Quinceañeros

Fue un instante fugaz donde tu cara se trocó en un poema indescifrable. Ella, con delicadeza depositó un beso sobre tu mejilla haciéndote ruborizar tiempo en el cual, tu boca se convertía en una mueca de asombro. Sentiste un latigazo. Fue la circunstancia en que te sonrojaste bajando los ojos gesto que, te dejó sin habla.