Instancia primaveral

Simplemente diría que ello sería: bello como el atardecer primaveral, límpido y lozano cual aquel beso que por vez primera recibí y propicié en aquel descampado estéril pero al mismo tiempo al amparo de miradas furitivas; días en que recalamos mi padre y yo.
Recuerdo la textura sin igual que se me antojó en su momento estando ella, recostada sobre un heno de paja que había en la guardilla de aquel establo lindero al arrollo; todo lo que movilizó en mi ser.
Así perduró en mí esa imagen que cual día primaveral, sublime por lo que me gestó y deseoso por volverlo a repetir; ¡¡Ohh.. recuerdos de infancia!!