El Teatro de las Almas Purgantes

Desde su Sede Central ubicada en la Cofradía de las Tres Marías en el Reino entre el Aquí y el Allá

Para todos los lectores.
El Gurú de las Artes Mentalistas y Predictivas.
Viajero y guerrero astral.
Médico en lo paranormal
tiene el deagrado de presentarles:


** El Teatro de las Almas Purgantes **
Visiones del mundo de los muertos

Sede Central de Rubinstein
Cofradía de las Tres Marías
El Reino entre el Aquí y el Allá


La ciudad se hallaba en una planicie circunvalada por grandes riscos, rodeado de una maleza exuberante. La cordillera de los Innombrables, corre paralela a la línea occidental de forma continua con profundas quebradas, macizos, altiplanicies, llanuras, valles longitudinales y transversales, configurando la región de "Los Decapitados". Su morfología es muy compleja, por lo que se divide en tres principales cadenas: la cordillera Occidental, la cordillera Central y la cordillera Oriental. Dentro de éstas se encuentran cadenas menores, como la cordillera Blanca o la cordillera Huayhuash también llamada “La de almas perdidas”. A través del camino de un bosque espeso repleto de altos árboles los cuales forman un techo que opaca la poca visibilidad reinante, existe un acantilado donde se visualiza la ciudad en todo su esplendor. O casi.

La Ciudad.
En la cima de un precipicio de unos mil metros de caída libre se podía estimar la gran metrópoli. El cielo, de un color rojizo, se hallaba taponado de nubes rojas, cirrus stratus y cumulus nimbus. Los colores de las nubes eran de un rojo carmesí, rojo sangre espesa, en su lugar más denso.
Al fondo del horizonte, sobre la región de Los Decapitados, se apreciaba grandes formaciones de rascacielos. La ciudad, con un estilo gótico resaltaba por los colores oscuros y opacos. Con poca luz en general resultaba una ciudad extraña. Sobre el cielo volaban criaturas parecidas a las del Jurásico.

El teatro.
El acceso principal estaba formado por dos grandes escalinatas de mármol. Estas últimas, se hallaban resaltadas por dos tigres de bengala alados a cada lado de las mismas. La entrada consistía de una puerta de madera tallada con figuras de guerreros del inframundo. La parte más alta de la fachada estaba cubierta por un ser alado parado en posición de vuelo. Todas las criaturas estaban construidas del mismo material.

El anfiteatro.
La nave principal o anfiteatro, poseía una forma ampulosa con predominio de la línea curva bastante cerrada. Eso gestaba una sensación de voluptuosidad donde las formas primitivas, se apreciaban desformes en el sentido de engrosarse y curvarse. Consistía de una bóveda con grandes cúpulas de piedra conocida como bóvedas de cañón o cilíndrica, lo que daba una sensación de dinamismo. Los fustes de las columnas frontales se retorcían dando lugar a la columna en espiral o salomónica.

A pesar de la poca luz reinante se apreciaba claramente su verticalidad, altura y esbeltez. El anfiteatro poseía la misma disposición arquitectónica que el exterior. La nave principal detentaba dos escalinatas de mármol, con el mismo apercibimiento que en el acceso principal. Era un calco del montaje arquitectónico que existía en el exterior. Cubiertas de figuras de guerreros del inframundo, cada escalinata interna estaba ubicada en las puntas de atrás produciendo la mismo parecido, que existía en la parte externa del Teatro de las Almas Purgantes.

De dos pisos en forma de herradura cóncava, la parte del teatro dotada de gradas, se hallaba reservadas a espectadores. Poseía los asientos dirigidos al podio central del anfiteatro, el lugar de la obra.

La obra.
La nave principal del teatro se hallaba repleta. Vestidos de gala, las almas pedían a gritos el inicio de la función. En ese instante, se torna un silencio sepulcral; el telón comienza a encenderse fuego, pero las llamas se circunscribían únicamente al podio.

El inicio.
Una nube rojo carmesí comenzaba a esparcirse por toda la superficie del el suelo. De entre ella se perfilaba la figura de un hombre o de forma pseudo humana, iniciando la obra.

Pendiendo de cadenas y arietes tres almas estaban colgadas de sus extremidades, sangrando. En el centro había una mesa de mármol de carrara. Por encima de ellas, por cada una que pendía en el aire colgadas de la manera antes descripta, dos hombres golpeaban con látigos lo que sería la carne de éstas. Se retorcián de dolor. Sus torturadores se hallaban flotando a sus respectivos costados.
Se escuchaba las voces de los protagonistas diciendo:

Negro el color de nuestras vestiduras. No por nosotros sino por vosotros. Por vuestros miedos y dudas. Macabra siempre nuestra presencia. No por maldad en nuestros corazones sino por marcar la diferencia. Oscuros los lugares que frecuentamos. No por necesidad de escondernos, Por nuestro miedo a las tinieblas superado. Vosotros nos señaláis con el dedo Y nos juzgáis ridículos. ¿De que os reís, necios? Tenemos el valor de ser distintos. Vuestro miedo a la oscuridad representamos. En nosotros veis vuestra propia maldad oculta. Somos la Nación de las Almas Purgantes. La Raza Nocturna...

Una nube roja de consistencia espesa comenzaba a llenar el podio. La oscuridad es tenebrosa. A un costado, dos figuras se iluminan y en el centro otra figura adquiere presencia. Todo el resto queda sumergido en la oscuridad absoluta.

Las figuras del costado.
Toda la parte más lejana de la propiedad era como una selvita de cafetales; árboles más grandes, varios pasillos de piedra con barandales para pasear. Patricia la había tomado de la mano como para guiarla, iban caminando muy despacio. Su compañera estaba como perdida, sin voluntad. No quería pensar, solo estaba sintiendo un mar de emociones. Cuando estaban ya a unos metros de salir hacia lo que era el jardín abierto, Patricia se paró en seco. La atrajo hacía ella y la besó. Sólo cerró los ojos y correspondió a sus labios. Fue un beso muy tierno, muy largo. Se recargó contra el tronco de un árbol, y sintió como su lengua hurgaba dentro de la boca succionando su aliento como si quisiera que su ser entrara en ella.

Sus manos tomaban su cara por los dos lados, y su pierna se introdujo entre las ellas. Sintió la presión de su muslo en su pubis y su pecho contra el de ella. No hacia nada. Sus brazos colgaban inertes al lado de ella, solo se dejaba hacer. Quería sentir, sentir y sentir más. La bestia se alimentaba, le extraía la energía vital.

La figura central.
Vestía unos tacones de punta de aproximadamente diez centímetros. Caminaba moviendo las caderas hacia los lados con cierto ritmo que le resultaba propio y característico. Su vestido. De color rojo intenso sobre una tela que no producía brillo, con ese vuelo en la falda que se empeñaba en ir al lado contrario hacia el cual el movimiento la empujaba, la hacía lucir voluptuosa. La falda llegaba exactamente a la altura de sus rodillas, dejaba ver el resto de sus bien formadas piernas y delicados tobillos. Fué cuando se acostó sobre un mullido sofá mirando a la platea; dos mujeres, o lo más parecido a eso, ubicadas a sus costados comenzaban a acariciarla. Una mulata y otra rubia. Ambas delgadas con ropaje de seda de color oscuro semitransparente, dejaban entrever sus atributos. Principiaban a hablarle íntimamente, de incitarla, de provocarla, de decirle cuanto la deseaban. Se entregaban de esa manera a un frenesí lujurioso en medio del cual una nueva transformación comenzaba a florecer. Primero cerró sus ojos, luego abrió ligeramente los labios de su boca, carnosos, al rato su lengua asomó tímidamente sobre su canto y su vientre comenzó a contraerse. La doncella iniciaba así su transformación. Nacía el licántropo que llevaba dentro, despedazando a sus amantes del momento. Se saciaba, se alimentaba. En medio del olor a carne a medio digerir comenzaba el show.

El final.
Dentro del anfiteatro los tigres caían sobre los espectadores de la obra alimentándose. El ave revoloteaba por encima de los espectadores. Sus inmensas alas estaban recubiertas por un plumaje grisáceo; poseedora de una monstruosa cabeza parecida a la de una langosta y grandes ojos abiertos que brillaban como tizones. Parecía estar recubierta por algo similar al grueso y rígido pelaje de un jabalí. En su cuerpo, alargado como el de una serpiente, se podía apreciar escamas brillantes que originaban un sonido metálico cuando el extraño animal giraba durante el vuelo. Era un pterodáctilo. Estos seres corrían arremetiendo contra las almas. Se alimentaban de ellas, degustaban, paladeaban.

El show en las afueras.
Los tigres mencionados, cuatro en total, dos por cada escalinata adquirieron vida. Comenzaron a alimentarse de las almas que se encontraban las inmediaciones del Teatro de las Almas Purgantes. El ser alado adquirió vida y abriendo sus alas, comenzó el vuelo. Los guerreros que habían estado como un mural de piedra en las paredes exteriores, arreaban las almas al centro. Llovía, pero sangre.

La escena comenzaba a desdibujarse a medida que esos seres bailaban apretujadas al son de una música sádica. Se originaba un streaptease entre dos almas. Angela cerró sus ojos, luego abrió ligeramente los labios de su boca, carnosos, apetitosos. Al rato su lengua asomó tímidamente sobre su labio y su vientre comenzó a contraerse. Avanzó más, arrimó su boca al cuello de la víctima y la comenzó a besar suavemente hasta que sus labios se encontraron con el lóbulo de la oreja, donde comenzó a mordisquearla, consumirla. La saboreaba lentamente. Las almas se hacinaban a un costado. Pedían más.

En medio de gritos y súplicas, dos guerreros aparecían en escena. Una mujer de escotes exuberantes y un corsé increíble, mucho terciopelo y mangas caídas hasta el infinito, junto con otro guerrero que portaba una larga gabardina, llevaban a rastras un cuerpo encadenado de los tobillos.
Se lo entregaban al Ser de la Oscuridad que había iniciado la obra. Con un grito de ultratumba, este lo desgarraba con las uñas, metiendo su cabeza en los intestinos. Mientras el alma se comenzaba a bambolear, varios que estaban alrededor comenzaron a alimentarse de las sobras del intestino y tripas.



Rubinstein
Guru de las Artes predictivas y mentalistas.
Viajero y guerrero astral. Médico en lo paranormal.


Negación

Durmiendo volaste a otra dimensión. Estabas en el cuarto de un motel. Cuadro a cuadro te viste volar de la cama cuando hacías el amor. Te tomó del pie y giraste dos veces los trescientos sesenta grados; cuando te soltó, como pelota golpeaste tu cuerpo contra la pared. Gritaste.
-Noo

Archie Smith

Una vocecita preguntó: — ¿Es él?

Situación inicial

La calle estaba oscura, caían algunas gotas cuando quería. Un farol que existía encendido y apagado al final de la cuadra mecíease con el viento como si de una mano se tratara.

Conflicto

El niño dormía placidamente en su cama. La veladora siempre estaba iluminada, pues así él yacía más plácido caso contrario el niño sufría de pesadillas.

Pasada la medianoche, la veladora junto al farol coexistía encendida y apagada en forma intermitente.

-Toc, toc - sonó, y el niño en su dormir comenzó a moverse y saltar.

-Mamá, mamá, el grito del niño como un ahogo lejano fue escuchado.

Final

La madre se levantó rápidamente y acudió en ayuda de su hijo.
Le llamó la atención que el cuarto estuviese oscuro al momento de abrir la puerta. La veladora estaba en su sitio pero apagada, la cama desecha se encontraba. El niño no estaba.
Ella miró por la ventana que daba a la calle y vio, en el alcantarillado que estaba frente a su casa, una luz roja parpadeante que parecía surgir de allí, y que se apagó en forma repentina.

La mujer pensó "debo estar imaginándome", al ver esa luz pero lo que realmente se preguntó fue "¿Donde esta Archie?". Al apagarse la veladora Pildorita, el terror mas oculto del niño, el ente, se lo llevó a su guarida, donde el alcantarillado fue iluminado con esa luz roja.

Uia, un nombre

Corría mayo de 2005, porque Deinost lo descubrió ahora en "Micros". Les presento como buscaba un estilo. Ver antecedente en: http://www.bibliotecasvirtuales.com/comun/foros/topic.asp?TOPIC_ID=26417
Las cosas que hacía un escritor...Lapsus que tiene uno, espero que no sea contagioso


Uia, un nombre


Hola me presento, yo soy la "R". Estoy con otras letras amigas, ellas me acompañan en este momento. Esperen un momento se las voy a presentar:

Esta letra es la u", es chiquita, pues todavía no cumplio la mayoría de edad. Esa otra que esta agachada es la "b", también es menor de edad. Va, de hecho todo son menores de edad menos yo.

La "e" es la del medio, no es grande ni chica, cuando aparecio siempre le gusto estar entre sus hermanas.

La "n" es la bebe de las letras, tiene chupete todavia gatea.

Nuestro orígen es común venimos del alafabeto occidental, es más somos españolas de pura cepa.

Nos gusta jugar, saltar, correr tomarnos de la mano y pasear. Cuando yo la "R" los tomo de las manos, ya saben que "u" va a mi lado, "b" le sigue y así hasta llegar al pequeñin la n".

Uia aparecio un nombre. El nombre es la casa donde habitamos. Que lindo suena, "Ruben".

No somos nada

Por directivas de la emisora, se opto hacer pública la siguiente audición. Basado en un texto homónimo de una escritor.

Sintonice el dial en la siguiente frecuencia, para ver sus antecedentes: No somos nada

Para todos los escribas-escuchas.
La emisora más oriental del charco rioplatense,
con humor basado en un relato de Juanpan
tiene el agrado de presentarles:



** No somos nada **

Miembro de
La Cofradía de las Tres Marías
Reino del más Aquí


A Juanpan. Basado en una obra literaria escrita por él, movida a Quejas.
Por los comentarios que ésta trajo en el foro.
Porqué siempre es bueno reirse de un mismo.
¿Qué se siente pasar de escritor a protagonista en una historia?
No te me enojes Juancito.
Se te estima




Radio Gurí, la radio más prestigiosa de los pagos rioplatenses trasmitiendo para los escriba-escuchas de este foro tan prestigioso.
En una mesa ovalada esta vez tenemos varios comensales, pues hoy trataremos si somos nada o no.

-Diga Don Juan, ¿somos o no somos nada?
Vera usted don Botija, no se si usted lo sabrá, como decía, antes de borrar mis textos debía de acudir al foro de quejas, pero...¿Se han dado cuenta de en qué cosa se ha convertido ese foro?
Ayer puse una queja y hoy ya no está. Era sobre la lentitud de la página. Que barbaridad.

-Y si, amigo Juan a veces se torna así. ¿Y usted que opina Don Forke?
Esta muy bien. Sobre todo, me gusto la velocidad, la cadencia que tiene el texto. Si lo hubiera hecho un poco mas lento no seria lo mismo. Es mi opinión sabe don locutor. ¿Cómo dijo que se llama?

-Botija Forke.
Cierto.

Gracias dice Juan.
Contento de saludarte después de un tiempo alejado del foro. Gracias por tu valiosa opinión. Nos seguimos platicando, ¿vale? Saludos.

-Demos la bienvenida a croustovsky
Pla,pla,pla (suenan las manos)
Este gracias, por permitirme opinar señor locutor. Este...
Vera, opino que hay personas que les importa realmente poco lo que los demás vean en ellas y se apegan mucho a la materialidad de la belleza, dándole un toque de mal gusto a la situación.

-Si Casablanca ¿qué tiene que decir que lo veo inquieto?
Gracias Botija. Vera Juan. Ella se lo pierde, seguí caminando con la cara en alto, cruzá la calle con un caminado decidido, eso si, no mires atrás. Verás que en unos años ella va a estar arrugada y la osteoporosis no la va a dejar caminar, y vos estarás alegre, sano y en tu gloria. Ella se lo pierde. La cosa con las princesas como ella es que no son amigas del tiempo, esperáte y verás como termina la pobre: sola, vieja y olvidada.

Hola Juan, dice panchitor. Un excelente retrato psicológico de un tipo de fémina que no es raro encontrar. Se ponen en un escaparate y después 'se molestan' si las miran. Tu historia contiene mucho humor y mucho acierto. ¡Dios nos libre de estos ejemplares!

-Gracias por opinar sobre este tema dice Juan. Me alegro de que lo hayas encontrado bueno.
Respecto a ti Casablanca. Lo malo es que para mí también pasan los años, y... Yo también me lo he perdido, carajo, que ella estaba muy buena. Gracias por tu comentario. Saludos.
Panchitor: Te agradezco tu aportación, ya creo que lo he corregido. Lo cierto es que esa clase de mujeres te miran de reojo y en menos de un segundo deciden que actitud tomar: si te ven salir de un Audi o un Mercedes con chofer y todo hasta te sonríen y cambian el paso para que te fijes en ella; pero si lo único que llevas en la mano es un llavero de Seat Ibiza o te ve descender del autobús...

- ¡¡Por supuesto que ella se lo pierde JUAN!!!...y bien merecido lo tiene...¡Por vanidosa y superficial! opino como que me llamo leny.

Juanpan se encuentra meditabundo, callado, escuchando la opinión de los comensales de la mesa. Entretanto toma una gaseosa y se fuma un cigarro. No opina..Piensa.

Si me permites decirte algo Juan, dice Blanca Miosi. Retrato o ¿experiencia? Como a casi todos, me gustó que sea ágil y al mismo tiempo ameno. Pero déjame decirte que eso no sólo ocurre con las "féminas" hay hombres que también son altivos, lejanos, que viven envueltos en una burbuja, y miran a las mujeres como si les hicieran un favor...
Válgame Dios, por favor.

-Mira Leny dice Juanpan luego de estar callado y fumado un habano. Es agradable saber que escuchas mis temas; valoro mucho tus opiniones y te admiro como escritora. Espero escuchar pronto algo nuevo tuyo aquí y en tu blog, pues me pasé varias veces y aún sigues con el tema de terror.
En todo caso, los que se lo pierden son los otros.

No voy a ser yo, después de leer el acertado comentario anterior de mis colegas, dice mononauta, la que insista sobre el acierto en la velocidad de la plática. Solo lo reafirmo.
Con respecto a la historia en si misma, sin ánimo de "barrer para casa", debo decir que creo que es más común que eso suceda siendo la mujer protagonista, pues la artillería de las "armas de mujer" es mucho más agresiva que la de los hombres. Se puede decir que muchas son portadoras de "armas de destrucción masiva".
No obstante, es cierto lo que dice B.Miosi, hay engendros masculinos del tipo "metrosexual" que nacieron para exhibirse.
Parece que se repite siempre una contradicción entre la coquetería y la intelectualidad. Los esteriotipos intelectuales son generalmente poco sexys.

Juan que se había callado anteriormente con la intervención de Mononauta, reinicia su agumento.
Hola, Blanca. Es cierto que existen hombres que hacen lo mismo, te miran y no te ven, o parece que te perdonan la vida; pero esos no me preocupan. Me preocupan ellas. También es cierto que nos lo perdemos también nosotros; pero ellas más, porque al ser diosas no encuentran fácilmente a su pareja, mientras que nosotros, los mortales, la sustituimos rápidamente. Por lo menos, lo intentamos.
Respecto a ti Mononauta. Gracias por tu comentario.Es muy razonable lo que dices en cuanto a la historia y las armas de destrucción masiva. Ya sabes: para salir a la calle, chaleco antibalas y casco.
Oime Star, te veo venir, antes que opines, ¿Y por qué sobra esa frase? Ellas saben que lo están y lo dicen. Fíjate si no en ese anuncio de una margarina, donde ella se mira al espejo y le dice a su amiga: "Pues yo creo que estoy muy buena". Ya sé que ésa afirmación popular es falsa, pues la decimos sin haberla "probado" antes y no se puede saber si lo están o no.Pero bueno, no vamos a ser tan quisquillosos.Cuando todos lo decimos será verdad.
Ademas,Seguro que ya conoces el chiste, pero para aquellos que no, lo cuento:
Un hombre que le decía a su amigo:
-Tío, no sé lo que me pasa, pero a mí, excepto mi mujer, todas las mujeres me gustan, me fijo en todas y me vuelven loco.
- Pues a mí me gusta hasta la tuya- respondió el amigo.
Y vos Pepe Fierro. Gracias por pasarte por este rincón de la Radio y escuchar mi...¿qué es esto, coño?¿un artículo, opinión o qué?
Desde luego, no debes de hacer sufrir a las damas. No hay que tener en cuenta lo que ellas hacen con nosotros, no ser vengativos, sino tener siempre en la mente el dicho: " Lo que se van a comer los gusanos, que se lo coman antes los cristianos"

-El que no hablaba, como se nos puso el Juan.
Ni tanto, ni tanto Botija, es que cuando a uno le llega a saturar, me sale la Gallegada. Vio.

-¿Si Temple? - El hombre quedó mudo con la perolata de Juanpan
Gracias Botija. Este.. mirá Juan. Realmente no puedo decir nada más de lo que ya han dicho antes. Muy bueno tu alocución. Temple se quedó mudo y con la cabeza para abajo.

-Gracias, Temple, dice Juanpan. Casi me lo podías haber dicho gritando, estamos casi enfrente. Tú en una orilla y yo en la otra del Estrecho, en El Puerto de Santa María. Si pones las manos al lado de la boca y gritas seguro que te oigo.

El Plató de la Radio se llena de un silencio mortal. Por ahí levanta la mano Efimera.

-Si Efímera. ¿Que tienes para aportar?
Mire Botija, antes que nada gracias. Esta genial. La verdad que es una escena frenética y urbana convertida en una pequeña tragicomedia. Es muy original. Tu punto de vista es muy especial, Juan.

-Gracias por detenerte a leer y comentar, dice Juan. Tu punto de vista es muy importante. Espero escuchar pronto alguna creación tuya.

-Y si Juan - Dice Boris Rudeiko. Una reflexión sobre lo superficial y vano que puede ser una persona, en este caso mujer, pero podría ser al revés. Bien llevado el diálogo. Corto, y preciso. Veo que te fijas en el mundo que nos rodea.
Quizá nos llega tu texto porque no es algo que te pasa sólo a tí, sino que es universal.

- Y si Juan dice Jibaricua, nuestro amigo Raffie. Breve pero sustancioso. !Qué remedio! Si no reaccionamos como lo has hecho tú, nuestro factor H queda en deterioro. Arrogancia con arrogancia se paga.

Luego de la ravieta anterior, Juanpan más sereno reinicia su alocución de la siguiente forma:
Boris. Agradezco tu opinión y comentario. Evidentemente, me fijo en todo cuanto me rodea, estoy vivo. Es cierto que la historia sucede a veces al revés, los hay también asquerosamente arrogantes. ¡Así es la vida!

-¿Si Anis? - pobrecita recién comienza a participar.
Gracias señor locutor. Verá, en lo que se refiere el señor Juian es como un piropo arenoso que vomita el mar cuando lame los pies de las princesas que caminan por el litoral, buscando al principe del mercedes benz azul. Hasta que un pez negro salte y se las trague. Es mi humilde opinión. Gracias por permitirme opinar - dice Anis, en forma tímida.

-Encantado de saludarte Anis -dice Juan. Te agradezco que te hayas molestado en leer y opinar. Supongo que te ha gustado. Yo le lamería los pies a una princesa aunque careciera del título nobiliario, y nunca se me ocurriría vomitarle encima. También me encantaría ser ese pez negro
del que hablas.

Una pausa silenciosa y no vuela una mosca en el plató.

-Bueno, ustedes entenderán que como locutor no debo opinar. En este caso haré una salvedad.
Juan escúchame. Esas mujeres, como la de tu personaje que describes muy bien, son sólo eso, "Barbies"
Más allá de lo bien que esta escrito tu relato, que coincido es ágil y ameno, en el fondo el personaje tuyo es como un "Iceberg".
Quiero decir, lo que se denota en primera instancia es el personaje. Su altivez en la vida y lo que ocasiona en la gente. Lo describes muy bien. Es la parte visible.
Lo que no se ve y creo que es lo que más debe importar, es que el personaje no es la dama ni el caballero, a mi humilde juicio, sino "¿qué interpretamos nosotros como la belleza?, y a su vez ¿que concepto tenemos de nosotros mismos" Esto último se refiere a la subvaloración de lo que somos capaz de tener.

-Muchas gracias por escuchar y comentar, amigo Botija. Buenas preguntas haces, me has dejado pensando, y tienes razón: a veces infravaloramos lo que de verdad vale.

-Bueeeno amigos escribalectores. Vamos dejando por aquí. La tanda de la audición hace un rato necesita su lugar.
Gracias a todos ustedes por venir y opinar.
-Juan, ¿todo bien?


Una audición de Radio Gurí.
La emisora ms oriental de los pagos rioplatenses.

Clavo ardiendo - Entrevista

Por directivas de la emisora, se opto hacer pública la siguiente audición. Basado en un texto homónimo de una escritor.
Sintonice el dial en la siguiente frecuencia, para ver sus antecedentes: Clavo ardiendo


Para todos los escribas-escuchas.
La emisora más oriental del charco rioplatense,
con humor basado en una historia de JJ Prado
tiene el agrado de presentarles:


** Clavo ardiendo **

Miembro de
La Cofradía de las Tres Marías
Reino del más Aquí



Con las últimas fuerzas se aferró al cura que le daba la extremaunción y le pidió que le perdonase por no haber creído nunca en Dios.

Fin
Jose Javier Prado http://usuarios3.arsystel.com/soleado/


Aquí Radio Gurí trasmitiendo para todos los escriba-escuchas de este foro tan letrado, saliendo al ciberforo desde las costas más orientales rioplatenses.

El tema principal de esta mañana es el clavo. Dejando a Troilo y su bandoleón se inicia la entrevista. Como entrevistado estelar, tenemos al clavo ardiendo de JJ Prado.

-Señor clavo ¿qué le dijo al cura?
Mire Don Botija, le pedí que me perdonase por no haber creído nunca en Dios.

-Lo veo pensativo Don Deferson.
Este, perdone es que estaba pensando sabe Botija. Es interesante el tema que trajo Don clavo... siempre se dice... o dicen... que al final, cuando estamos por morir, en el ultimo intento desesperado al enfrentar lo desconocido... como un acto de ultima esperanza que se aferra a la vida y para que esta no termine y de alguna manera continúe... imploramos creer... como una necesidad ultima... para no sentir que todo se acaba... aunque se acabe...

-¿Usted opina lo mismo Don Clavo?
Verá Don Botija, tomado las palabras de Don Blake, Muy muy interesante, le pido perdón al hombre, demostrando que aunque ateo, tengo fe en los hombres. A muchos nos pasa. Por eso esta platica para mi, es uno de los mejores que he escuchado hasta ahora en esta lugar.

-Y usted Pig, qué opina al respecto?
El hombre deja el baso de agua sobre la mesa. Y si, Botija. Es valido arrepentirse no importa que sea a última hora.

-Si Alinew, que la veo levantando la mano hace rato?
Me gusta tu forma de hablar Don Clavo, te estas volviendo (o ya eres) experto en decir lo que debes, en pocas palabras.

-Y usted Arabe. ¿Que opina?
Don Clavo lo mira con una mirada punzante. Me ha gustado mucho tu forma de platicar sobre la existencia de los humanos. Hay toda una historia detrás de esas palabras que has dicho. No permite imaginar toda la historia anterior de este ateo, y sus dudas inconfesadas, las cuales se hacen mayores ante la evidencia de la muerte.

-Tiene algo que aportar Don Clavo?
Muchas gracias a todos por vuestros amables e ingeniosos comentarios. No quisiera que la vanidad se me subiera a la cabeza, pero os agradezco los elogios. Es difícil vivir sin Dios, pero debe de ser más difícil morir sin él.

Bueno señores y señoras de este prestigioso foro. Hay tema para rato y quedaron comensales sin poder opinar. Pero el tiempo se ha acabado.

El Botija de Radio Gurí.
La radio más prestigiosa de los pagos orientales rioplatenses , trasmitiendo una entrevista con Don Clavo y sus críticos. Hasta mañana.


Una audición de Radio Gurí
La más oriental de la zona rioplatense

Canción de cuna - Entrevista

Por directivas de la emisora, se opto hacer pública la siguiente audición. Basado en un texto homónimo de una escritora.
Sintonice el dial en la siguiente frecuencia, para ver sus antecedentes: Canción de cuna

Para todos los escribas-escuchas.
La emisora más oriental del charco rioplatense,
con humor basado en un relato de Eshtercita
tiene el agrado de presentarles:



** Canción de cuna **
Una entrevista de Radio Gurí

Miembro de
La Cofradía de las Tres Marías
Reino del más Aquí


No recuerdo demasiado cuando intento acordarme de su cuerpo, la luz estaba apagada, sin embargo recuerdo su olor...a hembra. Me acerqué sigiloso, siempre me gustó el movimiento de los gatos...quise ser su gato y así lo hice.
Coqueteé hasta su cama, la miré con esa mirada silenciosa que llama a gritos
Y esperé a que viniese a mí.


La sala de entrevistas poseía un halo mágico. Las luces hacían intuir un espacio privado donde los claros oscuros estaban presentes por toda el área del Plató principal. Las áreas oscuras generaban un espacio donde no existía nada. Se iluminaba lo que parecía ser: un costado, el plexiglás de la sala de edición; el centro una mesa de caoba labrada con forma de un boomerang y el final, donde estaba Biblioteko sentado en una silla frente a una mesa más pequeña. Un haz de luz iluminaba la cara del Botija, no dejando ver la figura de su cuerpo. Como entrevistada del momento: Adriana.

-Tranquila Adriana es sólo una entrevista- El botija le decía para tranquilizarla, mientras sorbía un zumo de naranja.
Gracias señor locutor.. –decía ella mientras una lágrima brotaba de uno de sus ojos, al tiempo que se limpiaba la misma con un pañuelo labrado. Se hace un silencio en el Plató hasta que el locutor abre la entrevista.

-¿Esta bien ahora, Adriana?
Si, gracias señor locutor.

-Bien podría decir a los escuchas de Radio Gurí ¿qué fue lo que le pasó?
Esta noche había llorado todas las lágrimas. Abrazada a mi osito de peluche, repasando mis días, aquellos, esos..
Me venía arrastrando desde hace, ¿cuanto?, ¿un mes, dos meses? Esperando que los conflictos se resolvieran por sí mismos, o quizás una ayuda mágica, rezando los ruegos sin destinatario en el que creer.

De fondo se escuchaba Murga Cruel de Juan Carlos Cáceres diciendo:

Aquí estamos parados en medio de la vida, sin una fantasía para poder soñar.
Así nos vamos todos juntitos a la mierda y de esta porquería nadie nos va a salvar.
Aquí estamos parados esperando el tranvía, yugando y en la vía y sin consolación.
De qué sirvió ser bueno, honesto y sin reproche, si en medio de esta noche no ves la solución.
Vamonos todos al carajo, cantando esta cruel canción, siempre fue todo un fracaso y así bailando, vamonos todos al cajón.
Aquí estamos varados esperando la carroza, la vida no fue hermosa, es la fatalidad.
Si todo el mundo mete las manos en la lata a vos te falta plata, así es la realidad.
Aquí estamos cansados de tanto despelote y no tener un bote en este diluvión.
Ya no te salva nadie ni Cristo, ni hasta el Buda y eso también se muda se acabó la razón.

-Su padre, Adriana ¿Qué pasó con él?
Mi padre apareció ayer, de improviso, ¡hacía tanto que no nos veíamos! Llovía ya, y entonces él rebuscó en la alacena, encontró un viejo paquete de harina, con gorgojos, pero mi padre no se amilana por tan poco. Tamizó la harina, preparó las tortas fritas, y me llenó el departamento de olor a aceite quemado; pero no me importó, porque el aroma a infancia me rescató el alma durante un rato, precioso rato. Tomamos mate y hablamos de doña Josefina y sus ropas estrafalarias, y del hijo de los del almacén, que se está por recibir de ingeniero, y de la boda de Marina y ese novio que se consiguió por internet, mirá vos, cómo son las cosas ahora. Saqué el viejo álbum de fotos, el de mi infancia, y lo recorrimos, sentados en el sillón, sonriendo con ésta y con la otra. Mi padre desgranó anécdotas de mi madre, de mi abuela, de esas mujeres fuertes que hay en mi historia. Pero yo, casi no las conocí. No le conté nada, por supuesto. El no entendería.

-¿Le resultó difícil, Adriana?
Un poco tenía un nudo en la garganta. No sabía que me quería preguntar, y dicen por ahí que usted es medio sarcástico con un humor hiriente por momentos.

-¿Y usted, ahora ¿qué opina?
El Juancho desde atrás de la Consola de Emisión me hacía gestos “se terminó, se termino”

-Adriana, un momento.
-¿Si?
-¿Y el cristiano?
Una imagen brotaba en el ambiente.
Su imagen reflejada en el espejo fue como un orgasmo para sus ojos. Con esa peluca de rubios caireles, ese negro y escotado vestido y esos zapatos de tacón, en realidad le pareció que tenía frente a él a una mujer, a una hermosa mujer, tal vez la más hermosa que había visto en su vida, aún por arriba de su madre, esa cuarentona con aspecto e ideología de adolescente que conquistaba a cuanto hombre se le cruzaba en el camino. ¡Vaya que Javier estaba linda¡ Su delgada figura y sus facciones en extremo refinadas, cubiertas por ese sensual atuendo robado del clóset de Adriana, como en su poca educación y respeto hacia ella llamaba a su amante, habían sepultado la poca masculinidad que habitaba en él y, al menos por unos segundos, su sueño se cumplió. Al menos por un breve lapso, se pensó y fue una hembra de verdad.

Ha sido todo por hoy en Radio Gurí.

Una audición de Radio Gurí
La emisora más oriental de los pagos rioplatenses.


Radio Gurí - El retorno de sus integrantes

Desde su Sede Central ubicada en la Cofradía de las Tres Marías en el Reino entre el Aquí y el Allá

Para todos los lectores.
El Gurú de las Artes Mentalistas y Predictivas.
Viajero y guerrero astral.
Médico en lo paranormal
tiene el agrado de presentarles:



** El retorno de los integrantes de Radio Gurí **
Exploraciones en el mundo de los vivos

Sede Central de Rubinstein
Cofradía de las Tres Marías
El Reino entre el Aquí y el Allá


La hacienda, no era más que un rancho de adobe y paja a dos aguas en medio de una colina. El casco de la misma se situaba sobre la punta de la ella. Al oriente daba un pequeño arrollo cubierto de espesa vegetación. Al occidente se extendía un valle cubierto de árboles autóctonos. Al norte, había un barranco, a cuyo lado una catarata golpeaba sobre el fondo de piedra formando una playa pequeña. Al sur, a lo lejos se apreciaba las luces de la ciudad de donde provenía, pero era más un resplandor que otra cosa. Sólo si se miraba a buena vista el cielo nocturno se apreciaba claro.

-Botija –Menciono cuando me aproximo al locutor de Radio Gurí.- Se hallaba sobre un tajamar que terminaba desembocando en el arroyo al norte del casco de La Hacienda, pescando tarariras con una tanza colgada sobre un tamariz. Con poncho patrio, su boina y pantalón gaucho, el locutor de la Emisora estaba desconocido.

-Rubinstein – mencionaba al momento que dejaba el mate y el termo y se levantaba mirando donde me hallaba.
- ¿Este era el lugar donde pasó usted su infancia? –me menciono en ese instante oteando sus cercanías.
-Efectivamente Botija. Pasé mi época de niño aquí con mis tíos, Mercedes y Esteban, así como mis primos.
-Recuerdo haberle entrevistado cuando funcionaba la Radio. El Botija se arma un cigarro y se toma un mate amargo.

Recuerdos de épocas pasadas.

El Gurú
Cita:
Un día mis padres, que en paz descansen me dejaron en la casa de campo de mis tíos don Esteban y doña Mercedes. El lugar era una campiña en medio de la nada donde el tren llegaba una vez al mes y siempre con retraso. Recuerdo que estaba parado en medio de la nada, cuando a lo lejos una polvareda se aproxima a mí. Era un sulky, una especie de carro tirado por un caballo que apenas podía con sus huesos.

Doña Mercedes, mi tía, por aquella época una mujer de unos treinta y tanto de años, rubia de tez morena como el azabache, se baja del sulky. -¿Rubinstein? Pregunta. ¿Mercedes? le contesto un tanto temeroso, pues siempre había escuchado decir de mis padres que ellos eran gente extraña y peligrosa, de un mal pasado. –Sube hijo, que debemos llegar a la hacienda antes de la lluvia que se aproxima. Yo exhorto no me había percatado de la tormenta que por el oriente se aproximaba, más allá de las Tres Marías, un peñasco que más adelante supe el motivo de dicho nombre. Una valija pequeña era toda mi pertenencia.

Mi padre había fallecido en un enfrentamiento en la Dictadura de Terra en Uruguay, un tirano que se convirtió en dictador luego de una cruenta batalla por el poder. Mi madre, juntó lo que pudo y me envió a casa de mis tíos, mal le pesara era toda mi familia que me quedaba. Con los años me enteré que loca de atar falleció en el manicomio de la ciudad.

Entre traqueteo y traqueteo, llego a la hacienda, que no era más que un rancho de adobe y paja a dos aguas en medio de una colina. Cuatro perros, una vaca escuálida que a duras penas daba leche, tres o cuatro gallinas sueltas y gallo flaco eran todas las pertenencias de esta familia de campo. Detrás de la “Hacienda” como le definían ellos, un pequeño espacio arado donde albergaban papas, y otras especies similares. Entre ellas, legumbres y demás pero no en demasía. Sólo para el sustento diario.

Mi tío Esteban, se hallaba arando el monte lindero cuando arribé a media mañana. Un hombre blanco de mediana edad, curtido al sol, huesudo y rudo, con ojos saltones, se me presentó. Dicen que durante la Guerra Civil española, este logró escapar entre los exiliados de Guernica. ¿Se acuerdan los niños olvidados de América?

-Querido este a de ser tu hogar, Mi tía Mercedes me decía con voz apagada mientras observaba con temor a tío Esteban.

Este matrimonio poseía dos hijos, Mercedita y Joaquín. Con ellos congenié de entrada. A diferencia de mis tíos, estos eran alegres y extrovertidos. Mis tíos, por el contrario denotaban un aura de misterio y de que algo oculto se encontraba en sus pasados. En tiempo posterior me enteré que tía Mercedes abortó otro pequeño cuando poseía 18 años, un varoncito que tenía como nombre Joaquín. De ahí que asumo que mi primo actual, lleva el nombre de su hermanito fallecido.



Flashes de Mi Historia –La Hacienda

-Estas mejor Botija.
Si gracias Rubinstein, es que el amor duele mucho, esa opresión en el pecho, no me la puedo sacar. –Decía El botija, cuando a paso cansino se dirigían al casco de La Hacienda en el sulky, un viejo carromato tirado a duras penas por un caballo que no podía con sus huesos.

Pensamientos que flotaban en el aire.

El Botija.

-Bienvenida Angela a nuestra emisora- le dice El Botija a nuestra estimada entrevistada catalana. El locutor vestido a la vieja usanza criolla de pura cepa, gorro de manga, pañuelo al cuello. Poseía una camisa con mangas flotantes, modelo ruso y pechera con florestas y nido de abeja. Faja pampa de puntas pendientes hasta medio muslo. Botas de potro, cosidas en la punta o de "medio pie" Espuelas nazarenas de plata. De esa manera recibió a ese ángel catalán.

Flashes de Posada El Paso – La interviu

En La hacienda El Juancho y la Muñeca Inflable estaba jugando a la taba. El juego de la taba fue traído a éstas tierras por los españoles, aunque ya se conoce su existencia en la época de la roma clásica. Consiste en tirar al aire un hueso de vaca o carnero (es el garrón de las patas traseras del animal), como tiene una forma irregular según el modo en que caiga se determina el ganador.
Cuando nos ven los otros integrantes de la Emisora, dejan su juego y nos miran expectantes. Cuando íbamos llegando, El Botija me ofrece un mate.
Los dos integrantes de la Emisora se acercan y le extienden la mano al Gurú de las Artes Mentalistas y Predictivas.
Se acomodan en la parte delantera de La Hacienda, mientras La Muñeca Inflable servía un te.

-Y ustedes dos, ¿cómo se hallan luego de esta larga temporada vacacional? –Comentaba Rubinstein.
Tristes por lo que paso, Rubinstein.-El Juancho le mencionaba, a la vez que bebía el té que preparó su amada Muñeca Inflable.

Pensamientos que flotaban en el aire.

El Juancho.

Me he quedado sin palabras, sin pensamientos y hasta sin respiración, lo único que funciona ahora mismo en mi cuerpo son los sentidos. La piel se me ha puesto de gallina, no sé muy bien si debido al paseo de su mano por mi cuerpo, a los besos y palabras que me atacan desde el cuello o a la presión de su cuerpo contra el mío. Soy incapaz de reaccionar, y eso a ella le parece una buena reacción.


Incapacidad. Micro de mi autoría

Querida Muñecota inflable:

Te escribo esta carta porque es la única forma que veo de que pueda decirte todo lo que me pasa sin que me arrepienta de hacerlo mientras estoy delante de ti. Me llevas teniendo en vilo muchos meses. Y creo que tengo razón en lo que te dije del por que era. No quiero seguir así. Hace ya tiempo que deje de creerte, y talvez de amarte. Eso ya no lo tengo tan seguro pero lo mejor es que me olvides y que sigas tu vida sin mí.



Flashes de Posada El Paso – La interviú

La Muñeca inflable.

Desnuda, recostada contra la cabecera de mi cama, contemplo el espejo de mi soledad mientras oigo avanzar uno tras otro los hermosos cuartetos de Beethoven.

Entre almohadones bermellón y mullido azul marino, veo el cuerpo que soy, miro el cabello cubriéndome los hombros mojados por la luz de la mañana;

observo la imagen en reposo de mi cuerpo; la extensión torneada de mis piernas, mi piel transpirando a goterones mi deseo.


Deseo. Micro de mi autoría


"!Estupido! !impotente!", eran algunas de las palabras que habían salido de la boca de la chica mientras lanzaba sus ropas hacia el pasillo y le obligaba a salir desnudo tras ellas movido mas por la vergüenza que por las fútiles e ingeniosamente escatológicas amenazas que recibía de la mujer. Sus ojos verdes no dejaban lugar a dudas de su indignación y odio, su cabello dorado estaba enmarañado por la furia y apenas cubría su busto desnudo antes de cerrar la puerta ante sus narices.


Impotente. De mi autoría


El Botija.

- Te llamé porque ayer sentí algo que no había sentido jamás. Cuando llegué al bar te vi de lejos, fuiste lo primero que mis ojos observaron; y estoy segura que me sonreíste. –Le mencionaba Angela al Botija.

-Cuando hiciste eso, el Juancho te empujó, pero, ese segundo que te vi sentí algo muy fuerte en mi pecho; fue como una conexión... – dijo Angela viéndole a los ojos de El Botija.

-Eres muy linda. Lo sabías? – le dijo el locutor.

No, no quiero que me digas lo que todo el mundo acostumbra a decir, quiero saber si sentiste algo; ayer yo sabía que te querías ir, sin embargo te quedaste y platicaste conmigo – continuó Angela diciendo – ¿por qué te quedaste conmigo?

..no lo sé con exactitud – contestó El Botija – pero, me sentí seguro y en paz al tenerte a mi lado... no puedo explicarlo –el locutor de la emisora le dijo.

Quien empezó a besar a quien era lo de menos. No era un beso de amor ni lento, era un beso desesperado y pasional. Una búsqueda de la lengua de la otra sin descanso alguno. Una y otra vez El Botija saboreo sus labios, mordiéndolos sin demasiada fuerza y sintiendo lo mismo que los de ella. Su lengua se paseaba una y otra vez por los dientes de ella y, de vez en cuando, entraba en lucha con la de El Botija. El locutor sintió sus manos en su espalda, bajo la camiseta, arañando la piel desnuda.

Flashes de Posada El Paso – La interviú

Bueno gurisada, ¿No creen que es momento de retornar a las actividades de Radio Gurí?
-Si. –Contestan al unísono, mientras se subían al sulky.
Con paso cansino todos se desvanecían en la nada.

Recuerdos de un viejo brujo.

Entre brujos te veas…

Ángela se perdió en sus pensamientos, un instante.. A la Muñeca inflable dormida placidamente en el lecho de Juan.. Fue hasta allí. Subió a la cama sentándose a horcajadas sobre ella. Se inclinó y la besó. La muñeca inflable apenas tubo tiempo de abrir los ojos. Sintió un punzante dolor en el pecho que le cortó la respiración. Angela apuñalaba con una furia y fuerzas inusitadas para una joven delicada como ella. Intentó atrapar sus brazos, pero no pudo. Se asfixiaba. Ella hundió el puñal una y otra vez en una danza frenética sin fin. Paró. La muñeca del Juancho parecía de trapo roto, desgarrada, sanguinolenta. Se irguió. Vio su imagen reflejada en el gran espejo de la alcoba. Toda ella estaba bañada en rojo. Arrojó el puñal. Miró sus manos ensangrentadas y las lamió, paladeando la vida.


Extracto de Posada El Paso - La interviu


La habitación donde se encontraban era el de un hotelucho de mala muerte, metida en el corazón de la gran metrópoli.

En la misma, sobre la pared opuesta a la puerta que da al pasillo, dos camas. Sobre la pared lindera a éstas, un gran ropero con un espejo, que lo que menos reflejaba era la imagen de ellos tres. Al lado del ropero, una puerta de hierro oxidada se hallaba. Era el retrete.

La pared frontal a la del ropero, una pequeña terraza que daba a un callejón sin salida. Las paredes de la habitación lo que menos tenía era una mano de pintura. Como llegaron hasta ese lugar, no lo recuerdan. Saben que hace mucho. Sienten presencias a su alrededor. Los observan. Cuando se cambian de ropa y miran al espejo, ven como son, Una Muñeca Inflable toda rota, y dos humanos El Juancho y El Botija.

De repente todo se les oscurece a su alrededor, y en el espejo ven una gran mansión con jardines a su alrededor, sol, un unos niños jugando y columpiándose. Hay grandes árboles en los jardines, estatuas de ángeles en mármol y muchas fuentes.

Sienten la risa de los mismos. Mueren por reírse como ellos, pero no pueden por más que lo intenten. Cuanto darían por hacerlo. En sus cabezas perciben un canto, que me atraen como un imán. Observan la imagen en el espejo, y los niños ahora están alrededor de la gran alberca que se encuentra en la parte posterior de la mansión.

Una mujer de unos treinta y tanto de años, rubia de tez morena como el azabache se hallaba cantando y dos hombres a su alrededor. Los niños, junto a ellos sobre la mesa de hierro, al costado de la gran alberca se hallaban.

No se pueden resistir, se acercan más a la imagen, y ven el agua.

-Socorro. – Sus cuerpos se desdibujan del hotel.

Mientras eso acontecía, una voz llega desde la imagen “los tengo”.

La mujer cae de bruces sobre la gran mesa de hierro, y los hombres la levantan.

-Niños es hora de irnos, dejen a la tía descansar en paz. El Botija, el Juancho y la Muñeca Inflable lo último que recodaron fueron los ojos de una anciana, dos hombres mirando desde el agua de la alberca y una mano que los jalaban hacia el interior. -Bueno, la mujer dice. Ahora podremos estar tranquilos, las almas en pena retornaron del mundo de los muertos.

-Querido Rubinstein –le mencionaba su anciana tía
-¿Si tía?- Le contestaba Rubinstein
-Qué vuelvan a la Emisora, ensilla el caballo al sulky.
-Ok


Extracto de La pesada de La Emisora


La hacienda

Recuerdo el primer día que pase con tía Mercedes y tío Esteban en la Hacienda. Para que tengan una idea, el casco de la misma se situaba sobre la punta de una colina. Al oriente daba un pequeño arrollo cubierto de espesa vegetación. Al occidente se extendía un valle cubierto de árboles autóctonos. Al norte, había un barranco, a cuyo lado una catarata golpeaba sobre el fondo de piedra formando una playa pequeña. Al sur, a lo lejos se apreciaba las luces de la ciudad de donde provenía, pero era más un resplandor que otra cosa. Sólo si se miraba a buena vista el cielo nocturno se apreciaba claro.

Mi madre me había entregado como su bien más preciado “el libro” en un paquete. Recuerdo lo que ella me dijo cuanto me lo entregó: - No lo pierdas será tu compañero de andanzas y lo más preciado que te pueda acompañar en tu peregrinaje por la vida.


Esas frases me sonaron como un presagio, y temor, pero haciéndome de valor acepte el obsequio. Nunca más vi a mi madre. La cabaña era de dos pisos. En la parte inferior, se encontraba el comedor, que auspiciaba de receptáculo para las visitas, que venían por los servicios que ofrecía mi tía Mercedes y tío Esteban. Luego os contaré de qué trataba.

Quiero contarle como fue mi primera noche en la Hacienda. Los dormitorios se encontraban en la parte alta. A la izquierda sobre el recodo que da la escalera de madera, el dormitorio de mis tíos. A la derecha los dormitorios de mis primos. Entre medio un pasillo de madera. Sobre la pared, la cabeza de un alce. Yo dormía con mi primo Joaquín.

Esa noche, abrí por vez primera la caja que contenía “el libro”. Este saltó de su lugar y se disparo para un rincón del dormitorio. Me miraba, y cuando quería tomarlo se me escurría de los dedos. Me fui a cenar. Había un cordero al horno con papas y boniatos.

A las horas cuando me fui a acostar el libro estaba sobre mi mesita de luz, y acaricié por vez primera la tapa de cuero bellamente adornada con letras en relieve. Pareciera que me reconoció como su familia y se dejo mimar. No me animaba a abrirlo por temor a lo que me encontrase en él. Cuando mi primo Joaquín, llegó para dormir, éste, el libro se desapreció de la vista. –Extraño, pensé.

Esa noche soñé por vez primera con mi mamá y lloré. Tuve una pesadilla.



** Referencias del presente relato **

Erratas de edición.

La tal Angela, es un personaje nacido en "Posada El Paso". Escrito de una colega catalana de nombre Margarita. Dicho personaje fue llevado por Rubinstein a la Ciudad de las Almas Purgantes donde ejerce de cabaretera en un club.


** Antecedentes en que esto esta basado **




Posada El Paso - La interviu







Rubinstein

Gurú de las Artes predictivas y mentalistas.
Viajero y guerrero astral. Médico en lo paranormal.




Camaleones del inframundo

Desde su Sede Central ubicada en la Cofradía de las Tres Marías en el Reino entre el Aquí y el Allá

Para todos los lectores.
El Gurú de las Artes Mentalistas y Predictivas.
Viajero y guerrero astral.
Médico en lo paranormal
tiene el desagrado de presentarles:


** Camaleones del inframundo **
Exploraciones en el mundo de los muertos

Sede Central de Rubinstein
Cofradía de las Tres Marías
El Reino entre el Aquí y el Allá

Buenos días libro que descansas en mi mesita de luz al lado de mi cama. –Buenos días.
Te tengo una pesadilla hoy para contarte. –Que bueno, dime.
Me encontraba en un monte espeso durmiendo en mi carpa de camping. Esta se encontraba al lado del arrollo. La vegetación espesa y abundante, ¿sabes? –Si, se de que hablas. Bueno escuchaba ruidos fuertes de animales, rugidos pisadas, etc. -¿Y qué pasó?
Al abrir la parte delantera de la carpa que daba sobre el arrollo, vi el corredor de la casa. –Te sigo, más bien espera que coloco más hojas. Bien te cuento el relato. ¿Has oído hablar de los camaleones, libro amigo? –No, Rubinstein. Se dice que los camaleones, llevan ese término a causa del poder que poseen ciertas criaturas del inframundo, para parecer como lo que no son. –No te sigo, Rubinstein. Ahora te explico. Los camaleones son seres muy inteligentes, copian técnicas de los guerreros del “más allá” y del “más acá”. Son extremadamente agresivos y violentos. –Ohhh.
Te asombraste libro. –Si. Me alegro pues el asombrado fui yo, por lo que aconteció a posterior. –Si, cuéntame por favor que me quedo quietito. Ves ni las hojas se mueven, ¡¡estoy intrigado!! Si, ya se libro. Sigo el relato de lo que aconteció a posterior. Hubo algo que me aspiró por el corredor, y por momento parecía que estaba dormido –Te sigo. De momento me encontré en un bar, esperando a mi hermano y mi cuñada. Ellos llegaron unos instantes posterior. ¿Sabes quién es mi hermano? –Por supuesto que no. Te comento mi querido libro de confidencias, mi hermano para que tengas una idea, estaba enfermo de la mente a causa de los problemas que acarreó cuando lo torturaron los militares uruguayos y que murió. En su momento yo viéndole las imágenes de la mente torturada lo saque del lugar donde él se encontraba sanándolo. –Cierto, tu eres médico en lo paranormal. Efectivamente curo enfermedades que las almas traen cuando fallecen. Pero no me quiero ir por las nubes, que ya viajo mucho, quiero seguir con la pesadilla. –Bueno, soy todo hojas en blanco para ti.
Cuando me senté en el bar con él y su señora, estuve un minuto ya que me preocupaba el camaleón que estaba en mis sueños más profundos. –Perdona, Rubinstein, significa eso quizás que, cuando dormimos nuestra mente se dispara a otra dimensión. Efectivamente querido libro perspicaz. Algo me llamo de apuro y creía que era mi cuerpo físico que decía que debía dormir. ¿Sabes donde fui a parar? –No. En el lomo de un camaleón. -Cuenta, ¿cómo son? Estos son del círculo intimo a Lucifer. Tres en particular. Según cuenta la historia estos fueron desterrados del Cielo, junto al susodicho. Cuando se dio la revuelta en el Cielo, estos fueron los que junto a Lucifer crearon el caos que terminó en lo que los cristianos creemos. Adquieren cualquier forma, así como Lucifer. Se dice, que juntos éstos tres seres tiene más poder que Lucifer. La característica más importante es que al igual que el Diablo mismo, estos pueden generar pesadillas muy grandes y complejas. –Ahh, eso no lo sabía. Ahora lo sabes, querido libro y dame más páginas que me quedo corto. -Perdona.
Continuando con el relato. La morfología real de éstos, es la de un dinosaurio. Pero posen seis alas, colocados en distintas formas en el dorso de ellos. La más grande o externa cubre las otras. La del medio la más chica. Están ubicadas a distintas alturas dentro del dorso. Cuando se logran erguirse en dos pies poseen la estatura de unos dos metros y medio. –Hay, me estas dando miedo. Si me doy cuenta libro ya que mis frases se tornan un tanto saltarinas. –Si, disculpa. ¿Quieres saber de la batalla o no? –Si.
Bueno, no son fáciles de aniquilar, están por encima del primer nivel en el Inframundo. Se consideran consultantes y casos especiales se manifiestan. -¿Quieres decir que el tuyo fue un caso especial. Podría ser. Si trazáramos una línea entre alas del mismo tipo, debería cruzarse tres, dada la ubicación desde el punto de vista antropomórfico.
–¿Antro que? Significa desde el punto de vista de su forma. –¡¡Ahhh!!

Te comentaba que no sólo, son difíciles de matar ya que adquieren la experiencia de los guerreros a los que se tienen que enfrentar, sino que además para aniquilarlos hay que decapitarlos desde la base del cuello donde se une con los omóplatos, conjuntamente con la extirpación de su corazón, pues poseen dos cabezas y para lograr hacerlo hay que cortar entre ciertas vértebras cervicales, ni más ni menos. El corazón se encuentra en la línea de las alas más pequeñas e inferiores. Se tiene que dar esas dos condiciones. Poseen escamas en vez de plumas. Sólo se le puede matar estando en cierto ángulo entre arrodillado y erguido. Si estas dormido, te puede estar susurrando algo en el oído, y tú en los sueños ves una persona humana arrodillada junto a tu cama. –Si que es complicado tu trabajo Rubinstein. Lo es pero si como digo “Algo vive” de alguna forma ese algo también puede morir. –Si pero estos están muertos. Ya lo se libro, pero esto sólo se da en otra dimensión. -¿Cuál? Cuando sales al astral. -¿Significa que cuando viajas al astral, te puedes encontrar con ellos? Con ellos no, precisamente, pero si con muchas criaturas del inframundo, por ello es conveniente tener un guía espiritual que te muestre el camino, salvo que tu seas un experto en esas lides.

-¿Y…?
Bueno caí sobre su espalda y enseguida me aferre a su cuello y sus ancas. Con la mano izquierda hendí mis dedos, sobre un costado del cuello donde se unen las cabezas mencionadas anteriormente. Y me adentré a su cuerpo achicándome a tal punto que podía percibir su corazón.
–Cuenta, Rubinstein, qué pasó a posteriori?
Todavía estoy por descubrir lo que sucedió. Tengo idea que fue algo así. A gran velocidad, y mira que estos son muy veloces, le extirpé el corazón. Estando dentro de su caja toráxica lo tiré hacia arriba. En el preciso instante que hacia ese movimiento salí de su cuerpo y con una espada corté el cuello entre las vértebras mencionadas. En ese preciso instante, vuelvo a ingresar a su caja toráxica y ya el corazón tocaba las vértebras del tórax.

–Ahora estoy entreverado, mira como quedan las frases cuando tú escribes, Rubinstein. Te estoy comentando a la velocidad que hice la incisión querido libro de confidencias.

-¡¡Ahhh!!

Ya con la cabeza cortada salgo todo triunfante de su cuerpo ya muerto, mi cabeza con sangre del mismo y cara de júbilo, pero con el corazón del camaleón en la mano. Es ahí que el camaleón que menciono comienza la fase de desintegración. Cuando todo hubo pasado, retorno a mi cuerpo físico luego de dar por concluida la pesadilla que éste me sometió.
–Seguiste durmiendo.
No. Para nada mi corazón latía fuertemente y mi señora me zarandeaba de lo lindo, me decía “despiértate, vamos despiértate”.

–¡¡Ahh!!