¿Qué buscáis de mi bella dama?


Ya se que buscas llegar a mi en esas aguas del mundo de la imaginación. Como no lo he de saber si sos una malsana gestora de impuros y eternos axiomas.
Gracias por lo de observador e intuitivo que se da en mi oscura intimidad pero verás, eras cáustica, mordaz e irónica, ¿qué pretendías de mi?
Claro que si, como si ya no te conociera se que juegas de ida y venida perdida en el vientre de la vida, pero como te puedo hacer entender.. La llama y la lava así como el deseo de la carne quemándote por dentro sentías. Cual una necesidad ultraterrena, así el poder del sexo emplazábate, aventurándote a un mundo extraño, ignorado como negado.
Ahora, justo ahora me dices de esa escena en que nos estábamos ahogando donde la voz, cual canción bañaba los sentidos creando de esa forma una clase de ilusión.
Mecías mis poros como viento suave cuando tu esencia, cual néctar a mis sentidos ejercía en mi ser un coqueto embrujo.
En el brillo de tus ojos está la rubrica de mi creación, abriendo ventanas a otras imaginarias fantasías, claro que si acaso no os decía mi bella dama que la luna palidece ante vuestro transitar.
Ante vuestra sutileza cual la brisa del nordeste rendido caigo ante vos.