Conducta volatil

Mujer con fuego en las entrañas eras,
ardiente, viciosa, consentida. Eso.
Como un cielo límpido, claro, así
tus ojos azules y penetrantes.

Incidosa,  gruñona, inquisitiva
con un genio de mil volcanes, tu
expresivividad manifestase
a los cuatro vientos del averno. ¡Ea!

Vehemente por naturaleza  y
ardiente cual magma por dentro, así,
fría como iceberg por fuera, tal,
tu naturaleza exteriorizábase.

Coqueteabas con igual pasión
expulsando a tu  ocasional amante
una vez su cometido cumplido.
Extraías su esencia, desechándolo.