Voces del más allá

Al parecer hemos entrando a una nueva era para el cine de terror, marcada, y merecidamente, por la vertiente oriental, corriente caracterizada por la importancia que se le da a la atmósfera y a los personajes y menos recargada en los sustos efectistas. Jonathan Rivers (Keaton) se encuentra devastado tras la muerte de su esposa Anna (Chandra West), pero tiempo después un hombre bastante misterioso llamado Raymond Price (Ian McNiece) le asegura que ha escuchado la voz de Anna a través de un fenómeno de voz electrónica. Así, Jonathan es convencido por las grabaciones que tiene Raymond de Anna, lo mismo que por el testimonio de Sarah Tate (Deborah Unger), quien ha encontrado consuelo ante la pérdida de su prometido con los mensajes. Jonathan captura la voz e imagen de su esposa en grabaciones que ha hecho, estableciendo un contacto directo. Pero el mensaje que Anna envía es para que Jonathan salve a las futuras víctimas del psicópata brutal que acabó con su vida.






"Voces Del Más Allá" es una combinación de "The Sixth Sense" y "The Dead Zone". La película mantiene al público en suspenso y de principio a fin reina en ésta una atmósfera de melancolía. Pero gran parte de su publicidad radica en la inclusión del Fenómeno de Voz Electrónica (EVP, por sus siglas en inglés) en el argumento. Dicho fenómeno consiste en captar voces en televisiones o radios sin sintonía. Cuando Jonathan, aparte de escuchar ruidos en la televisión ve varios tipos de imágenes, es cuando la cinta comienza a perder fuerza.

 
Con frecuencia me divierte (y me irrita) el modo como los cineastas modernos tratan de aparentar dramatismo y dinámica en una actividad tan prosaica y tediosa como trabajar frente a una computadora... quienes hayan visto películas sobre "hackers" o ciber-thrillers sabrán a lo que me refiero.

Pero esos débiles esfuerzos palidecen ante "Voces del Más Allá", que pretende extraer drama y suspenso mostrando al competente actor Michael Keaton viendo la televisión durante casi dos horas..
Si Keaton estuviera viendo "24" o "Buffy, Cazadora de Vampiros", no hubiera sido tan malo, pero lo que Keaton ve en sus monitores es "ruido blanco"... el homogéneo patrón puntillista de una televisión sintonizada en un canal vacío.

 
"Voces del Más Allá" podría haber sido una magnífica cinta de terror si hubiera tomado el Fenómeno de Voz Electrónica como un punto de partida para especular sobre la vida después de la muerte, y no como mera excusa para crear trillados sobresaltos en una película aburrida y forzada. Cualquier episodio de "Ghost Hunters" (o similares programas televisivos de "investigación paranormal") será más interesante y perturbador que esta inepta película, cuyo único terror consiste en ver a un buen actor desperdiciando su talento en aras del dinero.