La fiestichola de Edmy y Teo

Nota de autoría
Este relato salió como salió a consecuencia de lo difícil que resultó armarlo. Esta basado en escritos de los propios autores, como así sus comentarios.
La fiestichola de Edmy y Teo
Hoy el Bar de los simios poetas y demás especies en extinción ha sido decorado para albergar a dos ilustres compañeros de letras: por un lado Edmy Sandoval, y por el otro Teo Macías.
El antro se encuentra de fiesta a causa del cumpleaños de estos colegas de letras, que tanto han hecho por la cultura de los monos letrados. Entre las serpentinas, los globos, los mariachis la tequila, lo que se ha de relatar no se asegura que llegue a buen destino.

-¿A vuestra salud, cuate? –El Botija mencionaba no se sabe a quién pero.-¡¡Arriba Peñarol, que no ni no!! - Por ahí se llegó a ver por un instante al Juancho, revoloteando su muñeca inflable por encima de su cabeza, vestida con la vestimenta del cuadro de futbol.
-Doña Marifanta, venga para acá. ¿A dónde va? –El Botija hacía mención a la Secretaria Ejecutiva de la Emisora Radial. Con la camisa fuera de los pantalones y la corbata que hacía rato había perdido el rumbo, el locutor la toma del brazo y la guía a una mesa llena de entremeses.
– Glup... ehem... pos...este...bue... ¡siiiiiiiiiiiii, acepto, con mucho gusto!? – Marifanta se acomodaba de esta manera, en un sofá mullido.

-¿Y que esperabas? – Decía Nora al abuelo de Edmy - Que llorara eternamente, que cortara yo mis venas, que siguiera con mis penas. ¿Que esperabas ahora dime?
Que de mí solo la sombra, que me hundiera en el fracaso, que siempre huyera de otros brazos. Se sincero y da respuesta. – Caía a borbotones las serpentinas, por las escalinatas laterales.
-Mira Nora. Sueños incompletos, palabras que no se dijeron, partida prematura ladrona de bellos momentos, eso es lo que eres.

La música de los mariachis, no permitía hablar. Todo el mundo a los saltos, y risas se encontraban en el Bar.
La Marifanta con una botella de tequila en la mano izquierda, media entonada del todo, se afianzó del brazo izquierdo del Botija. –“Ellos, ahí llegan… miren”- fue la palabra escuchada por todos. En dicho instante, un silencio llenó el espacio. A la entrada unos cuetes iluminaban el cielo. Edmy y Teo tomados del brazo irrumpían el bar. Los fotógrafos se empujaban entre si, para retratar el preciso momento de su arribo. The Daily Monkey estaba pendiente de lo que acontecía para imprimirlo en la primera página del editorial.

Teo y Edmy en el podio.
-Verán asombrosa coincidencia todavía no conocía a nadie que cumpliera años el mismo día que yo. Bueno lo primero es felicitarte Edmy. Un 18 de Abril de 1983 exactamente a la 16:00 nací yo, si hacen cálculos comprobaran que es un cuarto de siglo lo que han contemplado mis ojos... Un saludo Edmy –De esta manera Teo, saludaba a Edmy Sandoval, con una copa de chapagne, que alguien le había alcanzado.

Esta chiquilla venezolana oriunda de San Cristóbal, se dirigía con una sonrisa a Teo, y procedía de esta manera su alocución a todos los presentes:
- Me encanta el lugar, que atmósfera increíble, las imágenes, el color… en fin todo.
He llegado aquí por invitación de Encarni (Diosa) una poeta que admiro y el lugar esta increíble así que, aunque recientemente no cuento ni contaré con mucho tiempo, estaré por estos lares compartiendo trozos de mí.
Mi nombre es Edmy Sandoval, soy Venezolana con 18 años de edad y bueno nada más que decir, por ahora, ya nos estaremos encontrando en estos rincones llenos de alma y poesía. Que más debo decirles, a disfrutar la fiesta.

La joda.
Paul, actuando de diskyokey comentaba a la audiencia “No podía empezar este espacio si no era de la mano de los grupos que ha estado siempre en mi mente y tarareo: Los increíbles Dire Straits. Pues eso, a disfrutar."

La Muñeca Inflable sarandeaba su cadera de la mano del Juancho que luego de un receso la había sacado a bailar.

Y ahí entre la los bichos poetas y demás especies en extinción la Manuela Arana, con micrófono en mano, intentaba cerrar lo que restaba del cumple de ambos colegas poetas. Ignacio Fajardo no la dejaba tranquila. El olor al alcohol inundaba las fosas nasales a la nueva entrevistadora.
Fue así cuando la Alexa, se le pega del brazo al Fajardo, y un beso le planta en la mejilla izquierda –Manuela no renuncies a tu memoria, porque es la que te construye como eres, para la bueno y para lo malo. Pero es cierto que hay cosas que.... Me ha gustado tu entrevistar con buen ritmo y dulce palabra. Este entrevistar es algo novedoso, nunca visto, es un grito que desgarra.. en verdad que me has dejado el alma tiritando de frió... y es que el olvido es algo demasiado caprichoso.. y muy inteligente.. no va con nadie que en verdad no lo quiera...
-¿Nos vamos Ignacio? –Fajardo era empujado a un rincón oscuro donde el Botija y la Marifanta platicaban como dos buenos conocidos.

-Bueno… esteee.. –Manuela Arana para The Daily Monkey -Gracias por los consejos, pero no pensaba en mí cuando comencé a entrevistar, me apropié de un sentimiento ajeno y creo que a veces si es mejor perderla por completo.

En un momento dado, todos callaron (hasta los mariachis), la familia simiesca de poetas y almas tortuosas en pleno quedó en espera de la respuesta del Juancho y su muñeca inflable quienes no pronunciaron palabra, pero sus manos entrelazadas y su evidente nerviosismo los delataron. No hubo comentario alguno, pero en las miradas de todos los que escriben se reflejó una terrible condena.

-Mi Muñecota- decía el Juancho, Jefe de Emisión de radio Gurí - Atajando los días que se han dormido en nuestra historia, releyendo nuestros versos me atropellan los recuerdos siempre estuve en tus aleros, ¡vaya que te di besos!.
Con el despertar de las mañanas te ganaste mis caricias y te castigué sin clemencia asaltando tu cuello, ovillándome en tus brazos o jugando con tu pelo.
-¡¡Hayyy…Mi Juanchote!! Mi machote. – Respondía de esta manera la Muñeca Inflable inflada de ese amor incondicional. El Juancho y la muñeca, quienes hasta ese momento habían tratado de ocultar su nada fraternal cariño, sin mucho éxito por cierto, ya que sus miradas tiernas y la cercanía constante de sus cuerpos fueron las causantes de que, al calor de los alcoholes, tuvieran un momento de arrebato pasional, olvidándose del lugar y momento.

-Marifanta,. largame al Botija de una vez – La gallina clueca intentaba sacar a la Marifanta a empujones en tanto, Tacita de plata hablando con el Mono comentaba “un noche increible, muy bien planificada y muy buen el desarrollo. El final está bastante bien, me gusta mucho en general."
-El amor entre los personajes, eso si golpea. Qué bonito, Rubén, que bonito esto que dices... -mencionaba Alitas fritas.
-Así son el Juancho y la muñeca inflable, gallina clueca.
-Bueno –decía ésta tratando de romper el silencio - no es para tanto, ¿Cuál es el problema si son novios?, son unos jóvenes libres y en edad de merecer.
Fue entonces que el abuelo de Edmy hecho un basilisco:
-¿Qué cual es el problema? ¡Que son un hombre y una muñeca inflable, idiota!