cabeza hacia mi compañero y fue cuando vi a mi mujer caída en el suelo gritando; prácticamente estaba dando a luz.”

Otra época - Casa de la familia Huerta; 04:53 AM.
Vi una imagen subreal. Estaba en el año 1950 viendo varias personas atendiendo a mi padre que acababa de perder a su esposa, el día anterior. Decidieron internarlo ya que lo que decía eran incoherencias de que su mujer… fantasmas y un ente.

En la actualidad.
–Soy hijo por el ala materna; su esposa era mi madre –Juan Esteban, un hombre de unos 40 años, bien vestido, había arribado a la Mansión donde descansaban las personas de la tercer edad.. con plata, por supuesto– Según me contó mi tío que me crió, Ana María, como se llamaba, me dio a luz instantes antes de que todo sucediera.
–Bien le dejo con su padre –mencionaba la nurse, en tanto cerraba la puerta con sumo cuidado detrás de mi.

Una figura de un anciano canoso, en silla de ruedas, mirando hacia el ventanal que daba al patio donde tomaban sol algunos pacientes, perdido en la lejanía de su mundo interno se aparecía ante mí.

–Viniste. –Ahora veía a mi padre delante de mi parado sonriéndome.
–Si. Nos vamos.
– Si, es hora. –Ambos, yo y él, nos desvanecíamos de la estancia donde su cuerpo quedaba sólo; tenía bajo mi regazo el libro– Ahora veremos a mamá.