Dos almas gemelas

Fue un instante congelado en el tiempo;
tu palpitar tronar de temporal,
cual una felina, tu acercamiento
insinuante... loba en celo esperabas.

Un centelleo eléctrico el contacto;
tímida sondeante una caricia,
con ansiedad un beso tembloroso.

Como tormenta declarada así
tu cuerpo contra el mio mancomunados,
fusionados en armónico abrazo.

Como seres en igual sintonía
la sensualidad y el deseo juntos,
momento fugaz instante de gozo,
insinuante loba en celo... ¡flirteo!


El primer indicio

Como el magma de un volcán expelido
como el fuego es al aire, así tu audacia;
por deseos cohibidos, ansiosa.
Tu gesticular.. meneo explosivo.

Deseas. Pero no te animas o..
temores inculcados, recelosa,
miedo impuesto, conducta retraída.
Temblorosa quieres dar.. ¡ese paso!

Cual hontanar tu frente gotas cae,
como trepidar pulso palpitar.
Aroma de mujer.. ¡espacio late!

Como vara de acero, tu temblar
en el instante en que te fusionaste.
Cuerpo contra cuerpo manos retozar.


Dos estrellas errantes

Desde el instante que te fuiste amor,
como el lecho vacío, así mi ser
deambula de un lugar a otro inquieto
cual sombra pasajera ante el albor.

Mi vida, un atisbo. Soy chispa lánguida
como alma errante sin paz ni sosiego,
viajando por el espacio legado.

Escudriño en las gavetas de mi alma
atesorando tu alma de mujer,
un atisbo de amor inmaculado.

Como muerto deambulo buscando
lo que fui contigo. Un vislumbramiento.
Huidizas estrellas en conjunción
mancomunadas por la soledad.

El otro

De momento todo se iluminó, fue cuando el otro ocupo su lugar; no te diste cuenta del cambio del tono de voz, la postura física, ni los ademanes. Simplemente se adueño de ti.

Oquedad

Una oquedad como Foso de las Marianas
así como un vacío, morando fue en mi
el silencio... En atractivo vacuo tornase.
Los gestos insignificantes se trocaron.

Quise guardar, como ultimo hálito de vida
tu risa, tu alegría contagiosa más,
el rencor, mi alma emponzoñada, deteniendo
el cauce innato de mi voz, el espacio acalló.

Quise contagiarme de tu fervor expuesto
tu alegría contagiosa, arrebatadora
más, como instante en diapositiva quedé
tieso como roca. La inquina floreció.

Ahora el vacío reina en mi alma ermitaña,
el silencio corroe mis entrañas. Fluye.
Manantial de odios y afectos encarcelados
apegos interruptos, cariños truncados.

Culpa existente, exculpación inexistente,
palabras hirientes, temores perniciosos
frases dichas, entredichos inexplicables
amor y odio, una compaginación total.

Soledad es mi amiga pero no estoy solo.
El vacío es el rey, reflexivo el amigo,
el lleno mi confidente, el vano el que habita.
Sin serlo, solitario el camino transito.


Amalgama del alma

Vives un mundo de tonos polifacéticos
donde la realidad y la fantasía
la existenciabilidad como la ilusión,
una conjetura, materia perceptible.

Vives un mundo de sueños inacabados
donde la fabula un rumor progresivo es,
la objetividad irrealidad intuida,
la presunción, una imperceptibilidad.

Tu mundo vislumbre inexistente, palpable,
sentidos sobados, lamento inacabado.
Intuyes, sin divisar la paja del trigo.
La visión, una percepción insustancial.

Tu vida una quimera insulsa, anonadina
te trasladas entre lo real e irreal,
entre lo concreto y lo intangible, preciso.
La sensatez, irreverente locura es.

Tu esencia, estructura multiforme posee.
Carismático y vulgar en el mismo instante,
soez y educado, risueño y triste.. Irónico.
Genio y personaje, una mezcla de colores.

Ruindad

Fresca como mañana primaveral
como manantial de ideas alocadas
tu boca, expresión viva de tu pensar.

Risueña, extrovertida, alegre, cantante,
como luna danzarina ante mar calmo
tu ser, destello del alma, fulgurante.

Hipócrita decías, un amor falso.
Caótico como huracán por instantes,
placido por otros. Postura inmadura.

Geniosa, un caldero en ebullición casi
explosiva, fuego de artificios, tu.
Televisor plasma, por ventanal fue.

Fresco como roció otoñal, inmutable.
Nada de mi gozabas, así pagabas,
mi cuerpo objeto de tus extravagancias.

Tu amor, dueño de otro hombre compartías.
Diosa pagana, hermosa beldad, mujer,
pies en polvorosa, pertenencias fueron.

Vete, fuera de mi vida, declarabas.
Te amo igual vida mía, testimoniaba.
Deseos insatisfechos bulla cruel.

Hipocresía expuesta, jaleo insano,
rencores guardados, odios incipientes
cariños insatisfechos, ruindad.

Eras la margarita

Sumisa como las hojas de los árboles ante la ventisca invernal
Dócil ante el trabajo, sin juicio incapaz de emitir, silente, respetuosa
Introspectiva, perdida en mar de ilusiones rotas, deseos inconclusos
Ante la tempestad, calma como el mar previo a la aparición de la tormenta
Sosegada ante los avatares de la vida, incapaz de amor obsequiar.

Un torbellino de emociones truncadas incapaz de aflorar, ostentabas
Como mar bravío, volcán en erupción, tu sentir y pensar encubierto
Como un grito que el alma pronuncia, silencioso imperceptible así, tu ser.

Obediente en el trabajo, jamás palabras discordantes, etérea eras
Incolora, incapaz de matices, sumisión tu vestimenta alardeaba
Un nunca más, como torrente sedicioso grito del alma, sublebábase.

Como volcán en erupción, de un día para el otro, otra margarita fuiste
Ardiente en el amor, mordaz en tus expresiones, pasional en tu trajinar
Tu andar sinuoso, ojos gatunos verdes, mirada de mujeres y hombres eras.

Desacatada como torrente de agua brincando entre roca y roca, tu
Rebelde ante lo que la vida te depara, bocona por naturaleza
Ante la tempestad, un mar bravío, un torbellino de emociones cumplidas
Incontrolada ante los avatares de la vida, ante el amor, pasional.



Así te manifestabas

Impetuosa, ardiente, pícara circunstancial
fría, calculadora y minuciosa por instantes
volcánica en el amor y distante a la vez
fuego, nieve, mosaico multicolor tu ser
de esa forma, tu comportamiento declarábase.

Alegre, vivaz y juguetona perspicacia
corrosiva por momentos, suspicaz por otros
reflejo del alma, emociones desavenidas
fría, calculadora, minucioso segundo
Como luna en plenilunio, tu amor insinuábase.

Mirada escudriñadora, ardiente picardía
tu mente y corazón, displicencia revelada
fría, calculadora, minucioso segundo
volcánica en el amor y distante a la vez
como luna en plenilunio, emociones expuestas.

Reflejo del alma, sentimientos disonantes
fuego, nieve, mosaico multicolor tu ser
Mirada escudriñadora, ardiente y suspicaz
mosaico de color, emociones reflejadas
de esa forma, con otros seres te declarabas.