Malparida

Después de todo pretendes que te trate con gentileza, cuando de catalogarte diría que siempre has sido una mujer con fuegos en las entrañas; incidosa, inquisitiva y con un genio de mil demonios. Descolocabas a cualquiera, fría como un iceberg pero por fuera, ya que el que no te conocía, dudaba abordarte a causa de tu comportamiento. Así como coqueteabas, expulsabas a tu ocasional amante luego de haber logrado el cometido extrayéndole su esencia, para posteriormente, desecharlo.