Afterlife

La vida es el síntoma.
La muerte, su cura.

“AfterLife” una película hecha en Estados Unidos estrenada en abril del corriente año lectivo trata el mundo de los funebreros y que hacen con los cuerpos, una vez en poder de ellos.
“Luego de la vida” título con que podríamos traducir la misma explora la mente de un  encargado de los servicios de una empresa de ésta índole que está encargada de brindar  a los dolientes, soluciones, ante lo que sería el tener que enfrentarse a un funeral.
Liam Neeson actuando en el papel de Eliot Deacon, sería para el caso, dicho personaje. Una persona solitaria, muy conocida por otra parte en la comunidad, es la persona que recibe y prepara dichos cuerpos para lo que sería la última despedida por parte de los dolientes.







Es una película que deja un sabor extraño por decir algo. Luego de un gravísimo accidente automovilístico, Anna  Taylor protagonizada en éste caso por a actriz Cristina Ricci, una maestra joven, la dan por muerta y termina en una camilla de la funeraria.

Queda la interrogante en éste punto ¿qué pretendió trasmitir el director  de la misma a los espectadores?

1- Al parecer Eliot posee un don o una maldición, según el punto de vista con que se vea, que es el de dialogar con las almas de los difuntos y no solo eso, sino visualizarlas.

Eso pareciera querer decir al principio.  Pero tras el desarrollo de la trama, vemos otros aspectos de la mentalidad del personaje. El les brinda una serie de días mientras se prepara el evento funerario para que se adapten al cambio, el haber estado vivo y el no estarlo. Eso por un lado.

2- La otra interrogante que queda expuesta sobre lo que el director de la misma haya querido trasmitir radica en si en realidad el cuerpo del difunto en cuestión esta realmente muerto o no esta. Se dice que si a un ser humano es sometido a un brebaje especialmente preparado, su cuerpo entra en un estado catatónico tal,  que si un médico lo estudia diría que esta muerto. Eso mismo sucede si uno ingiere ciertos medicamentos, que conducirían a un cuerpo a quedar como muerto.

En el caso de Anna, en particular, luego de un accidente  de esa índole, bajo el efecto de una noche tormentosa, conduciendo a alta velocidad, los reflejos se atenúan a tal punto de quedar más propensos a ese tipo de accidentes. Cuando eso sucede, el shock puede llegar a se tan grande, que el cuerpo como defensa, asume el rol de muerto.


Es una película que sin decir expresa las responsabilidades por un lado de los paramédicos, aquellos, que llegan primero a la escena de la tragedia, y por otro, la policía que no investiga en profundidad las causas por las cuales un ser humano termina en manos de un personaje como el mencionado Eliot.
Un personaje que es realmente libre entre esas paredes frías de los subsuelos, al cual nadie accede, y donde se depositan los cuerpos que los médicos dan por muertos. 
El único diálogo que posee, más allá que lo comercial, ya sea con el cura párroco, la policía o con los familiares, está, el solo hablando con lo que se dice ser las almas de los difuntos que no han pasado el umbral, y al cual debe ayudar a transitar.
Por otro lado hay figuras dentro de la película que requieren un estudio complementario.

Esta el de Paul (Justin Long), el prometido de Anna con la cual vive y posee roces permanentemente, pero no por que no la quiera sino por la dificultad de comunicarse que ella posee.
Esta el papel de Jack (Chandler Canterbury), un niño introvertido que poseía cierta afinidad con Anna, su maestra. 
La de un niño que posee una madre que no se preocupa en nada sobre la vida del mismo, interpretada por la actriz Barbara Singer. Niño que muestra los signos de “enfermito” pues le atrae sobremanera los difuntos y no le tiene miedo; que por otra parte, entierra vivo un polluelo dentro de una caja de zapatos.

En fin, una película que deja interrogantes, donde hay un funebrero que luego de hacerles pasar una pesadilla psicológica a digamos “los muertos”, pasado el lapso adecuado les saca una foto de recuerdo dentro del ataúd, y luego terminan despertándose bajo tierra arañando la tapa del sarcófago. Hay un niño enfermizo que es adoptado por Eliot como su aprendiz en ello y un novio que al principio se niega ante el planteo del fallecimiento de quien fuere su prometida. Anna.



Es una película que no la catalogaría para cualquier cineasta, cuya temática no deja de ser polémica. ¿El cuerpo tras ser declarado muerto esta vivo o no lo está?