Alianza emarañada

Si fuere un escalador y tu, montaña,
sondearía cada recodo
de tu cuerpo con aplomo;
tanteo con maña.

En una maraña
y con sumo antojo
fórjase una alianza.

Tanteo sin maña
de tu cuerpo sin aplomo
deleitando de cada recodo,
cual fuere un escalador y tu montaña.