Con los dientes

Al principio fue el desliz de un dedo sobre mi pecho inundando la dermis con tu perfume para posteriormente, libando una oreja, un estertor en mí ser despertase.
Lentamente, silenciosa cual gata fueras meneando la cadera con tu pantis miniatura y top dejando vislumbrar tus pezones erectos, fuiste desprendiendo uno a uno los botones de mi camisa .. ¡¡Con los dientes!!


–Desperta boludo, te decia que.. - Mi señora me sacaba de esa forma de mi ensoñación -¡¡Hee, hee!!