¡Esa Mujer!

El golpe no se hizo esperar; un relampagueo, algo fugaz pero como patada de mula eso fue lo que sentiste cuando ibas a expresarte. No pudiste.
Dos dientes volaron y cuando menos lo esperabas instante en que quisiste reaccionar pero, ya estabas en el suelo recibiendo tremenda paliza y lo peor fue, por querer sacarle una foto a la mujer que hacía streaptese mientras se besaba con la otra apasionadamente. Claro no sabías... ¿O sí?
Era la mujer del dueño del garito.