El grano de mostaza

–¿Has entendido lo que acabas de leer? –El peregrino se había arrodillado frente a la niña y le sonreía denotando una dulzura propia de los años de andar y conocer las personas.
–Es como un grano de mostaza que un hombre tomo y sembró con sus manos – La niña, de apenas unos 9 años, escuchaba las palabras de ese extraño; de pie con el libro en la mano había acabado su lectura en latín –este creció y se convirtió en alguien; las aves del cielo vivían en sus ramas.
–¿Y qué crees que significa la semilla de mostaza? –El anciano peregrino con su cara adusta que denotaba el cansancio de su vida a consecuencia de su trajín de un punto a otro del territorio, se hallaba arrodillado delante de la pequeña.
–Talvez sea la fe que se siembra en el corazón, como la semilla de mostaza es en el jardín – La niña miraba a sus padres que estaban tiesos como una tabla, pues era una herejía según estos ante los ojos de Dios, que una niña supiere leer y escribir, pero casi de inmediato su mirada recalo sobre los ojos azules del peregrino – y si se cuida, un árbol grande crecerá de ella; la Iglesia incluso, la cual, como un grano de mostaza desde la oscuridad gracias a Jesús y los Apóstoles creció y creció.
–¿Y los nidos de los pájaros en las ramas?
–Ellos, representarían a los infieles que encuentran la salvación en la Iglesia; la semilla de mostaza puede llegar a representar a Jesús Cristo, pues como ella, cuando lo sepultaron resucitó y se elevó al cielo.