María Eugenia - La interviu






Por directivas de la emisora, se opto hacer pública la siguiente audición. Sintonice el dial en la siguiente frecuencia: María Eugenia para conocer sus antecedentes.

Para todos los escribas-escuchas.
La emisora más oriental del charco rioplatense,
con humor basado en una entrevista a Rubinstein
tiene el agrado de presentarles:


** María Eugenia – La interviu **
Radio Gurí - Miembro de
La Cofradía de las Tres Marías
Reino del más Aquí

-Rubinstein, hoy tenemos el honor de tenerlo por aquí. Para aquellos que recién nos sintonizan, debemos decirles un poco de su historia, como así mismo, su trabajo en el mundo entre los vivos y los muertos. –Abría así el locutor de la afamada emisora radial la entrevista al Gurú.
-Es un placer como siempre Botija – Mencionaba éste.

-Aquellos que no lo conocen, Rubinstein es el mundialmente conocido Gurú de las artes predictivas y mentalistas. Es conocido entre el mundo del aquí y del allá como viajero astral, guerrero y médico en la ancestral ciencia de la medicina paranormal. –El botija tomaba un sorbo de agua, dejando de lado sus gafas y se acomodaba en su silla.
- Gracias, Botija, pero no es para tanto. –acotaba Rubinstein al tiempo que acariciaba con delicadeza la tapa labrada con el membrete de la Cofradía de las Tres Marías, a su compañero de toda su vida: El Libraco.

-Rubinstein hoy la Dirección de la Emisora, me encargó que lo entrevistara en relación al caso de María Eugenia – El Botija cerraba así, el informe recopilado por don Biblioteko en relación a esa última misión. –Hemos de aclarar que este hombre se unió al staff de Radio Gurí en un momento muy específico. De contextura menuda, con grandes lentes de leer, un hombre que pareciera caerse dentro de sus pantalones, Biblioteko fue invitado a formar parte de esta emisora radial por su capacidad organizativa. Pasó de ser un simple bibliotecólogo, a un hemeroteco, trabajando de paso en un diario. Pero dejemos de lado a Biblioteko. Rubinstein es un honor tenerlo de nuevo por esta Sede.
-Gracias Botija – mencionaba el Gurú al tiempo que El Libraco saltaba por el aire y quedaba flotando al costado izquierdo de su dueño. En forma vertical, El Libraco se mantenía cerrado y observante de la situación, en el Plató Principal de la Emisora.

-¿Qué fue lo que realmente sucedió en le caso de María Eugenia? – decía el locutor, al tiempo que El Libraco, se acomodaba para amonestar al locutor de la Radio. Se apreciaba claramente ese hecho hacia El Botija, por como éste observaba. Su tapa bellamente labrada en cuero repujado se arqueaba para adentro, dejando soltar en el Plató, algunas imágenes provenientes del Estudio Privado de Rubinstein sito en su Cuartel Central. Esas imágenes nacían así como si de un hipo se tratase. De golpe, El Libraco se gira hacia su dueño diciéndole “Que cuernos vas a decir ahora Rubinstein, luego no trates de rascarme el lomo cuando te pica que debo poner algunas hojas tamaño A4 nuevas para tus sandeces”.
-Bueno verá usted Botija, en relación al caso de María Eugenia –empezaba de esta manera a explicar Rubinstein cuando se escuchó en el Plató el “Plaff” clásico de El Libraco sobre la mejilla izquierda de Rubinstein, diciendo fuertemente “Si mencionas lo que pienso que has de decir me esfumo y voy a dormir junto a mi amor, en el anaquel donde reposa esa preciosura de libro estilo Lara Croft”
El Botija dirige su mirada hacia El Libraco de esa manera.

-¿Sabe lo que me hizo acordar El Libraco, Rubinstein?
-No Botija. – Mencionaba el rescatador de almas perdidas, Rubinstein
-Aquellos que no conocen la relación simbiótica entre el autor y su libro, hemos de mencionar sus orígenes en La Hacienda. –mencionaba el locutor al tiempo que lo observaba con estima.
-¿A que tiempo me lleva usted, Botija – decía Rubinstein recordando para si cuando fue por vez primera a La Hacienda.
-Aquellos que no conocen esa historia, Rubinstein, si me permite usted – Esta bien Botija, mencionaba el Gurú - su madre, que en paz descanse le dejó en la casa de campo de sus tíos don Esteban y doña Mercedes. El lugar era una campiña en medio de la nada donde el tren llegaba una vez al mes y siempre con retraso. Nació como leyenda usted a causa del advenimiento de “El Forastero”. Su padre ya había fallecido en un enfrentamiento en la Dictadura de Terra en Uruguay, un tirano que se convirtió en dictador luego de una cruenta batalla por el poder.
Luego del fallecimiento él, su madre juntó lo que pudo y lo envió a casa de sus tíos, mal le pesara era toda la familia que me quedaba. Termino parando en “La Hacienda” de esta manera.

-Veo que me conoce Bien Botija – mencionaba Rubinstein, al tiempo que El Libraco se ofuscaba. Imágenes flotaban en ámbito del Plató. Imágenes donde Rubinstein descansaba en el cuarto de sus primos. Imágenes donde se apreciaba la mesa de luz, que era de madera oscura, y sobre ella “El libro” brillando con una luz amarillenta. Imágenes donde éste se hallaba solo junto a su tía Mercedes y golpe una gran ventisca se formaba en torno a “La Hacienda.” Imágenes donde se apareció de la nada un extraño ante la negra Mercedes. Un forastero con un nombre extraño y acento de otro lugar, sobre un caballo negro y grande como el tamaño de un adulto de estatura normal, resoplando y parándose en dos patas frente al portal. El forastero era de complexión grande; de mirada que parecía penetrar el alma, con una cara de color cetrino pálido donde los pómulos sobresalían, vestido de negro, poncho negro y un sombrero de paja todo andrajoso del mismo color.
Imágenes donde el tiempo pareció detenerse. El hombre de negro posándose sobre el terreno rojizo y ahora anegadizo a causa del aguacero, girando su cabeza en busca de tía Mercedes; los utensilios de tejer que ésta poseía cayendo al piso mientras el codo de su querida tía, golpeaba el vaso de agua que se encontraba sobre la mesita, que estaba en el alero. Todo sucediendo al apoyar el pie sin trastabillar.

-Lo dejamos para otra ocasión, Rubinstein, ¿le parece?
-Si Botija
Así era como el Gurú de las artes predictivas y mentalistas, viajero y guerrero en el mundo de los muertos, médico en lo paranormal junto a “El Libraco” se desvanecían en la nada. Un aura de paz y tranquilidad quedaba impregnada de esta manera en el Estudio de la Emisora.

** Radio Gurí - Miembro de La Cofradía de las Tres Marías - Reino del más Aquí **