María Eugenia




Desde su Sede Central ubicada en la Cofradía de las Tres Marías en el Reino entre el Aquí y el Allá


Para todos los lectores.
El Gurú de las Artes Mentalistas y Predictivas.
Viajero y guerrero astral.
Médico en lo paranormal
tiene el agrado de presentarles:


** María Eugenia **
Estudio privado
Sede Central de Rubinstein
Cofradía de las Tres Marías
El Reino entre el Aquí y el Allá

-¿Rubinstein?

-Si, ¿Cómo estás María Eugenia?

Era las primeras frases que llegué a escuchar, mientras ésta se daba vuelta con una mueca de asombro en su rostro.

Estudio privado ubicado en la Sede Central de Rubinstein
Querido libraco que descansas en mi mesita de luz, tengo que pedirte un favor. El libraco dormía plácidamente, cada tanto un suspiro salía de sus hojas. Su encuadernación de cuero labrada y repujada se arqueaba cada cierto tiempo. Imágenes sueltas flotaban en el aire, como si de un suspiro se tratase. Así como éstas aparecían como tal desaparecían. El libraco soñaba.

En un momento éste comenzaba a despertarse al sentir las palabras de su dueño. La encuadernación labrada con el membrete de la Cofradía de las Tres Marías empezaba a arquearse lentamente, hasta llegar a su máxima elongación. Sus hojas lentamente se iban desplegando, estirando. Por cada hoja que se abría, una nueva imagen iluminaba el ambiente. Letras danzarinas se mezclaban con la luz.

En algún lugar impreciso
María Eugenia se volteó y me tomó del brazo. –Te presento a Roque, mi esposo y Anibal, mi hermano.

Estudio privado ubicado en la Sede Central de Rubinstein
Discúlpame querido libro pero necesito que pongas hojas nuevas pues he de dictarte algo sobre una crónica de una muerte anunciada, así como lo que aconteció. –Le hacía referencia el Gurú de las Artes Predictivas y Mentalistas.

En algún lugar impreciso
Observaba la figura de tres personas, dos hombres y una señora de cierta edad a medida que iba acercándome a éstos. Un manto de nubes de distintas forma y espesor cubría mis pantorrillas en tanto paulatinamente me iba acercando a los mismos.

Estudio privado ubicado en la Sede Central de Rubinstein
-¿Te refieres a …? – El libraco ya despierto y flotando sobre las narices de su dueño, parado verticalmente, mencionaba.

En algún lugar impreciso
-Roque, Anibal, ¿Cómo andan?
-Muy bien. –Logré escuchar al unísono, mientras María Eugenia me tomaba el brazo y sonreía. Hacía mucho tiempo que no tenía una alegría tan grande. En un instante dado, ésta se dio vuelta y me alejó unos pasos de ellos.
-¿Rubinstein…? –Si… -¿Estoy…?

Estudio privado ubicado en la Sede Central de Rubinstein
Efectivamente querido libro, que me has acompañado durante toda mi vida terrena. Ya el Libraco completamente despierto ponía hojas formato A4 completamente nuevas, al tiempo que las letras comenzaban a formar palabras y éstas oraciones.

Lo acontecido.
Una anciana estaba en coma. Por momentos el lugar en que esta se hallaba se entremezclaba con la sala donde su cuerpo esperaba lo inevitable, su desconexión con todo vínculo por completo con lo material. Su vida llegaba a su final.

-Rubinstein ¿he fallecido? –María Eugenia me decía unos pasos alejados de sus seres queridos.
-Casi, aún no – Le contesté, acercándome a su oído, al tiempo que un beso en su mejilla le propiciaba.

Mi cuerpo físico, comenzaba a pedirme el retorno de mi forma astral, obligándome a desvanecerme paulatinamente.

** Sede Central de Rubinstein – Cofradía de las Tres Marías – Reino entre el Aquí y el Allá **