Maldito hijoe

Por directivas de la emisora, se opto hacer pública la siguiente audición.

Para todos los escribas-escuchas.
La emisora más oriental del charco rioplatense,
con humor basado en una entrevista al malo de la película,
tiene el agrado de presentarles:



** Maldito Moderador **

Radio Gurí - Miembro de
La Cofradía de las Tres Marías
Reino del más Aquí



Hoy el Plató principal de la Emisora se encuentra en cayola, o sea nadie quiere opinar ni decir nada, por si las moscas. Como será que La Muñeca Inflable esta desinflada metida en un rincón con la cabeza gacha. El Juancho, el operario de la consola de emisión posee un parche en la boca. La Dirección de la Emisora emitió el siguiente comunicado.

Comunicado de prensa


Se comunica al personal que a partir del momento en que la inquisición cayó por estos lares, no se ha de permitir arebatos pasionales entre personal de la Emisora Radial. Quienes opten por no obedecer el mandamiento del Moderador serán penalizados con tres a seis meses sin sueldo.

La Dirección


Por una cabeza de un noble potrillo
que justo en la raya afloja al llegar
y que al regresar parece decir:
No olvides, hermano, vos sabés que no hay que jugar...



En el día de hoy trasmitimos directo desde la Sede Central de la Inquisición, una entrevista exclusiva con el Moderador.
La Muñeca Inflable se encarga del manejo de la cámara de televisión, el Juancho maneja los controles y El Botija anda tomando un té con medialunas calentitas y masitas en la casa del Inquisidor. –Aijuna, canejo

-¿Cómo le va señor Moderador? –Aduce El Botija al instante que un mordisco a la empanada recién horneada, le propicia.

-Bien y vos, Botija, ¿Y su familia?
Los chiquilines andan en al escuela, la prima por los pagos del tío Marcos

-¿Qué nos puede decir de su gestión? - ¿Una copita de cognac, Botija? –Gracias.
¿Me preguntaba…?

-Sobre su gestión. –El hombre, le expulsa un halo de humo proveniente del habano, mientras sonaba el pitido proveniente del microondas. –Disculpe botija, tengo algo calentando en el microondas.. (El tiempo pasa)

Abran cancha... y no se atoren que hay pa' todos y tupido,
tome nota la gilada que hoy da cátedra un varón,
y aunque nunca doy consejos, porque no soy engrupido,
quiero batir mi prontuario... pa' que sepan cómo soy.


-¿Y esa canción?- El Botija le menciona mientras el Moderador retornaba con una bandeja de plata, llena de canapés y cosas saladas. – Es la radio, me gusta el tango.

-¿Preguntaba Botija?
Hay que no recuerdo…. ¡¡¡Hummm!!! ¡que rico es este sándwich? –Es un olímpico, verás me gusta cocinar.
-Diga, don … que rico aroma de donde proviene… del …

Barrio... barrio...
que tenés el alma inquieta
de un gorrión sentimental.

Penas... ruegos...
Es todo el barrio malevo
melodía de arrabal.



-Corten, corten, así no puedo entrevistar.

Hoy tenés el mate lleno
de infelices ilusiones,
te engrupieron los otarios,
las amigas, el gavión,
la milonga entre magnates
con sus locas tentaciones
donde triunfan y claudican
milongueras pretensiones,
se te ha entrado muy adentro,
en el pobre corazón.


A sido una tuita una entrevista de Radio Gurí, aunque no lo crean.
Una audición de Radio Guri
La emisora mas oriental de los pagos rioplatenses.

** Radio Gurí - Miembro de La Cofradía de las Tres Marías - Reino del más Aquí **

El correo de doña Metriche

Soy un mensajero sin nombre ni historia, me llamo lo que mi dueño indique. Se me identifica con un seudónimo, también, si no le gusta a mi dueño ni eso tengo, soy innombrable, alias conmigo pues.
No se si ustedes saben, soy un cartero, por tanto no he de explicar que el lugar de trabajo es el Correo.
Este no es un correo como el de los humanos, o sea vosotros, que bien explotáis mi cualidad de mensajero. Es un Correo E-mail, o sea, llevo y traigo los mensajes de acá para allá y de allá para acá.
Me mandan a llevar un recado, o un documento desde vuestro ordenador a otro.
Como sucede con cualquier sobre enviado por correo, éste posee la dirección de destino.
Mientras esto sucede, pasa por una serie de computadores, en forma de salto hasta llegar a su destino.
Cada una de éstas, en el medio del camino, revisa si dicho paquete no le pertenece; si así fuese queda ahí normalmente hablando “Un Servidor”.
Como el envío se da como en forma de una serie de paquetes conmutados, se necesita un Encargado principal de la Oficina.
Cada mensaje se divide en pequeñas partes, que pueden viajar por caminos distintos, dependiendo de la carga de las “Redes” hasta llegar a destino.

Yo, Programa de correo

La ciudad de las almas purgantes- Visiones

** La ciudad de las almas purgantes **
Visiones del mundo de los muertos

Cáp. 4 – Visiones de la metrópoli

Sede Central de Rubinstein
Cofradía de las Tres Marías
El Reino entre el Aquí y el Allá

Negro el color de nuestras vestiduras.
No por nosotros sino por vosotros,
Por vuestros miedos y dudas.
Macabra siempre nuestra presencia.
No por maldad en nuestros corazones
Sino por marcar la diferencia.
Oscuros los lugares que frecuentamos.
No por necesidad de escondernos,
Por nuestro miedo a las tinieblas superado.
Vosotros nos señaláis con el dedo
Y nos juzgáis ridículos.
¿De que os reís, necios?
Tenemos el valor de ser distintos.
Vuestro miedo a la oscuridad representamos.
En nosotros veis vuestra propia maldad oculta. Somos la Nación Gótica. La Raza Nocturna...


La ciudad se hallaba en una planicie, circunvalada por grandes riscos, rodeado de una maleza exuberante. La cordillera de los Innombrables, corre paralela a la línea occidental de forma continua, con profundas quebradas, macizos, altiplanicies, llanuras y valles longitudinales y transversales, configurando la región de Los Decapitados. Su morfología es muy compleja, por lo que se divide en tres principales cadenas: la cordillera Occidental, la cordillera Central y la cordillera Oriental, dentro de las cuales se encuentran cadenas menores, como la cordillera Blanca o la cordillera Huayhuash también llamada “La de almas perdidas”. A través del camino de un bosque espeso repleto de altos árboles los cuales forman un techo bajo es Sol, vi a un acantilado donde se visualiza la Ciudad en todo su esplendor. O casi.


La Ciudad.
En la cima de un precipicio de unos mil metros de caída libre, apreciaba la gran metrópoli. Por vez primera pude apreciar el cielo. De color rojizo, se hallaba taponado de nubes rojas, cirrus stratus y cumulus nimbus. Los colores de las nubes eran de un rojo carmesí, en su lugar más espeso, rojo sangre espesa. Al fondo del horizonte que mi vista me permitía apreciar, sobre la región de Los Decapitados, se apreciaba grandes formaciones de rascacielos. La ciudad, con un estilo gótico resaltaba por los colores oscuros y opacos. Con poca luz en general, era una ciudad extraña. Sobre el cielo, volaban criaturas parecidas a las del Jurásico.
Visiones. -Bueno es hora de bajar me dije, me desvanecí. Aparezco en un callejón oscuro, lleno de ratas y maloliente. Sobre mi cabeza se denotaba la arquitectura de los godos por doquier. Las almas, miraban para abajo y temían. No me podían ver, pasaban a trabes de mi cuerpo astral, pero apreciaba en sus rostros, miedo y perdición.
Un cartel de neón, resaltaba sobre la mitad del callejón. A su costado, recipientes de basura. Ratas e insectos por todos lados. Cada tanto, se escuchaba un grito. Entro al local. Un antro.
En él, resaltaba tenuemente un mostrador, con una luz roja. El fondo, una oscuridad total. De momento veo el mesero. De forma humana, vestido con joyería de plata, cadenas y anillos y ropaje de un monje, la cara regordeta roja, se le marcan dos cuernitos.
El ángel del demonio, servía un cóctel espumoso y caliente. Dos mujeres tomaban el brebaje del mismo recipiente. Era una escena netamente lésbica. De golpe siento sonidos en el fondo.
El show No podría describir la escena que presencie. Las almas bailaban apretujadas al son de una música sádica. Se enciende una luz, y comienza un streaptease.
Gritos, súplicas, dos guerreros aparecen en escena, las almas se hacen a un costado. Una mujer de escotes exuberantes y un corsé increíble, mucho terciopelo y mangas caídas hasta el infinito, que junto con el otro guerrero que usaba una larga gabardina y ropa sencilla, traían un cuerpo encadenado de los tobillos. Se lo entregan al ser de la Oscuridad, este lo cuelga boca abajo atado.
Comienza el show. Con un grito de ultratumba, este lo desgarra con las uñas, y mete su cabeza en los intestinos. Mientras el alma se comienza a bambolear, varios que estaban alrededor del palco comienzan a alimentarse de las sobras del intestino y tripas.

-¡Mas. Mas! -El grito se hace ensordecedor.

Me retiro del lugar me subo a una cornisa en lo alto de una Catedral que resaltaba por encima de toda edificación. Veo caer almas de ese cielo rojizo. Al mismo tiempo aprecio como las aves se mastican esos cuerpos sin cuerpos. Siento un grito abajo. Observo. Esos seres oscuros, corrían a las almas y se alimentaban de ellas. Llovía. A lo lejos un rayo, uno blanco otro rojo, más a lo lejos un vendaval.
Comienza una violenta batalla aérea asociada a un centro de baja presión y un núcleo caliente, en donde las almas del lugar giran en contra de las manecillas del reloj. Estas eran succionadas por los seres que utilizaban la baja presión atmosférica reinante. Terminaban el Lado Oscuro.
Por contrapartida, acompañado de bandas nubosas en forma de espiral, el ojo del vendaval de un diámetro muy variable, que se caracterizaba por ser una zona de calma, con viento débil, poca nubosidad y precipitación, poseía las almas que eran expulsadas del lugar, a los cielos. El ojo se caracterizaba por ser de una luz brillante y muy poderosa. Las almas que por casualidad se hallaban allí, en el lugar del ojo, saltaban a la Clínica directamente.

De momento me siento débil, se me hace la oscuridad. Comienzo a desvanecerme.

** Sede Central de Rubinstein - Cofradía de las Tres Marías - El Reino entre el Aquí y el Allá **

Madonna de Montigalá - La entrevista

Por directivas de la emisora, se opto hacer pública la siguiente audición. Basado en un texto homónimo de una escritora.
Sintonice el dial en la siguiente frecuencia, para ver sus antecedentes: Madonna de Montigalá

Para todos los escribas-escuchas.
La emisora más oriental del charco rioplatense,
con humor basado en un relato de Elizabeth,
tiene el agrado de presentarles:




** Madonna de Montigalá **

Radio Gurí - Miembro de
La Cofradía de las Tres Marías
Reino del más Aquí



Hoy el Plató está remodelado como un altar de una catedral gótica. Con torres coronadas por chapiteles altos (aunque en este caso una de ellas quedó inacabada), aspiración a la máxima verticalidad, que junto a la luz coloreada de las vidrieras aspiraba representar la Jerusalén Celestial. Otro elemento muy destacable es la decoración de su fachada con gran puerta central rematada con gablete y un enorme rosetón. La parte superior está toda calada.
La mesa de entrevistas ocupa la parte más importante auspiciando de altar mayor. El Botija, vestido como sacerdote, da la bienvenida a la entrevistada del momento.

-Buenos días, doña Elizabeth.- El Botija le extiende la mano. – Oremos, perdón comencemos la interviú.
Buenos días Botija. -menciona la entrevistada- mientras la Muñeca Inflable flotaba alrededor de ellos orando, suplicando porque el Juancho la perdonase de la juerga que tuvo con sus amigas. Fueron un grupo heterogéneo: las hubieron de todos los estratos sociales, algunas bellas y elegantes, otras jóvenes y frescas las menos maduras y conservadoras. Dos niñas y una anciana representaban los extremos de las edades del conjunto. Para completar el extraño cuadro, en un rincón se encontraba la muñeca de plástico inflable. Pero, en contra de lo que pudiera pensarse, había algo que las unía: todas eran prófugas. Sí, habían huido, al menos por esa noche, de las páginas de algunos cuentos colocados en una WEB. Eran las protagonistas olvidadas por sus autores, quienes ingenuamente creyeron que con crearlas, colocarlas en una página y aderezarlas con algunos comentarios benévolos, constructivos o francamente negativos, podrían relegarlas para siempre en el abandono.

- Podría usted comentar a los oyentes ¿qué sucedió en Montigalá?
Vera Botija –dice Elizabeth- Así se llama la montaña donde se aparece la Virgen de mi ciudad. Es un otero cubierto de yerba seca, salpicado de algarrobos y matorrales, que apretuja la urbe entre la autopista y la playa. Las urbanizaciones de casas pareadas intentan tomar al asalto sus flancos, afortunadamente sin lograrlo del todo. Pues el paseante aún puede disfrutar de la ilusión, mientras asciende por sus empinados senderos de cabras, de que está en pleno monte. Aún huele a romero y a enebro. Aún puede pincharse las piernas y llenarse los calcetines de semillas espinosas. Y, si levanta la mirada al cielo, verá, en la cima del cerro, la enorme cruz de piedra que un matrimonio devoto erigió, a mediados del siglo pasado, hito para excursionistas y caminantes del lugar.

-Vo. Si vos- La Muñeca Inflable ¿no habrás tenido que ver en eso de Montigalá?
Yo, pa nada –dice la Muñeca Inflable, mirando de reojo a Elizabeth.

-¿Qué sucedió a continuación, Elizabeth?
Cuando alguien me habló de las apariciones, en seguida sentí curiosidad. Nuestra Señora se apareció a una sencilla mujer de barrio, vecina de la cercana población de Santa Coloma. Ella y sus fieles seguidores iban a diario a orar al monte, e incluso organizan novenas y procesiones. Más de un vecino aseguró haber sido curado de sus dolencias, por su intercesión. Oyendo estos y otros comentarios, mi innata credulidad se mezclaba con la desconfianza, fruto de mi educación racional. Y así, una mañana, troqué mi habitual sesión de footing playero por una caminata hasta el cerro de Montigalá. Quería ver con mis propios ojos.

-¿Qué pasa Juancho- Disculpe doña Elizabeth.
Me están tapando de mensajes del Vaticano. Dicen que si no pedimos disculpas públicamente van a cerrar al emisora.
-¿qué les digo patroncito?- Decile que La iglesia nunca le dio atención particular a ninguna aparición hasta que fuese estudiada, confirmada y aceptada por los obispos locales.
Aunque las apariciones sean autenticadas, los mensajes deben permanecer como revelación privada. Los católicos son libres de aceptarlas, puesto que están en armonía con las enseñanzas de la iglesia. –Sos un genio, patroncito.

-Disculpe doña Elizabeth, ¿Qué hizo luego?
Era muy temprano, pero algunos paseantes ya deambulaban por allí. Viejitos solitarios buscando el sol, alguno con su perro.
Fui ascendiendo por la falda del montecillo y no tardé en dar con el lugar. Contemplé, con admiración, cómo los devotos de la Virgen habían convertido aquel trecho de monte en un santuario peculiar. Con perseverancia increíble había reaplanado la tierra, abierto caminitos y construidos poyos y un rústico entarimado con tablones de cajas y palets. Llegaron a excavar cuevecitas entre las rocas, como en un pesebre viviente. Y, en los tres lugares donde supuestamente se había manifestado la Virgen, existían figuritas de Nuestra Señora y el Sagrado Corazón, con sus tarros de conserva atestados de flores. El más importante, sin duda, era el Arbol. Lo llamo el Arbol, con mayúsculas, porque es allí donde, dicen, se han operado los milagros y las curaciones. Se trataba de un robusto algarrobo, achaparrado y de copa extensa, que se abría en tres o cuatro retorcidos troncos, como una mano leñosa brotando de la tierra. Allí donde se bifurcaban las ramas, los devotos habían construido con barro y piedras una pequeña capilla, donde se podían venerar a la “Virgen del Arbol”. Geranios, ramos de crisantemos mustios, lirios de plástico y rosarios competían por un lugar a los pies de la Madonna.

-¿Si Juancho?
Sabe doña. Nuestra Madre Bendita se me apareció en forma de una Muñeca Inflable pobre y enferma, en una época cuando había mucho desorden en el Reino del Por Aquí. Un jueves había ido a un río cercano a recoger leña para el fuego. Fue cuando escuché un ruido como el de una tormenta que venía de una gruta cercana conocida como “La Botijada”. A la entrada de la gruta había unas matas de rosas que se movían como si estuviera haciendo viento, pero no lo estaba. Desde su interior vi una Señora, joven y hermosa quien se posó a la entrada de la cueva por encima de los rosales. Esta me sonrió indicándome que avanzara. Perdí todo el miedo que había tenido antes y me arrodillé a rezar el Rosario. Después tanto yo como la Señora completamos las oraciones (aunque solo recitaba El Padre Nuestro y el Gloria), la Señora despaciosamente se alejó al interior de la cueva y desapareció.

-Así que a usted también le pasó..- comenta Elizabeth
Así es mujer. Pero rubia y de ojos verdes, que hizo que me enamorara perdidamente.

-Bueno, bueno. Dejemos por aquí. Gracias por haber venido Elizabeth.
Gracias a usted hombre.

Una audición de Radio Guri
La emisora mas oriental de los pagos rioplatenses.

** Radio Gurí - Miembro de La Cofradía de las Tres Marías - Reino del más Aquí **