Señorito mío

-¿Qué esperabas que hiciera? –Lo nuestro ya pasó. No soy aquel chiquillo que hacías de él una marioneta de tus caprichos, de niña malcriada. Todavía recuerdo la casa que fuimos a vivir, creyendo que todo lo que giraba en torno a nosotros, se alimentaba del amor enceguecedor que consumía nuestras entrañas. La casona del abuelo Licandro, donde tanto amaneceres nos encontró despiertos, volviendo ha hacer el amor como si algo nos consumiere.
Luego, tuvo que venir ese tío tuyo, un tal Nicanor, un fulano que durante el tiempo que llegué a estar contigo, nunca habías mencionado su existencia. Me decías cosas como, que era pariente por la rama de tu madre Francisca, que venía de un viaje de peregrinación de un lugar cercano a los Himalayas, que le gustaba vivir cada instante. El asunto es que el hombre nunca había sido nombrado durante mi existencia en el seno familiar. Hasta ahora.
Resultó ser el que nos alejó; la piedra angular que diseccionó nuestro convivir. Lentamente nos fue quitando de aquello que nos alimentaba, que nos consumía, que nos unía formando un solo ser. Amantes.
Esta carta es el final de nuestra relación, te pido que te olvides de mí, y no intentes contactarte conmigo.

-¿Y esto? – La carta pasaba una y mil veces frente a mi cara. Las veces que te tuve que soportar tu mal genio, el carácter tuyo que me hacía sumirme en mis pensamientos, pues tu, señorito, decías amarme más.
Cuando me entregaba a ti, era más para complacerte que por otro motivo; tenía que soportar tu mal aliento, producto del alcohol barato que consumías junto a tus amigotes, mientras pasaba las noches en vela esperando por ti y preguntándome una y mil veces, ¿vendrá vivo o muerto? Aún asqueándome me dejaba hacer.

-Vete al demonio.
-Vete tú.

No llores por mi

No llores por mi, si sabes que estaré a tu lado eternamente. -Su esposo la había llevado a la choza que hicieron con vista a una catarata existente en medio de un bosque muy frondoso, la cual creaba un estanque de pequeñas proporciones; allí se conocieron y enamoraron. Los médicos le habían diagnosticado a ella, un tumor cerebral negándose él, seguir el tratamiento indicado por los galenos. El último recuerdo en vida respecto a su mujer: -hazme el amor como cuando nos conocimos por vez primera.

Ta que lo tiró

Anoche mi papá y yo estábamos sentados en la sala hablando de las muchas cosas de la vida, entre otras, respecto al tema de vivir y morir. Le dije: “Papá, nunca me dejes quedar en estado vegetativo, dependiendo de máquinas y líquidos de una botella. Si me ves en ese estado, desenchufá los artefactos que me mantienen vivo. PREFIERO MORIR.” Entonces, se levantó con cara de admiración y ¡¡me desconectó el Televisor, el DVD, el Cable, Internet, la PC, el mp3, la Play, el teléfono, me quito el Celular, la notebook y tiró todas mis cervezas!!


¡QUE LO PARIÓ, viejo de mierda, CASI ME MUERO!


Prof. Juan Carlos Arrollo

Por directivas de la emisora, se optó hacer pública la siguiente audición. Basado en hechos reales.

Para todos los escribas-escuchas.
La emisora más oriental del charco rioplatense,
tiene el agrado de presentarles:



** Prof. Juan Carlos Arrollo **
Cultor de Artes Predictivas
Personajes de la vida real

Una entrevista de Radio Gurí


En un ambiente distendido, donde los espacios del Plató principal del lugar ha sido expresamente diseñado para crear un ambiente de cierta intimidad, el locutor de dicha emisora recibía de ésta forma al Profesor Juan Carlos Arrollo, cromo-lito- terapeuta según La Méthode D’ Andras. Departamento de Estudios y Divulgación de Colores de ADRAS CORPORATORIO S.L. (Terragona España)

-Buenos días profesor, bienvenido a nuestra emisora, es un honor tenerlo por aquí -El Botija, locutor de la Emisora recibía de esa forma al Profesor haciendo un gesto para que tomara asiento en uno de los sillones que existían en el Plató. – Aquellos que recién nos sintonizan, les debo informarles que nuestro entrevistado tuvo la gentileza de aceptar nuestra invitación. De acuerdo a lo recopilado por Biblioteko, la historia del mencionado, ha sido digna de ser comentada.

-Gracias –respondía éste ante el recibimiento por parte del representante de la emisora. Vestido con cierto aire informal, Juan Carlos, se acomodaba en el sitio.
-Profesor, ¿Podría usted indicarnos a que se ha dedicado en su vida laboral?
-Bueno.. ¿qué es lo que usted quiere, un resumen académico, o lo que en este momento lo que estoy haciendo para de alguna manera para ganarme la vida? Porque desde el punto de vista académico tengo algunos títulos que en este momento no los estoy utilizando. Por ejemplo, yo soy psico pedagogo infantil, pero en este momento no me estoy dedicando a la enseñanza. Soy perrito comercial pero tampoco lo utilizo. Pero sin embargo, a pesar de no tener un título, porque para ello no lo hay, desde los siete años de edad me dedico a trabajar, en el mundo de lo esotérico y de eso, una de las cosas de las cuales vivo en el día de hoy.

-Interesante tema profesor. ¿Nos podría explicar un poco en que se sustenta su trabajo? Verá usted profesor, debe haber muchas personas que no tienen ni idea de que trata el esoterismo, que en este instante nos están sintonizando.
-Si con mucho gusto. Bueno le cuento mi amigo, que el esoterismo es el estudio de las ciencias ocultas, de eso la propia ciencia o la ciencia común y corriente tal como se entiende no ha podido descifrar, porque usted sabe no ha podido descifrar, porque como usted sabe la ciencia necesita medir, pesar, para que de alguna manera considerar algo científico. El esoterismo es precisamente eso, el estudio de ese tipos de fuerzas, ese tipo de energías, que no son posibles ni de medir, ni de tocar ni de sentir por los sentidos comunes como todos los seres humanos. Entonces hay varias formas de llegar al esoterismo, o, varias áreas dentro de éste como es por ejemplo, la astrología, la lectura de mano, la borra del café, diferentes tipos de mancias, la critalomancia, la cartomancia, la piromancia.


En fin, hay diferentes formas de llegar al exoterismo. Y dentro de esas formas, particularmente en lo personal, a lo que yo me he dedicado prácticamente a lo largo de mi vida, es el estudio de todo lo que tiene que ver con la cartomancia. Es decir, la cartomancia es, la forma de investigar el pasado, analizar el presente, estudiar el futuro, o prever un futuro utilizando las barajas, cartas o naipes como herramientas de trabajo. -El profesor que en ese instante se servía un sorbo de agua.

-¿Cuándo empezó usted con este tipo de actividades, o mejor dicho cuando se le manifestó este tipo de intereses?
-Okey. En realidad a mi no me surgió naturalmente, es decir parece que era algo que yo ya traía incorporado, no se, los que creen en otras vidas podrían pensar que fue consecuencia de una vida anterior. Pero alrededor de los siete años de edad tuve la oportunidad de conocer a un señor brasilero, que supongo que por mi edad, él ya en este momento, no ya estará con nosotros, estará en otro estadio de vida. A los siete años lo conocí y el pidió hablar con mis padres para darme la posibilidad de trasmitirme parte de lo que él conocía, y mis padres siempre fueron de mente muy abierta y dijeron “bueno, siempre y cuando él no lo dañe o lo moleste y le interese no ha ningún problema” y así fue como me inicié en el campo de lo que es la lectura de cartas. Después con los años, me fui especializando en distintos tipos de barajas, ya que de éstas, hay cientos de ellas. Y bueno, lo fui estudiando lentamente, primero unos, luego otros, y así me constituí en un cartomántico. Normalmente la gente acostumbra decir es un tarotista. El tarot, es uno de los tantos, de cientos de mazos de cartas que se puede utilizar para leer. Tenemos por ejemplo para leer, dentro del exoterismo chino, infinidades de mazos de cartas, dentro de que es lo derivado del tarot, las barajas españolas, que normalmente nosotros como buenos hijos de españoles conocemos la común la que se juega conga, truco, escoba de quince, pero, también existen otros mazos mitológicos que tengo aquí en Uruguay. yo no resido normalmente en Uruguay. Desde hace cuarenta años yo vivo en el exterior

-¿Usted es uruguayo pero emigró a otro país?
Exactamente. No soy el emigrante común, el que en los años mil novecientos setenta se va por razones políticas, sino que lo mío dependió de un desacuerdo amoroso, me hace escribirle a un amigo que vive en Venezuela como estaba en buena posición económica en ese momento, en vez de mandarme una carta de consolación, me mandó un pasaje, y así fue como emigré. Un viaje que pretendió ser de tres meses se convirtió en treinta y tantos años.

-Interesante, su vida, ¿Como fue su llegada a Venezuela?..¿Cómo fue recibido? ..¿En que ambiente se movió?
-Bueno. Le cuento que recuerdo como si fuera el primer día llegando a Venzuela. Fue cuando se abrió las puertas del avión, yo viajaba en Pan American, y lo que más me llamó la atención fue que eran las primeras horas de la mañana y la luz y el color me impactaron de tal forma como nunca lo había visto, porque después me dedique al estudio que tiene que ver con la luz y el color, entendí que en el trópico el sol incide con otro ángulo y eso hace que los colores sean diferentes a los que estamos acostumbrados en Uruguay. Pero eso fue lo que realmente me impactó y parece que revivo esa escena. En Venezuela, tuve la suerte de ser colocado debido por ejemplo a mis títulos de Proficiencie en literatura inglesa y trabajé en un programa de extensión cultural. A los tres días de haber llegado ya tenía residencia en Venezuela. Me codeé, digamos con gente de clase media, y siempre traté de evitar todo lo posible, todo lo que era la gente emigrante. Yo traté de integrarme inmediatamente con el venezolano, porque me cayó bien, me gustaron, me sentía afín con lo que comían, con lo que hacían, con lo que hablaban, con lo que decían y traté de integrarme a ellos.

Ese viaje que tan solo pensaba durar un mes en Venezuela u dos en Europa, se convirtió en trece en Venezuela. Pasado ese lapso regresé a Uruguay, hablé con mis padres y les dije que pensaba pasar un tiempo más largo, unos dos o tres años. Ese tiempo transcurrió, y se convirtieron en cuatro o cinco hasta alrededor de los seis. A los seis, emigro a España por mil novecientos setenta y seis a realizar los estudios concernientes a terapias complementarias, o terapias alternativas donde estudio básicamente lo que esta relacionado con la curación, sanación a través del color. Estoy en España tres años y regreso nuevamente a Venezuela. Me casé con una venezolana, duré unos años casado luego me divorcié pero igual seguí viviendo en Venezuela.

-Desde el punto de vista de sociedades, ¿Qué tipo de diferencias encontró? Verá profesor, se ha de suponer que existen diferencias entre la modalidad uruguaya de aquellos años y la venezolana.
Bueno, en los años mil novecientos setenta era muy grande la diferencia entre la sociedad venezolana y la uruguaya, porque nosotros teníamos un preconcepto respecto al trópico. Yo recuerdo que en ese momento en Uruguay, la música tropical era muy mal vista, es decir, gente que iba por ejemplo a la Cervecería Uruguay, bailar cumbia, todo ese tipo, conga, mambo, cha cha cha, era para gente baja de clase baja. Lo que hoy en el año dos mil ocho es normal, común y corriente y todo el mundo lo quiere hacer, en los años setenta era mal visto. En ese tiempo lo que importaba era la música americana algo de la música francesa. Eso era la gente bien, los otros, como se dice hoy “grasa”, lo que bailaban el ritmo tropical. Hoy en día se cambiaron los papeles y todo el mundo baila tropical, los ricos, los pobres, los con dinero y sin dinero, entonces el concepto que yo llevaba hacia lo que fuera el trópico fue cambiando porque me di cuenta que eran personas sensibles o más de lo que pudiéramos ser los uruguayos. Y Básicamente lo que me interesó ver es como se habrían a los extranjeros, eran como muy confiados. A Uruguay prácticamente no lo conocían, lo que conocían era Argentina y tenían como una especie de adoración a todo lo que tenía que ver al “che” al “vos”, eso les fascinaba. Al “cuero”, es decir lo que salía de aquí del sur, ellos lo consumían y en gran cantidad.

-Profesor, No sabría como preguntarle esto, pero es una intriga que me esta carcomiendo. Verá ¿Podría usted tirarme las cartas?
-Encantado compañero, siempre llevo conmigo un mazo de cartas. Veamos…

Esto ha sido una entrevista de Radio Gurí


** Radio Gurí - Cofradía de las Tres Marías – Reino del Más Aquí **

El Botija

El botija, flaco y sucio se encontraba en la puerta del negocio; con tan sólo doce años, era el mayor de cinco que tenía la negra que vivía a la intemperie. Con su túnica mugrienta que lo definía como escolar -Una moneda señor- atinaba únicamente decir.