Corazón rebelde

Esta vez analizaremos “Corazón rebelde”. Producida en el año 2009 en Estados Unidos, con dos dominaciones al oscar, es un filme que lo catalogaría como drama, pero al estudiar su argumento uno descubre que ello, el drama, es la vida misma del personaje encarnado por Jeff Bridges, un cantautor de mediana edad que rondaría por los cincuenta y algo, cuya vida ha girado en torno de la música country.



Acompañado por un elenco de primera categoría, según mi juicio, este film relata la historia de éste cantante que a causa de su trabajo, va de un pueblo a otro, de bar en bar, alcohólico, divorciado de su esposa y con un hijo que lo dejo de ver desde muy temprana edad.
Si bien la trama gira en torno de su existencia y problemáticas personales, no menos importantes son los momentos musicales que hay a lo largo de la película, que se entremezcla y en cantidad con su estado emocional.
 
Un cantautor reconocido en el medio oeste de los Estados unidos, encuentra o lo encuentra otro personaje no menos importante que actúa de tabla de salvación de su existir, pues, el entre tragos y cigarrillos vive una vida solitaria.
Es un film donde juegan papel esencial las canciones. 


Más cuando Bad, que las compone, ha sabido plasmar en ellas con desgarrador lirismo sus problemas personales, a modo de exorcismo.

En un momento dado, al ingresar un bar de un pueblo, se encuentra con un pianista con el cual hace migas, el cual le presenta a su sobrina, representada por Maggie Gyllenhaall actuando como una periodista, cuya vida se asemeja a la de Bad Blake, el personaje que interpreta Jeff Bridges, pero actua como disparador para sacarlo de su acostumbramiento.Una mujer de menor edad que él, con un hijo de cuatro años, ha tenido problemas con los hombres, pero luego de hacerle una entrevista comienza una relación entre ambos, que conlleva a una relación amorosa en medio de conciertos y estados anímicos.