La fiesta del Bar

Hoy el café del mono esta de parabienes, como se diría esta para alquilar balcones. Todos los ejemplares se han reunido hoy como aprecio a la buena voluntad de la Charito de auspiciar de anfitriona.
Como no podía ser más, el acontecimiento quedó pactado de antemano por la anfitriona, luego de una publicación en el “Mono Daily News”, el diario matutino de la ciudad de los monos y demás bichos raros.
En la sección “Espectáculos” del mismo versaba lo siguiente:

“Noticia de interés.
Se invita a la concurrencia del mundo silábicus a concurrir a la inauguración del nuevo bar. El evento esta programado alas 11PM GMT +10 de acuerdo al Meridiano de Greenwich, Se hace mención que la casa no se hace responsable de lo que acontezca, todos saben que los monos no saben lo que hacen..”

En las afueras.
El Botija, con su frack negro recibía a la magna concurrencia en la escalinata que daba al bar silabicus. Unos focos de neón iluminaban la entrada. Su escalinata se hallaba alfombrada. El primero en aparecer era una mano negra.

-¿Qué tiene para decir a la audiencia de Radio Gurí? –Mencionaba el locutor.
Yo que solo se tu nombre
Más nunca escuche tu risa
He aprendido poco a poco
A quererte por tu alma
Para sentirte mí hermana
Para llamarte mí amiga

Extracto de 24 de febrero

Veo que la mano viene negra. Adelante. –El locutor mueve hace un gesto como queriendo sacar el aroma del alcohol. Hay una cola de ejemplares variopintos intentando entrar al Bar.

Dentro del Bar.
La Charito con su ropaje de gala estilo ranchero, una imitación directa del traje español severo, con encajes alforzados y listones, recibía a la docta concurrencia simia y no tanto. Sobre al esquina izquierda se apreciaba el estrado.

En las afueras.
Se presentaba ante el locutor una gallina clueca, pero no una cualquiera, vestía un traje de gala pret a porter de Susana Bernik. La acompañaba el gato.
-¿Qué tienes para decirle a la Audiencia de este foro tan letrao estilo simio? –Le mencionaba EL Botija.
-He llegado agotada, ojerosa, cuerda, sensata y feliz…¡Por fin!
Bue, rectifico…¿Feliz? Este punto sería el único a valorar si tenemos en cuenta que he decidido dejar de fumar y estoy que subo por las paredes. Ah, y no sólo eso…¡Estoy a dieta! No, chico, me refiero a la comida. Creo que esto de acercarse a los cuarenta ha empezado a influir en mis caderas…¿Será que los pantalones se encogieron? Sí...¡Puede ser!

Dentro del Bar.
-Nací nueve meses después que mi padre se perdió con mi madre en el monte después de una verbena, posiblemente ambos alcoholizados.
Nací a una muy tierna edad, con la ayuda de una comadrona. Inmediatamente descubrí el complejo de Edipo, pues me abalancé sobre el pecho de mi madre.
Muchos años estuve avergonzado por ese episodio, por lo que me sumergí en el hermetismo (un cine de mi barrio que se llamaba Hermes). A medida que fui haciéndome mayor mis desarreglos psíquicos crecieron conmigo. También tomé distancia de la realidad, o...mejor dicho, la realidad se alejó de mi...
-Pero Miguel… -eran las reflexiones de un gato - Por Dios que me cuesta entender a los humanos. Y eso que soy sólo un gato!- Los miro y lo escucho...Y me pregunto...Cómo se autocalifican de racionales?- Jijijijiji!, mejor reírse...Es que son un chiste.

-¿Alguna mesa libre? –Comenta de pasada María del Carmen -¿Y si no? Bueno, bueno, a echar una mirada, ¿conoceré a alguien? –Con un estilo pret a porter de Versace...sólo hay un salón... pero es muy grande, unos fuman y otros...también a la cañona, pero veo que nadie renuncia a pasar y menos a permanecer...así que ahí me cuelo y este…

Ya la fiesta estaba completa y bien armada. Los mariachis acababan de terminar su audición y comenzaba el bailongo.
El Jack afferaba su petaka del Daniels como si su vida dependiera de ello. La hallie luego de sus “Dias de radio” y con unas medidas de más de alcohol, se le dio por cantar en el estrado, donde habían estado los mariachis.
El niño se había enfrascado con la mano negra, en una mano a mano al costado de la mesa de entremeses.

La mano negra.
-Yo te decía niño que estos mariachis… por ello…
Los brazos se levantan
El ojo apunta mira
Y el cerebro le manda
al dedo de que apriete
el gatillo aceitado
la explosión del disparo
te llega a los oídos
un hombre , quizá un niño
se derrumba a lo lejos
una flor color sangre
se ha prendido en el pecho
no pienses , que hace daño!
No pienses en tu madre
tus hijos tus hermanos
tus sueños desarmados

Extracto de “La misma Bala”

Jack ya un poco suelto de boca, Tomó el puro delicadamente. Con la izquierda lo sostuvo; con la derecha accionó el encendedor y lo prendió. Aspiró haciendo pequeñas pausas al mismo tiempo que chupeteaba los labios degustando el buqué del habano Miró a la docta concurrencia que incrédula seguía sus movimientos y dijo: -Colegas les recuerdo que también se fuma por placer y no tan sólo por deseos insatisfechos.

-Mire Botija nada e na- decía Marifanta
-Pero mujer en relación a “Realidades” entrando en el tema de los encuentros y desencuentros, dicen que era un día hermoso cuando se encontraron. ¿Qué hay de cierto en eso Celeron?
Si alparecer, hacía un sol que rajaba las piedras. Buscando un trocito de sombra bajo los árboles de la acera, aminoraban el paso y hasta se detenían unos segundos, secándose el sudor antes de continuar apurando el paso cuando desaparecía la sombra.

-¿O sea que hacia mucho calor?
-se dirigían al Copelia a tomarse unos refrescantes helados, recordando en cada momento, aunque ninguna lo mencionaba, aquellos otros tiempos cuando el ir a tomar un helado al mismo lugar, significaba mucho más que calmar la sed tomando algo algo rico y frío.

-Como toda vieja pueblerina se pusieron a platicar, ¿es cierto eso?
Las viejas estas, de unos sesenta y tanto largos Se acomodaron bajo una sombrilla y empezaron la conversar, mientras saboreaban sus helados.
_Ay, creía que no llegaba, me duelen las piernas, parecen de cemento.
_Pues no fumes más.
_Tú no fumas y mírate, llena de achaques.
_hum…

Extracto a Realidades- La interviu

No seas pesado, sin doña, estás como don Jack, que si abuela que si hostias, soy vieja pero no pelleja, a ver ponme un desgraciao. –Y de esa manera, la negra se acomodaba frente al locutor de la Emisora más famosa del los pagos rioplatenses.