Apetito insatisfecho

La llama y la lava así como el deseo de la carne quemándote por dentro sentías. Cual una necesidad ultraterrena, así el poder del sexo emplazábate, aventurándote a un mundo extraño, ignorado como negado. Cual gacela fueras, rompiste una aspereza fetichista dejando escapar tus deseos más íntimos: cambiar de sexo y ser toda una hembra de verdad.