María Eugenia - La interviu






Por directivas de la emisora, se opto hacer pública la siguiente audición. Sintonice el dial en la siguiente frecuencia: María Eugenia para conocer sus antecedentes.

Para todos los escribas-escuchas.
La emisora más oriental del charco rioplatense,
con humor basado en una entrevista a Rubinstein
tiene el agrado de presentarles:


** María Eugenia – La interviu **
Radio Gurí - Miembro de
La Cofradía de las Tres Marías
Reino del más Aquí

-Rubinstein, hoy tenemos el honor de tenerlo por aquí. Para aquellos que recién nos sintonizan, debemos decirles un poco de su historia, como así mismo, su trabajo en el mundo entre los vivos y los muertos. –Abría así el locutor de la afamada emisora radial la entrevista al Gurú.
-Es un placer como siempre Botija – Mencionaba éste.

-Aquellos que no lo conocen, Rubinstein es el mundialmente conocido Gurú de las artes predictivas y mentalistas. Es conocido entre el mundo del aquí y del allá como viajero astral, guerrero y médico en la ancestral ciencia de la medicina paranormal. –El botija tomaba un sorbo de agua, dejando de lado sus gafas y se acomodaba en su silla.
- Gracias, Botija, pero no es para tanto. –acotaba Rubinstein al tiempo que acariciaba con delicadeza la tapa labrada con el membrete de la Cofradía de las Tres Marías, a su compañero de toda su vida: El Libraco.

-Rubinstein hoy la Dirección de la Emisora, me encargó que lo entrevistara en relación al caso de María Eugenia – El Botija cerraba así, el informe recopilado por don Biblioteko en relación a esa última misión. –Hemos de aclarar que este hombre se unió al staff de Radio Gurí en un momento muy específico. De contextura menuda, con grandes lentes de leer, un hombre que pareciera caerse dentro de sus pantalones, Biblioteko fue invitado a formar parte de esta emisora radial por su capacidad organizativa. Pasó de ser un simple bibliotecólogo, a un hemeroteco, trabajando de paso en un diario. Pero dejemos de lado a Biblioteko. Rubinstein es un honor tenerlo de nuevo por esta Sede.
-Gracias Botija – mencionaba el Gurú al tiempo que El Libraco saltaba por el aire y quedaba flotando al costado izquierdo de su dueño. En forma vertical, El Libraco se mantenía cerrado y observante de la situación, en el Plató Principal de la Emisora.

-¿Qué fue lo que realmente sucedió en le caso de María Eugenia? – decía el locutor, al tiempo que El Libraco, se acomodaba para amonestar al locutor de la Radio. Se apreciaba claramente ese hecho hacia El Botija, por como éste observaba. Su tapa bellamente labrada en cuero repujado se arqueaba para adentro, dejando soltar en el Plató, algunas imágenes provenientes del Estudio Privado de Rubinstein sito en su Cuartel Central. Esas imágenes nacían así como si de un hipo se tratase. De golpe, El Libraco se gira hacia su dueño diciéndole “Que cuernos vas a decir ahora Rubinstein, luego no trates de rascarme el lomo cuando te pica que debo poner algunas hojas tamaño A4 nuevas para tus sandeces”.
-Bueno verá usted Botija, en relación al caso de María Eugenia –empezaba de esta manera a explicar Rubinstein cuando se escuchó en el Plató el “Plaff” clásico de El Libraco sobre la mejilla izquierda de Rubinstein, diciendo fuertemente “Si mencionas lo que pienso que has de decir me esfumo y voy a dormir junto a mi amor, en el anaquel donde reposa esa preciosura de libro estilo Lara Croft”
El Botija dirige su mirada hacia El Libraco de esa manera.

-¿Sabe lo que me hizo acordar El Libraco, Rubinstein?
-No Botija. – Mencionaba el rescatador de almas perdidas, Rubinstein
-Aquellos que no conocen la relación simbiótica entre el autor y su libro, hemos de mencionar sus orígenes en La Hacienda. –mencionaba el locutor al tiempo que lo observaba con estima.
-¿A que tiempo me lleva usted, Botija – decía Rubinstein recordando para si cuando fue por vez primera a La Hacienda.
-Aquellos que no conocen esa historia, Rubinstein, si me permite usted – Esta bien Botija, mencionaba el Gurú - su madre, que en paz descanse le dejó en la casa de campo de sus tíos don Esteban y doña Mercedes. El lugar era una campiña en medio de la nada donde el tren llegaba una vez al mes y siempre con retraso. Nació como leyenda usted a causa del advenimiento de “El Forastero”. Su padre ya había fallecido en un enfrentamiento en la Dictadura de Terra en Uruguay, un tirano que se convirtió en dictador luego de una cruenta batalla por el poder.
Luego del fallecimiento él, su madre juntó lo que pudo y lo envió a casa de sus tíos, mal le pesara era toda la familia que me quedaba. Termino parando en “La Hacienda” de esta manera.

-Veo que me conoce Bien Botija – mencionaba Rubinstein, al tiempo que El Libraco se ofuscaba. Imágenes flotaban en ámbito del Plató. Imágenes donde Rubinstein descansaba en el cuarto de sus primos. Imágenes donde se apreciaba la mesa de luz, que era de madera oscura, y sobre ella “El libro” brillando con una luz amarillenta. Imágenes donde éste se hallaba solo junto a su tía Mercedes y golpe una gran ventisca se formaba en torno a “La Hacienda.” Imágenes donde se apareció de la nada un extraño ante la negra Mercedes. Un forastero con un nombre extraño y acento de otro lugar, sobre un caballo negro y grande como el tamaño de un adulto de estatura normal, resoplando y parándose en dos patas frente al portal. El forastero era de complexión grande; de mirada que parecía penetrar el alma, con una cara de color cetrino pálido donde los pómulos sobresalían, vestido de negro, poncho negro y un sombrero de paja todo andrajoso del mismo color.
Imágenes donde el tiempo pareció detenerse. El hombre de negro posándose sobre el terreno rojizo y ahora anegadizo a causa del aguacero, girando su cabeza en busca de tía Mercedes; los utensilios de tejer que ésta poseía cayendo al piso mientras el codo de su querida tía, golpeaba el vaso de agua que se encontraba sobre la mesita, que estaba en el alero. Todo sucediendo al apoyar el pie sin trastabillar.

-Lo dejamos para otra ocasión, Rubinstein, ¿le parece?
-Si Botija
Así era como el Gurú de las artes predictivas y mentalistas, viajero y guerrero en el mundo de los muertos, médico en lo paranormal junto a “El Libraco” se desvanecían en la nada. Un aura de paz y tranquilidad quedaba impregnada de esta manera en el Estudio de la Emisora.

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El novelista - La interviu

Por directivas de la emisora, se opto hacer pública la siguiente audición. Sintonice el dial en la siguiente frecuencia: El novelista para conocer sus antecedentes.

Para todos los escribas-escuchas.
La emisora más oriental del charco rioplatense,
con humor basado en una entrevista a Yandiek
tiene el agrado de presentarles:


** El novelista – La interviu **
Radio Gurí - Miembro de
La Cofradía de las Tres Marías
Reino del más Aquí


En el día de hoy el Plató principal de la emisora se ha diseñado como una biblioteca. El aroma existente en la misma, esta pleno de libros muy antiguos y el silencio que reina en el Estudio es propio de una hemeroteca.

A contraluz se perfila la imagen rígida del locutor, El Botija. Todo se halla en penumbras, salvo, el plexiglás que se encuentra sobre su espalda. Sombras y solo eso, es lo que se vislumbra detrás; El Juancho moviéndose, el Jefe de Emisión.
Frente al Botija se halla Yandiek, cuyo contorno se vislumbra afinando la vista.

-Él quería escribir pero no sabía como. Su mano se dejaba llevar sola sobre el teclado pero las normas que había aprendido en la escuela, no le satisfacían para nada –Hacía mención el normando. Este tenía depositado su casco sobre la mesa de madera tallada.

-¿Cómo es que no quería escribir? – El Botija, con voz suave acercando su cara para mirarlo de cerca. Se le dejaba entrever los anteojos.
- Verá usted señor locutor … ¿Botija me dijo? – Con voz de barítono se dirige al locutor de esta afamada emisora radial que surca el ciberespacio -Se sentía fuera del mundo de la creación porque aquellas normas le obligaban a cortar su vuelo por poner unos pocos símbolos en la pantalla. Y el problema era, que él no les encontraba sentido para nada.

Por el micrófono que tenía adosado sobre el lóbulo de la oreja izquierda, El Botija escucha lo siguiente -Che Botija, un tal Ephix nos esta diciendo que “Absolutamente cierto. Muchas veces nos dejamos coartar por ciertas normas que nos impiden disfrutar realmente con nuestra actividad creadora, que a fin de cuentas, es de lo que se trata.”

-Don Yandiek, ¿Qué opina de Don Ephix, en cuanto a las normas establecidas? – El Botija, ahora se reclina sobre el respaldar de su asiento mullido, dejando a un costado sus gafas disponiéndose sorber un poco de agua mineral, que la Dirección de la emisora había dispuesto como era su costumbre.
-Quería, basicamente, hacer la prueba de que sí, que se puede hacer, eso está claro. Pero Ephix ha estado a punto de ahogarse. ¡¡Jeje!! – El normando se acomoda en su silla, haciendo crujir el respaldar.

-Yandiek…- El Botija mirando sus apuntes, sin levantar la cabeza, con voz suave se dirige al entrevistado –Usted hace referencia a un pez, perdón Juliopez. Al parecer éste, le dijo en un momento dado “Mira que te digo Yandkiek, tus palabras me saben a cuento tiene sentido tal y como lo has expresado. Creo que sólo tiene sentido de la forma en que lo has mencionado. Quizá no funcionen 250 frases así, pero es muy posible que dentro de un contexto determinado sea más que razonable.” ¿Cuál es su opinión al respecto?
Se escucha al normando toser por todo el Estudio de la prestigiosa emisora. -Supongo que un autor consagrado puede permitirse hacer eso, pero tú estuviste a punto de suspender lengua Julio...lo cual no es malo porque tenía unas razones que me parecen respetables. Pero no deja, como decía Ignacio, de ser una pose? No lo sé.

-Botija se termina la audición. –Escucha decir el locutor de Radio Gurí.
-No lo sé, ya me pones en un aprieto. Cuando decidí autoeditar K-mandra lo hice omitiendo todos los puntos, y quedándome sólo con las comas. Hasta ahora, nadie me ha dicho nada penoso con respecto a la puntuación. La gente que la ha escuchado ha comprendido a la primera, cuál era la intención.
De hecho, una vez que entras en esa forma de expresión, según me dicen, se entiende que ha de ser así, de esa manera. –Se escuchó decir de un mail enviado por Juliopez.

-Yandiek se terminó la audición, ¿algo más para decir a la audiencia de este ciber foro tan letrao? –El Botija menciona.
Sin ver la tele. Escuchando kissfm via web. Escribiendo lo que sale. Leyendo “Un día de cólera,” el normando menciona para terminar -Un día mientras de manera automática sus dedos recorrían las teclas, surgió una palabra al menos lo parecía, “libertad”. No supo por qué sus ojos se plantaron sobre aquellas letras sin sentido, leyendo la palabra “libertad” sobre aquella amalgama. Pero ésta, se imprimió a fuego en su retina. Creció como crece una planta bien mimada y sintió, que cuando hablaba sin corsés o al menos con pocos de ellos podía hacer casi cualquier cosa innovar renovar releer y ser persona creativa de una vez por todas.

-En fin esto a sido tuito - ¿Nos vamos Yandiek?
-Vamos, Botija.

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Nadie -La interviu


Por directivas de la emisora, se opto hacer pública la siguiente audición. Sintonice el dial en la siguiente frecuencia: Nadie para conocer sus antecedentes.

Para todos los escribas-escuchas.
La emisora más oriental del charco rioplatense,
con humor basado en una entrevista a Darkus
tiene el agrado de presentarles:


** Nadie – La interviu **
Radio Gurí - Miembro de
La Cofradía de las Tres Marías
Reino del más Aquí


En el día de hoy el Plató Principal del la emisora se ha rediseñado al mejor estilo de los fortines de Puerto Rico. El Botija se encuentra sentado cómodamente como si fuera un general dando órdenes a su tropa frente a la inminente batalla que se avecina. En ese preciso instante, llega Darkus como entrevistado del momento. El Botija le señala con el dedo índice donde debe ubicarse, a su diestra. Así comienza la entrevista.

-Señor Darkus, es hora de que la permuta finalice, ¿no cree?
Es que hoy la permuta ha terminado, mi general… este señor locutor. – Atina a decir en un tono indeciso el susodicho escritor.

-¿Cómo dice usted? El general, perdón el locutor de la afamada emisora dice, sin prestar atención a sus palabras, al tiempo que revisaba los papeles de la entrevista como si en ella hubiese un ápice de sedición entre la tropa acuartelada.

-Vera usted. Los prados yacían en una calma duradera, pero los días amenazaban la paz de las llanuras. El desagüe fluvial rodeaba las tierras del futuro, y la tormenta, que era vecina, mencionaba su nombre.

-Pero que sandeces esta diciendo usted – Menciona El Botija con acento propio de un general de cinco estrellas.
-Coco.. confuso, decía acerca de los días, General , pepe ..perdón señor locutor – Apenas balbuceaba alguna palabra incongruente el pichón de escritor, don Darkus.

En tanto eso sucedía, El Botija se enteraba mediante el micrófono que tenía oculto en su oído izquierdo lo que le decía el alcahuete del Juancho. Juancho era su mano derecha en todo, lo secundaba completamente. Perdón, me equivoqué, esto es una emisora ¿no? Si lo es, El Juancho debiera ser el Jefe de Emisión, no el que le trae las noticias. El Botija parado frente al afamado escritor, como si se trajere de Napoleón Bonaparte escuchaba lo siguiente, en tanto Darkus mencionaba como para si “Señor, los muros de esta guarida son impenetrables”

El Juancho.
-Che Botija dice un tal Duke que tiene el honor de ser el primero en hablar con dicho escritor. Que bueno, la verdad que ya lo había escuchado varias veces hasta llegar a comprender lo que cree es la mitad. Al parecer le gusto mucho exactamente por eso, el tener que volver a escuchar varias veces. Es muy interesante y cree que puede llegar a albergar muchas cosas y significados. Que lo felicita. Tamo.

La entrevista.
-Don Darkus, que opina usted de un tal Duke. –Menciona El Botija, sin mirarlo siquiera, absorto en sus pensamientos.
-Hola, ¿no es increíble?... ¿Qué indicios me dio la providencia para que pensase yo que aún, algún comedido, podía comentar esto?... Ninguno sin duda. Laurap, la saudo y me alegra que se haya tomado la molestia.
¡Confusión!.... Usted no lo sabe, pero ese es el estado más frecuente de mi alma. Estoy muy agradecido. Yo tampoco entiendo el escrito, pero si quiere le doy la impresión que me causa.

-Darkus ¿Usted anda lelo?
-¿Cómo dice Botija?
El vivaz locutor y sagaz comentarista rió sin reparo del inocente efebo. Su mirada calma y aún perpleja mantuvo regular aquel instante. -¿Laurap, usted acaso la conoce, Darkus?
Darkus, no sabía para donde tomar, en tanto pensaba para si “Es muy cierto. Ahora dígales a todos que lo próximo que perderá el mundo será la moneda.”
-Estee… a la señora escritora la tal Laurap – comenzaba a gesticular Darkus –Si…
Pues es la primera vez que la escucho decir algo de su parte, Botija. Lo que escuchó la dejó tan confundida, pues, aunque haya sido en voz alta varias veces, no he entendido nada. Aun así, me dijo que esta muy bueno, y me felicitó, pues nunca nada la había dejado tan confundida.

-¿Por lo de la moneda, Darkus? –El Botija lo mira con sus ojos azules.
-Es porque la infamia ha terminado – atinó balbucear Darkus.
-¡¡Ahhh…!!


** Radio Gurí - Miembro de La Cofradía de las Tres Marías - Reino del más Aquí **


María Eugenia




Desde su Sede Central ubicada en la Cofradía de las Tres Marías en el Reino entre el Aquí y el Allá


Para todos los lectores.
El Gurú de las Artes Mentalistas y Predictivas.
Viajero y guerrero astral.
Médico en lo paranormal
tiene el agrado de presentarles:


** María Eugenia **
Estudio privado
Sede Central de Rubinstein
Cofradía de las Tres Marías
El Reino entre el Aquí y el Allá

-¿Rubinstein?

-Si, ¿Cómo estás María Eugenia?

Era las primeras frases que llegué a escuchar, mientras ésta se daba vuelta con una mueca de asombro en su rostro.

Estudio privado ubicado en la Sede Central de Rubinstein
Querido libraco que descansas en mi mesita de luz, tengo que pedirte un favor. El libraco dormía plácidamente, cada tanto un suspiro salía de sus hojas. Su encuadernación de cuero labrada y repujada se arqueaba cada cierto tiempo. Imágenes sueltas flotaban en el aire, como si de un suspiro se tratase. Así como éstas aparecían como tal desaparecían. El libraco soñaba.

En un momento éste comenzaba a despertarse al sentir las palabras de su dueño. La encuadernación labrada con el membrete de la Cofradía de las Tres Marías empezaba a arquearse lentamente, hasta llegar a su máxima elongación. Sus hojas lentamente se iban desplegando, estirando. Por cada hoja que se abría, una nueva imagen iluminaba el ambiente. Letras danzarinas se mezclaban con la luz.

En algún lugar impreciso
María Eugenia se volteó y me tomó del brazo. –Te presento a Roque, mi esposo y Anibal, mi hermano.

Estudio privado ubicado en la Sede Central de Rubinstein
Discúlpame querido libro pero necesito que pongas hojas nuevas pues he de dictarte algo sobre una crónica de una muerte anunciada, así como lo que aconteció. –Le hacía referencia el Gurú de las Artes Predictivas y Mentalistas.

En algún lugar impreciso
Observaba la figura de tres personas, dos hombres y una señora de cierta edad a medida que iba acercándome a éstos. Un manto de nubes de distintas forma y espesor cubría mis pantorrillas en tanto paulatinamente me iba acercando a los mismos.

Estudio privado ubicado en la Sede Central de Rubinstein
-¿Te refieres a …? – El libraco ya despierto y flotando sobre las narices de su dueño, parado verticalmente, mencionaba.

En algún lugar impreciso
-Roque, Anibal, ¿Cómo andan?
-Muy bien. –Logré escuchar al unísono, mientras María Eugenia me tomaba el brazo y sonreía. Hacía mucho tiempo que no tenía una alegría tan grande. En un instante dado, ésta se dio vuelta y me alejó unos pasos de ellos.
-¿Rubinstein…? –Si… -¿Estoy…?

Estudio privado ubicado en la Sede Central de Rubinstein
Efectivamente querido libro, que me has acompañado durante toda mi vida terrena. Ya el Libraco completamente despierto ponía hojas formato A4 completamente nuevas, al tiempo que las letras comenzaban a formar palabras y éstas oraciones.

Lo acontecido.
Una anciana estaba en coma. Por momentos el lugar en que esta se hallaba se entremezclaba con la sala donde su cuerpo esperaba lo inevitable, su desconexión con todo vínculo por completo con lo material. Su vida llegaba a su final.

-Rubinstein ¿he fallecido? –María Eugenia me decía unos pasos alejados de sus seres queridos.
-Casi, aún no – Le contesté, acercándome a su oído, al tiempo que un beso en su mejilla le propiciaba.

Mi cuerpo físico, comenzaba a pedirme el retorno de mi forma astral, obligándome a desvanecerme paulatinamente.

** Sede Central de Rubinstein – Cofradía de las Tres Marías – Reino entre el Aquí y el Allá **

Garbanzo - La interviu

Por directivas de la emisora, se opto hacer pública la siguiente audición. Sintonice la siguiente frecuencia de su dial: Garbanzo (Cuento sobre un gato) ubicada a la izquierda, en de un escritor, con intención algún día de llegar a serlo, Karamzov365.

Para todos los escribas-escuchas.
La emisora más oriental del charco rioplatense,
con humor basado en una entrevista a Mama Bunda
tiene el agrado de presentarles:


** Garbanzo – La interviu **

Radio Gurí - Miembro de
La Cofradía de las Tres Marías
Reino del más Aquí


Sepan disculpar el desprolijo existente en el Plató principal de la Emisora Radial. Diseñado con un toque de una tienda, hoy el Plató luce y siente en el aire repleto de aromas de diversas de índoles.

El Botija, locutor de la afamada emisora vestido al estilo de un feriante de pura cepa, acomoda sus anteojos al tiempo que revisa los últimos detalles para la entrevista que debe efectuar. Por encima de su cabeza y su costado, bolsas de distintas mercaderías rodeaban al mismo, llenando el espacio de aromas.
En medio la mesa de caoba, famosa por sus entrevistas, auspiciaba de separador entre los entrevistados del momento. Frente a él el distinguido Karamazov, en el centro. A Su izquierda Mama Bunda y a su derecha Garfield, esteee… perdón Garbanzo, el gato.

-¿Qué historia entrañable tiene hoy para contarnos a la audiencia de este caber-foro de lectura y relax? –acotaba el locutor al tiempo que con su mano diestra, le daba el okey al Juancho, que comenzaba la entrevista. A través del plexiglás de la consola de emisión se veía al Jefe de Emisión retirándose.
-Vera señor locutor –comenzaba así Karamazov, al tiempo que miraba de cotelete a Mama Bunda – Alguna tarde, después de escribir sus cartas, mi abuela tuvo el ánimo de contarme de antes, cuando era una niña y jugaba con sus hermanos por la casa. Me contó con gracia, que aunque era la única mujer entre sus hermanos, siempre era ella quien se inventaba las travesuras; y no lo dudé, recordando como robaba tomates o cebollas sin que los indios del mercado lo notaran. Siempre llegaba riéndose de ellos desde el principio, diciéndoles que cada vez la vida estaba más difícil. Y los marchantes aprendían a quererla y dejarse robar por ella.

-Disculpe un momento Karamzov – decía El Botija, al tiempo que por los parlantes estratégicamente puestos por los ingenieros de sonido, brotaba lo siguiente:”Botija estamos colmados de internautas ansiosos por conocer la historia del gato” – Juancho no lo vuelvo a repetir, ¡¡Silencio, coño!!
Mama Bunda miraba de reojo la escena entre el locutor y el Jefe de Emisión sin entender nada, claro la pobre anciana andaba un tanto lela. Al mismo tiempo se reacomodaba El Botija en el asiento del entrevistante y escuchándose el crujir del mismo al acomodarse.


-Señora Bunda, bienvenida a nuestra emisora radial. –decía El botija.
–Gracias a usted -hacía mención la anciana un tanto venida a menos a causa de su lumbago y artritis cervical. Este último malestar era causante de sus travesuras extrayendo naranjas, y verduras de distinta procedencia. Se agachaba bastante para pasar desapercibida, aunque los feriantes hacían la vista gorda cuando la veían sustraer sus mercaderías.

-Che Botija, tenés unas cuantas llamadas ¿Qué hago? – Se llegó a escuchar decir. –Pasala Juancho.
-Si…¿Quién nos habla?
SergioMC, botija.

¿Qué nos tiene para aportar don Sergio?
Hola! me gustó mucho, me pareció muy chistoso tu cuento Karamzov, jejeje
Un abrazo. – Se es cuchaba decir por los altoparlantes al tiempo que el locutor observaba al escritor famoso.
– Pero si no empecé a relatarles – acotaba en tanto Kartamzov. - Bienvenido Sergio, estan a tu alcance las maravillas del octavo arte, ¡¡jajaja!! Inventa, juega, piensa, estas listo para zarpar amigo....

-Doña Bunda decía… -mencionaba EL Botija al tiempo que retenía unas palabras initeligibles procedentes de la octogenaria. – No se llegó a entender lo que la anciana hablaba más para si que para la audiencia de esta prestigiosa Radio.

-Karamzov, retornando a la historia de su anciana abuela aquí presente..- decía EL Botija – Mama Bunda poseía un loro parlanchín además del gato. -Con su respeto don Garbanzo. - Se apreciaba al gato amarillo, y gordo por el techo del Plató. Gordo porque se comía la comida especialmente puestas por los diseñadores de interiores. Luego comenzaba a bajar el Garbanzo muy tranquilo, muy galán, hermoso, echándose a los pies de su amo.
-Efectivamente Botija… –mencionaba Karamzov al tiempo que se cortaba la audición.

Fuera de radio
Doña Munda, aquí le traigo su plato con un guisadito. ¡Las espumillas le gustaron tanto a Roque que se las comió el solo! – La muñeca Inflable le decía con todo cariño a la anciana madre de Karamazov. En tanto su esposo el Jefe de Emisión, EL Juancho le hablaba tan amablemente, y hasta le llegó a preguntar respecto a su gato amarillo y negro.
-Asi es Botija – mencionaba Karamzov al tiempo que se retiraban - mi mamá le dijo que andaba en celo, y la vieja se rió, se despidió y salio elogiando los cuadros de el Santísimo que estaban en el corredor. A todos los que en la emisora estábamos presentes nos pareció tan raro porque la señora era una hiel, y no saludaba a nadie. - ¡Esto no me lo tocan! - Se terminó escuchar decir por ahí.

** Radio Gurí - Miembro de La Cofradía de las Tres Marías - Reino del más Aquí **