Source Code

El filme que tengo para comentar hoy de llama “Source Code”; un film cuyo género podría catalogarse de ciencia ficción, pero como digo yo lo es hasta que los científicos encuentran la forma para convertirlo en ciencia. Para ello, deberán encontrar lo que ésta mantiene oculto.

Duncan Jones, su director, el que hizo “Moon” en el 2009, llevó adelante “Código fuente” si lo hemos de traducir en forma literal y posee fecha de estreno en España, abril de 2011.

Un film que aborda el futuro de la guerra antiterrorista; una visión que nos muestra hasta donde son capaces de llegar aquellos que propician la política antiterrorista para evitar una catástrofe centrado en ese tema.




No alcanza con enviar soldados al frente, en Afganistán, en Irak, o donde “el deber” mande, hay que usar lo que queda de los cuerpos de esos combatientes, en pro de un mundo mejor.

Un film que aborda varias aristas críticas y complejas en torno al tema: esta por ejemplo, que sucede en el momento de la muerte con los recuerdos, cuando sería el momento en que éstos desaparecen de la mente de quien lo posea.

Un film lleno de aristas cual de ellas más polémicas como ser, que sucede con la mente una vez que el humano haya fallecido y si esa información cae en manos de personas inescrupulosas que no le basten que el soldado haya cumplido su deber con la patria, sino que es mantenido en un estado de hibernación en tanto las últimas imágenes de su vida pueda ser explotadas para recrear una y otra vez el mismo escenario y así adelantarse a los acontecimientos.





Capturar al terrorista antes de que cometa lo que se propone.
Un film que aborda temas como: uno es ser humano o es un objeto a ser manipulado.
Que aborda la posibilidad de recrear mundos paralelos, cual de ellos más real y una vez desconectado de su origen, de ahí, código fuente, aquellas imágenes creadas a partir de ese punto desaparecen o conviven en un mundo alterno o en varios.



Pero, como buen filme, es mera ciencia ficción, asimismo los cuestionamientos que implícitamente trae. ¡Que viva Hollywood!