Sentidos avizorantes

Sentiste que tu piel se convertía, no sabías en que, pero lo hacía; en principio fue algo lento pero paulatinamente comenzó a ser más rápido. –¿qué estaba pasando conmigo? –Era lo primero que se te vino a tu mente cuando.. sentiste la mano de él por sobre tu blusa como acariciando sin hacerlo, siguiendo el contorno de tus senos haciendo un giro lento con un dedo sobre uno de tus pezones que inmediatamente se puso turgente.
Fue cuando salió tu primer suspiro descargando el  cuello hacia atrás momento que él, libaba un lóbulo de tu oreja; instante en que, suspiraste y te entregaste al amor.