Mirada incidosa

Efusiva cual volcán eruptando
viajaba tu jerga  cual  lenta lava
calcinando el entusiasmo a su paso.
Mordáz, vehemente, ardiente, hostil.. ¡¡Hembra!!

Displicentemente, así tu cadera
batías, dejando tontos al paso
hombres como mujeres. Una caza.
Palpitar, ansia deseo, ardor. Eso.

Gestabas a tu pasar insidioso
miradas lascivas postura ansiada.
Tu lenguaje, por instantes irónico.

Virulenta y al tiempo temerosa
tu alma, frágil cual el vidrio reseco
vivías esperando tu otra gemela.