Algo sobre los orígenes de la navidad

Es extraño como suceden las cosas en cuanto al concepto de espíritu navideño. Como bien ha dicho en parte una coterránea mía oriunda de la ciudad de Salto, al norte de la república lindera con el país hermano argentino, es costumbre celebrar las fiestas navideñas en familia.
El origen de las comidas, al menos por éstos lares radican de nuestros emigrantes. Este pueblo siempre ha sido solidario y hasta por demasía. Se aceptaron individuos de variada procedencia principalmente de Europa.

Tenemos polacos, finlandeses, rusos, alemanes, En su momento por diversas índoles los que más emigraron fueron latinos oriundos de Italia, España, Francia, etc. Con ello, no sólo trajeron sus penas y tristezas por dejar sus respectivos países de orígenes, sino que trajeron sus costumbres, su vestimenta y por supuesto sus comidas.
Nuestro país es un país de colonos por excelencia. Originariamente cuando se formó lo que se denominó la Banda Oriental, al llegar los españoles por estos lugares existían distintas tribus de indígenas, los que la Santa Inquisición intentó domesticarlos a su semejanza y visión de la cristiandad.

Cosas del destino o designios de Dios, no lograron exterminar de todas las raíces indígenas, los que para sobrevivir, se mezclaron con los emigrantes europeos, o más bien éstos últimos con los aborígenes del lugar.

Esta mezcolanza de costumbres, negros traídos de Africa en barcos para realizar trabajos de campo, indios que a pesar de luchar contra la dominación extranjera tuvieron que adaptarse a las costumbres seculares de la cristianidad, fueron dejando de lado su pasado histórico que lo hacían ser lo que eran. La matanza indiscriminada de los colonos oriundos provenientes de estos extranjeros de lejanas tierras, no lograron extirpar el legado de sus ancestros.

Uruguay, es un país pequeño, de un gran corazón, metido entre dos grandes como son Argentina por el litoral oeste y Brasil por el norte, forjó su independencia a fuego de mosquetones, lanzas y boleadoras.

Dicho todo esto, los tiempos han cambiado en el transcurrir de los siglos. Recuérdese cuando nació por vez primera el concepto de Banda Oriental. Hoy por hoy Uruguay, país inmerso en el continente sudamericano, es un país cuyos nativos se pueden decir que somos europeos, nos decimos así. Aún a pesar del esfuerzo de exterminar los nativos de estas tierras, todavía existen indígenas con mezclas de diversas procedencias. Negros con rasgos indígenas, blancos con guaraníes, españoles con polacos.

De toda esa mezcolanza de razas y costumbres se extraen las costumbres culinarias. Los colonos europeos, trajeron sus comidas, vestimenta y recuerdos de otras épocas. Blancos que en su sangre esta el tamboril, ejemplo de todo lo expresado. En nuestras mentes quedaron forjados esos recuerdos como comunidad, cuyas raíces hasta provienen del guaraní.

La otra cara de todo esto radica en la idea de Papa Noel o Santa Claus y su carrito tirado por alces. Nuestros abuelos, nos contaban historias de que este viniendo del norte entrando por las chimeneas de nuestras casas, dejando los presentes al costado del árbol de navidad.
Por supuesto, los presentes se hacían visibles, cuando los más pequeños dormían pensando en los cuentos que nos atiborraban nuestras cabecitas, procedentes de nuestros familiares.

Interesante es ver como han cambiado los conceptos. Hasta relativamente hace poco, nuestra ingesta navideña estaba plagada de fuerte contenido en calorías, precisamente por la idea de un Santa proveniente del norte. Las dificultades económicas en nuestros países han llevado a cambiar dicha forma de alimentarse. Hoy por hoy, hemos sustituidos los pan dulces, turrones, etc, en muchas casas, aunque todavía siguen existiendo, por un asado en el fondo de nuestros hogares donde la chimenea de un parrillero no deja de emitir el humo de la madera con que alimentamos el fuego. No se olviden de que por estos lugares, la temperatura en diciembre ronda fácilmente los 25 grados centígrados normalmente.