Primos lejanos - La entrevista

Por directivas de la emisora, se opto hacer pública la siguiente audición. Basado en un texto honónimo de un escritora.
Sintonice el dial en la siguiente frecuencia, para ver sus antecedentes: ¿Primos lejanos?


Para todos los escribas-escuchas.
La emisora más oriental del charco rioplatense,
con humor basado en un relato de rocio-torresr,
tiene el agrado de presentarles (Viva la joda, que no ni no):



La emisora se encuentra de fiesta. Entre las serpentinas, los globos, los mariachis la tequila, la Dirección de la Emisora no asegura que esta entrevista llegue a buen destino. La Dirección de la Emisora no se hace responsable por lo sucedido. Aclarado ello, veamos que sale.
La Dirección de Radio Gurí.


¿Primos lejanos?
Una entrevista de Radio Gurí


-¿A vuestra salud, cuate? –El Botija menciona, no se sabe a quién pero.-¡¡Arriba Peñarol, que no ni no!! - Por ahí sale el Juancho, revoloteando su muñeca inflable por encima de su cabeza, vestida con la vestimenta del cuadro de fubol.
El Plató se halla un tanto desconocido. La mesa central esta llena de serpentina y papelitos a colores, cubiertas por un sinnúmero de tortas de chocolate, masitas, vasos a medio terminar. En una palabra, la emisora esta para tirarla por la ventana.

-Doña Rocío, venga para acá. ¿A dónde va? –El Botija menciona. Perdonen al locutor anda con la camisa fuera de los pantalones y la corbata hace rato que perdió el rumbo. El locutor la toma del brazo y la guía al Plató. –Hay una entrevista ¿sé acuerda mija?
-¿Son Novios?- la pregunta, pronunciada en forma tartajosa debido al gran número de Tequilas que me había despachado, fue escuchada por todos, al haber concluido en el preciso momento en que Rocío la formuló.

La música de los mariachis, no permitía hablar. Todo el mundo a los saltos, y risas se encontraban en la Emisora.
Rocío con una botella de tequila en la mano izquierda, media entonada del todo, se afianzó del brazo izquierdo del Botija. –“Ella”- fue la palabra escuchada por todos, al haber concluido en el preciso momento en que Rocío la formuló. Todos callaron (hasta los mariachis), la familia de la Radio en pleno quedó en espera de la respuesta del Juancho y su muñeca inflable quienes no pronunciaron palabra, pero sus manos entrelazadas y su evidente nerviosismo los delataron. No hubo comentario alguno, pero en las miradas de todos los que escriben se reflejó una terrible condena. En una palabra era una fiestiochola total.

La Turkesa, que se andaba zarandeando de lo mejor con Interazul, al escuchar el comentario de Rocío, “dijo cerca nuestro “Rocío: ¡Muyyyy gracioso, y bien hablado!!! (¿Qué tal un final donde la letrada presa de Baco - y precisamente a causa de ello- en su revisión genealógica termina "mandando al frente" relaciones clandestinas entre los miembros más dogmáticos de la familia? ¿Estaría, ¿no? Jaja.. Sólo estaba divagando... ¡Te felicito! ¿A tu salud, Rocío? –Turquesa se da media vuelta tomando del brazo a Interazul, diciéndole a él: “Un día cuando fui a Málaga…”.
Rocío la interpela. –Che Turquesita. Me da gusto que te haya parecido gracioso, esa era la intención.

Cuando supe de las relaciones entre el Juancho y su muñeca inflable (a los cuales nunca me opuse por que me parecían normales), les hacía notar, en broma, el enredo en que convertirían su árbol genealógico, ya de por sí hecho una maraña. Por último decidí mencionarlo.

Rocío gira la cabeza en dirección a El Botija, lo toma del brazo dice al locutor de la Emisora: -Botija, me decías hace un momento, antes que esta arpía de la Turquesa se acercase.
Detrás de mí, escucho decir:
-Vamos arriba Botija, esta cae. Aprovecha pues los lobos atacan cuando tienen hambre.

Se nota un silencio alrededor de nosotros tres. Fue cuando Rocío, un tanto entonada por no decir de más comenta: “Bueno –dije tratando de romper el silencio - no es para tanto, ¿cuál es el problema si son novios?, son unos jóvenes libres y en edad de merecer. Su abuelo José hecho un basilisco explotó:
-¿Qué cual es el problema? ¡Que son un hombre y una muñeca inflable, idiota!

La borrachera no le impidió a Rocío darse cuenta de que, sin desearlo, había metido en un problema a sus queridos sobrinos El Juancho y la muñeca, quienes hasta ese momento habían tratado de ocultar su nada fraternal cariño, sin mucho éxito por cierto, ya que sus miradas tiernas y la cercanía constante de sus cuerpos fueron las causantes de que, al calor de los alcoholes, Roció hiciera la indiscreta pregunta que desató el problema.

Esthercita, que hasta se momento había pasado desapercibida, se hallaba besuqueando al Biblioteco. Hacía rato que hablaban sobre los tecnicismos ortográficos de Rubula.
Al notar el silencio que de golpe, se dio en la Emisora, fue la primera en calmar los ánimos.
-Mi estimada Rocío- menciona Esther. Espero que la escritora, en su borrachera, no haya incurrido en errores de parentesco, porque por mi parte, a la segunda línea del alegato renuncié a seguir el árbol genealógico. Simplemente, lo acepté como verdadero...
Sobre todo, espero que estos dos tórtolos no hayan estado realmente enamorados, porque, entonces, el chismoroteo este no es divertido, sino más bien trágico.
Me pareció un parloteo ameno, contado con un leve sarcasmo, muy apropiado para una historia de prejuicios familiares, de ésos que resisten todo: el conocimiento, la religión, la filosofía, la vida misma. Contra las ideas enclavadas en el corazón de una familia... ¡pues no hay nada que hacer!
La figura de la protagonista, borracha completamente, pero igual pretendiendo hacer de quijote a favor del Juancho y esa muñeca inflable, y nada más y nada menos que con un complicado alegato jurídico ¡impagable! Y si la protagonista eres tú, dobles felicitaciones, que reírse de uno mismo no es fácil, aunque maravillosamente útil... Sino mira a Rubula, como se ríe de sus propias alocuciones.
-Hablando de Rubula, ¿Dónde está, ese oriental rioplatense. – Rubula se hallaba durmiendo la mona a pata suelta, a causa de los tragos de tequila y otros berbajes.

Lanzas, manteniendo su estado etílico en las mejores condiciones menciona luego de la alocución de doña Esther: “Las relaciones entre parientes siempre son conflictivas. Lo cuentas de forma muy graciosa y sincera.
Saludos.¡¡Hip, hip!!-levantando un vaso de tequila, por los novios, el Juancho y su muñeca inflable.” –Lanzas se cae de culo. Levanta una mano desde el piso y dice:
-Todos los hombres buscan la verdad, pero algunos se niegan a reconocerla.

Agradezco tus amables comentarios –menciona Rocío mientras se cae de bruces sobre EL Botija.

Esto es todo por hoy en La radio. Perdonen el desorden. –Alguien dice, no yo. Por la dudas digo como locutor de esta Emisora. –Me decías Rosarito…..

-Arriba el Juancho que no ni no. -Alguién por ahí decía.
Bibliteco, miraba seriamente a EL Botija como diciendo: “Y este es el locutor. A donde fui a parar”.



A sido una audición de Radio Gurí
La dirección de la Emisora
Jajaja...