Sueños Partidos


–El día pasa.. –Llovía. El frío calaba los huesos y yo estaba parado debajo de una farola, ubicado en una esquina cualquiera de la metrópolis– pasa que estás de pie en  algún lado y te das cuenta que no quieres ser..
–.. y te das cuenta que no quieres ser.. –Por mi mente pasaba estos pensamientos en tanto observaba a las pocas personas que atinaban pasar apuradas– el  puto prindao que le han reventado la cara..
–El  puto prindao que le han reventado la cara –Terminaba pasar por mi mente ese pensamiento, cuando inconcientemente tiraba lo que quedaba del cigarrillo sobre el pie de la farola acumulándose al resto– Tampoco tu padre, hermano o nadie de tu puta familia.
–No quieres ser la señora jueza, ni siquiera ser tú –Volvía a encender de nuevo otro cigarro en tanto miraba hacia arriba, al ventanal que daba sobre el tercer piso– sólo quieres salir corriendo del lugar en que te encuentras.

Pensamientos
–Hijo de puta –Siendo adolescente volvía tarde a casa; la droga, el alcohol, las corridas en motocicleta por la Peatonal que daba sobre la Escollera hacían su efecto- Te tiraste a mi madre.

–¡Muérete! –El puto chingao intentaba manotear el revolver que descansaba sobre una mesa de luz. No pudo. Lo estaba sacando de la cama arrastrándolo por el suelo.– Hijo de..
–Hijo de.. –Asido del pelo del tipejo caía rodando por la escalera que daba hacia el dormitorio de mi madre; la frase quedó inconclusa. Le había partido la cabeza contra el vidrio de un espejo que estaba sobre la entrada. Mi madre gritaba, pero su voz pareciera estar en “off”, en silencio.

–Muérete –Una navaja había entrado varías veces sobre el abdomen del fulano– Te tiraste a mi madre hijo de p..
– Te tiraste a mi madre hijo de p.. –Dos policías grandotes me levantaban en vilo y tiraban boca abajo al piso, esposándome en consecuencia– ¡Madre!
–Asido del pelo del tipejo caía rodando por la escalera que daba hacia el dormitorio de mi madre –Fue lo último que recordé antes de quedar dormido de garrotazo que recibí sobre la cabeza; en tanto eso sucedía veía desvanecerse la figura de ella, en batas menores, llorando.

Actualmente
–El día pasa.. –Llovía. El frío calaba los huesos.. –Y de repente ocurre; algo se acciona y en ese momento sabes que las cosas van a cambiar. Ya han cambiado.
–.. que las cosas van a cambiar. Ya han cambiado. –Recostado sobre la farola, fumando un cigarrillo– Ya no ha vuelta atrás lo sientes, y justo entonces..
–.. lo sientes, y justo entonces.. –La puerta del Edificio comenzaba a abrirse– que todo empezó antes de lo que pensabas.

Pensamientos
Huérfano de padre, siendo niño veía como el fregadero se acumulaba de trastos; mi madre tirada sobre un sofá miraba la televisión en blanco y negro. Una botella de alcohol barato reposaba sobre la mesa lindera.
–Madre –Cuando atiné a darle un beso fue cuando me percaté que ella estaba con su cabeza para atrás; estaba drogada, sin ropa interior. Esta, la ropa interior, estaba tirada sobre el suelo. Yo, no había comido en dos días. –¡Madre!
–¡Madre! –Tenía 8 años, y comenzaba a llorar; mi hermana mayor de doce, se había ido de casa, quedando sólo. Pasó el tiempo, yo trabajaba para unos gangsters que se hacían del pueblo algo suyo. Llevaba “mercadería” de un lado a otro; fue el momento que me detuvieron por vez primera.

Tiempo intermedio
De internado a internado, peleas de puños por plata, me fui haciendo de una reputación de hombre rudo, pero no dejaba de visitar a mi madre , al menos verla de lejos.. cuidarla.

El desencadenante.
–La plata,  perra –Cuando me acerque a la casa, ya adolescente volviendo tarde a casa entre la droga, el alcohol, las corridas en motocicleta por la Peatonal que daba sobre la Escollera haciendo su efecto sobre mi, fue cuando escuché los gritos– Hijo de..
–Hijo de.. –Asido del pelo del tipejo caía rodando por la escalera que daba hacia el dormitorio de mi madre.. – ¡Madre!
–¡Madre! –Fue lo último que recordé antes de quedar dormido de garrotazo que recibí..

Actualmente
–.. lo sientes, y justo entonces.. –La puerta del Edificio comenzaba a abrirse– que todo empezó antes de lo que pensabas.
Para ese entonces tenía la pistola en la mano ..