Gustosilla de una infame abstinencia

Gustosilla como cerezos
tierna cual frutos incipientes.

De caminar pausadamente
con esa sinuosidad propia
de una fémina provocante
girando hasta el menos osado.

De pelo cual de brillo aciago,
esas miradas cual enjambres
de una tornasol ambrosía
gestor de, inmaculado albergue.
Actitud perenne o afable
con los sentidos casi impropios
de bella damisela, afable
con oteo dígase abstracto.

Carente de un calido abrazo
cual fuera ésta una gran infame
absente ésta, de una incordia.
Optima cual última urdiembre.

Como un trabajo de un orfebre
absente de un debido abrazo.