Mujer de doble cara

Diosa, mamacita decían.
Los hombres ante ti caían
ineptos del embrujo tuyo;
gestora de suspiros ciegos.

Moviendo la cintura vas
con la melena al aire, inepta
de las miradas furitivas
deseosas de un algo más.

Acostada sobre un sillón
escuchando una melodía
esperas el instante justo.
Mujer de otra mujer.. ¡¡Carajo!!