Soul Surfer

“Soul Surfer” un film de Sean McNamara. Aborda la historia real de una juvenil surfista hawaiana que se enfrentó a una de las adversidades que deben sortear cualquier amante de éste género deportivo, el surfeo.
Nacida en Hawai, hija de padres surfistas corre por su sangre agua salada; según ella, el hogar es donde yace el corazón. Para muchos eso consistiría en 4 paredes y un tapete, pero para ella.. es el océano, con el calor del sol sobre su piel.
Su familia estuvo siempre conformada por su padre Tom (Dennis Quaid) y Cherry (Helen Hunt); no fue hija única, tuvo 2 hermano: Noah (Ross Thomas) y Tim (Chris Brochu).
Su mejor amiga ha sido siempre Alana (Lorraine Nicholson). Con ellos se crió, es más, aprendió a estar encima de una tabla de surf al tiempo que gateaba.
Sus padres, la motivaban. Se  puede decir que su infancia ha sido feliz, producto una familia muy unida.
Ya, con apenas 8 años de edad ganó su primera competencia de surf. Tanto, Alana como Bethany pasaban más tiempo mojadas que secas, tan así, que su madre Cherry siempre decía que ambas eran dos sirenas. Desde que montó su primera ola en la Isla de Mauí, supo que quería dedicarse a ello, el surf, como una forma de vida ya que ello siempre ha sido una pasión.
Desde pequeña ha tenido la fortuna de tener padres que la apoyaban y alentaban. Tom, su padre, siempre le hacía mención de que la vida es una aventura; a veces te revuelca, terminando uno en la arena.Toda la familia Hamilton ha sido siempre bien vista y querida; éstos se radicaban en Mauí, una de las islas que componen el archipiélago hawaiano. Fue así que ella creció feliz en ese entorno, disfrutando del océano, sus amigos y su familia. Sus mejores amigos han sido la familia Blanchard.  Estos últimos, estaban compuestos por Holt (Kevin Sorbo), el padre de Alana, su esposa que si bien en éste film se hace referencia de ella, no aparece como una figura que tenga peso dentro del film. De ese matrimonio sale a luz Alana que se crió como una hija adoptada por los Hamilton.
El estar dentro de los Hamilton como de los Blanchard, a todos efectos para ambas familias ha sido siempre lo mismo. Religiosos como eran, dentro de una comunidad de por si pequeña, iban siempre una vez a la semana al Templo donde residía la Ministra de Asuntos Juveniles ante Dios, Sarah Hill (Carrie Underwood).
Esta última, Sarah, poseía su influencia dentro de la Comunidad ahí en Maui, es más tenía bien vista a Bethany. Llegaron a ir a Ciudad de México, cuando el gran terremoto que asoló la capital azteca, sólo que Bethany, no fue. Estaba patrocinada para el campeonato juvenil de surf por Tim Curl.
De Sarah Hill, aprendió a ver las cosas con otra perspectiva: por ejemplo, un día, le mostraba a quienes ella tenía a cargo una serie de fotografías tomadas de muy de cerca y les preguntaba que veían en ella. Unos decían una cosa, otros algo completamente disímil. Cuando alejaba la imagen, Sarah, les mostraba que eso era el ojo de una mosca. Tan así que por ejemplo, lo que sería una nuez, se les antojó un cerebro humano. 
Con ello, quería hacerles entender lo difícil que es ver las cosas cuando están ve las cosas desde muy cerca. Que hay que tomar cierta distancia, para observarlas con perspectiva; lo mismo sucede en la vida. Si se esta lidiando con algo que parece difícil, o no tiene mucho sentido, se debe hacer cambio de ella.
Así como siempre estuvo rodeada de amigos y cariño, también lo estuvo de envidia. El caso más notorio ha sido siempre de su competidora más tenáz, Malina Birch (Sonya Balmores).
El 31 de octubre del 2003, Hamilton fue a surfear en la mañana en una playa de Kauai con sus amigos, Alana, Byron y Holt Blanchard. Alrededor de las 7:10 a.m., a unos 300 metros de la costa, estaba acostada en su tabla con su brazo izquierdo colgando en el agua, cuando un tiburón tigre la atacó, arrancándole su brazo izquierdo justo abajo del hombro. Sus amigos la ayudaron a volver a la playa.
Habiéndose desangrado casi por completo mantuvo una compostura que asombró a más de uno, no sólo a sus padres, Tom (Dennis Quaid) tanto como Cherry, sino al doctor que lo atendió desde que nació. Su fuerza de voluntad, su lucha por salir adelante fue apoyada por toda su familia. Su padre cuando la vio en ese estado prácticamente comenzó a llorar, y Bethany aún en el Hospital de la Comunidad, lo calmaba y tranquilizaba.
En poco tiempo, luego del ataque que le quitase el brazo, Bethany comenzó a surfear: el apoyo familiar, el amor por la familia en general, aunado al espíritu luchador de Bethany hizo ello posible. Pero no fue un simple surfeo, enseguida que adquiriese fuerza, se anotó al campeonato nacional de Surf.
Concluyendo.
Un film donde denota el valor de la fé, la voluntad ante la adversidad, la lucha por la vida, hacen de éste film uno de los mejores que he visto. El trabajo de cámara, los enfoques de primer plano, el elentecer ciertas tomas cuando el film lo ameritaba, las escenas de surfeo acompañado de las vistas de Hawai hacen de éste film uno de los mejores que he visto.
Bethany realizó su sueño de convertirse en surfista profesional; ganó el quinto lugar en la Competencia Nacional de Surf. Al año siguiente, tuvo el primer lugar en el Campeonato Nacional de la NSSA.
Fue a Tailandia con Word Visión para ayudar a la la recuperación que ocasionó el tsunami que devastó Asia. Luego visitó las topas americanas en la Base Ramstein sita en Alemania dando fuerza a soldados combatientes lisiados. Ganó el premio ESPY al “Mejor retorno del Año”.
Por su parte Alana, su mejor amiga, también terminó convirtiéndose en una surfista profesional.
Su entrenador, Rusell Lewis la acompaño desde que tenía 8 años de edad y nunca la dejó, aún, luego de la amputación del brazo.