Dos estrellas errantes

Desde el instante que te fuiste amor,
como el lecho vacío, así mi ser
deambula de un lugar a otro inquieto
cual sombra pasajera ante el albor.

Mi vida, un atisbo. Soy chispa lánguida
como alma errante sin paz ni sosiego,
viajando por el espacio legado.

Escudriño en las gavetas de mi alma
atesorando tu alma de mujer,
un atisbo de amor inmaculado.

Como muerto deambulo buscando
lo que fui contigo. Un vislumbramiento.
Huidizas estrellas en conjunción
mancomunadas por la soledad.