El novelista - La interviu

Por directivas de la emisora, se opto hacer pública la siguiente audición. Sintonice el dial en la siguiente frecuencia: El novelista para conocer sus antecedentes.

Para todos los escribas-escuchas.
La emisora más oriental del charco rioplatense,
con humor basado en una entrevista a Yandiek
tiene el agrado de presentarles:


** El novelista – La interviu **
Radio Gurí - Miembro de
La Cofradía de las Tres Marías
Reino del más Aquí


En el día de hoy el Plató principal de la emisora se ha diseñado como una biblioteca. El aroma existente en la misma, esta pleno de libros muy antiguos y el silencio que reina en el Estudio es propio de una hemeroteca.

A contraluz se perfila la imagen rígida del locutor, El Botija. Todo se halla en penumbras, salvo, el plexiglás que se encuentra sobre su espalda. Sombras y solo eso, es lo que se vislumbra detrás; El Juancho moviéndose, el Jefe de Emisión.
Frente al Botija se halla Yandiek, cuyo contorno se vislumbra afinando la vista.

-Él quería escribir pero no sabía como. Su mano se dejaba llevar sola sobre el teclado pero las normas que había aprendido en la escuela, no le satisfacían para nada –Hacía mención el normando. Este tenía depositado su casco sobre la mesa de madera tallada.

-¿Cómo es que no quería escribir? – El Botija, con voz suave acercando su cara para mirarlo de cerca. Se le dejaba entrever los anteojos.
- Verá usted señor locutor … ¿Botija me dijo? – Con voz de barítono se dirige al locutor de esta afamada emisora radial que surca el ciberespacio -Se sentía fuera del mundo de la creación porque aquellas normas le obligaban a cortar su vuelo por poner unos pocos símbolos en la pantalla. Y el problema era, que él no les encontraba sentido para nada.

Por el micrófono que tenía adosado sobre el lóbulo de la oreja izquierda, El Botija escucha lo siguiente -Che Botija, un tal Ephix nos esta diciendo que “Absolutamente cierto. Muchas veces nos dejamos coartar por ciertas normas que nos impiden disfrutar realmente con nuestra actividad creadora, que a fin de cuentas, es de lo que se trata.”

-Don Yandiek, ¿Qué opina de Don Ephix, en cuanto a las normas establecidas? – El Botija, ahora se reclina sobre el respaldar de su asiento mullido, dejando a un costado sus gafas disponiéndose sorber un poco de agua mineral, que la Dirección de la emisora había dispuesto como era su costumbre.
-Quería, basicamente, hacer la prueba de que sí, que se puede hacer, eso está claro. Pero Ephix ha estado a punto de ahogarse. ¡¡Jeje!! – El normando se acomoda en su silla, haciendo crujir el respaldar.

-Yandiek…- El Botija mirando sus apuntes, sin levantar la cabeza, con voz suave se dirige al entrevistado –Usted hace referencia a un pez, perdón Juliopez. Al parecer éste, le dijo en un momento dado “Mira que te digo Yandkiek, tus palabras me saben a cuento tiene sentido tal y como lo has expresado. Creo que sólo tiene sentido de la forma en que lo has mencionado. Quizá no funcionen 250 frases así, pero es muy posible que dentro de un contexto determinado sea más que razonable.” ¿Cuál es su opinión al respecto?
Se escucha al normando toser por todo el Estudio de la prestigiosa emisora. -Supongo que un autor consagrado puede permitirse hacer eso, pero tú estuviste a punto de suspender lengua Julio...lo cual no es malo porque tenía unas razones que me parecen respetables. Pero no deja, como decía Ignacio, de ser una pose? No lo sé.

-Botija se termina la audición. –Escucha decir el locutor de Radio Gurí.
-No lo sé, ya me pones en un aprieto. Cuando decidí autoeditar K-mandra lo hice omitiendo todos los puntos, y quedándome sólo con las comas. Hasta ahora, nadie me ha dicho nada penoso con respecto a la puntuación. La gente que la ha escuchado ha comprendido a la primera, cuál era la intención.
De hecho, una vez que entras en esa forma de expresión, según me dicen, se entiende que ha de ser así, de esa manera. –Se escuchó decir de un mail enviado por Juliopez.

-Yandiek se terminó la audición, ¿algo más para decir a la audiencia de este ciber foro tan letrao? –El Botija menciona.
Sin ver la tele. Escuchando kissfm via web. Escribiendo lo que sale. Leyendo “Un día de cólera,” el normando menciona para terminar -Un día mientras de manera automática sus dedos recorrían las teclas, surgió una palabra al menos lo parecía, “libertad”. No supo por qué sus ojos se plantaron sobre aquellas letras sin sentido, leyendo la palabra “libertad” sobre aquella amalgama. Pero ésta, se imprimió a fuego en su retina. Creció como crece una planta bien mimada y sintió, que cuando hablaba sin corsés o al menos con pocos de ellos podía hacer casi cualquier cosa innovar renovar releer y ser persona creativa de una vez por todas.

-En fin esto a sido tuito - ¿Nos vamos Yandiek?
-Vamos, Botija.

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