Toro Bravo

Toro Bravo

basado en un relato de Juang Pang

Ayer lunes 31 de enero, en la mitad de una corrida, un hombre saltó desde el ruedo hacia la multitud hiriendo a seis toros, hasta que uno de los toros lo mató.

Yo, Sosegado


Aquí Radio Gurí trasmitiendo desde este lado del charco rioplatense el tema del día.”Toro Bravo”
En el plató central de la radio se halla como interlocutor El Botija, locutor de la emisora, por el otro una manada de Toros. Estos son comunistas, pues están en el Sindicato Unico de Toros de Pedrigree Españoles. En el medio del plató dos sillas, una esta el locutor, y en la otra se halla bramando Sosegado.

- ¿Qué nos tiene que decir Don Sosegado?
El toro observa fijamente al locutor, como diciendo “mira que te tengo en la mira” y dice: todo sucedió cuando las nubes se desplazaban rápidamente en el cielo anaranjado del atardecer, creando curiosas formas en su desarrollo; las bandadas de aves migratorias surcaban el cielo ordenadamente en filas, formando líneas oscuras que cambiaban de forma constantemente sobre las praderas del bajo Guadalquivir, en dirección del Coto de Doñana.


-¿Fué cuando bajaron las aves Don Sosegado?
Si, Botija, bajaron con gran algarabía a posarse en el agua de la charca, en las encinas y en el suelo verde del prado de la hacienda de los Bohórquez, junto a los gorriones, aguiluchos, lechuzas y gaviotas que habitaban en el prado.
La noticia había penetrado a través de las montañas, valles y arroyos de la sierra gaditana y había llegado hasta la morada de Sosegado, el héroe del día. El jefe de la manada se adelantó a los otros toros y mugía mientras se acercaba a las chillonas aves.

-Sosegado, Sosegado – se escuchaba decir de la multitud enardecida de toros.
-Silencio en la tribuna – el locutor atina a decir, mientras los toros bramaban sobre su espalda.
-Estoy recibiendo unos mensajes por Internet Don sosegado. Le leo. Dice una tal Margarita, asumo que es de su rebaño: “A mí los toros me gustan, las corridas no. Sosegado, hasta que le tocaron los…las narices. Me ha gustado mucho, los toros comentando la hazaña suya, casi un héroe que les hace tener ganas de armar su revolución. Por un momento me vino a la cabeza Espartaco, el esclavo, no el torero.

-¿Qué opinión le merece, lo que dijo Margarita, Sosegado?
Vera, Botija y mire que lo tengo entre mis ojos, verá Margarita, muchas gracias por tu valiosa opinión, que me dice que tienes la misma inquietud que yo en cuanto al sufrimiento que los hombres les producen a estos compañeros nuestros de viaje. Como a toda la Creación. Un día, no muy lejano, el hombre se dará cuenta de su error; pero será tarde.

-Tengo este otro mensaje por e-mail de una vacuna de estirpe americana, que dice: Una historia vista desde el otro lado. En mi país, también hay corridas humanas, yo no soy fanática de ellas, pero me gustó mucho el ambiente que describes (muy Español) y el sentimiento de triunfo de los toros.
El abuelo de mi marido fue un toro de pedrigree y obligaba a sus nietos a ver las corridas por televisión, todos los domingos a las 4 de la tarde. En una ocasión, siendo una pequeña baquita, a mi marido se le ocurrió decir "le voy al humano", obvio es decir que se ganó una buena zurra del abuelo. Le voy a pasar tu cuento a mi marido, le va a gustar.

-Qué opinión le merece Don Sosegado?
Hola, Rocío: te agradezco tu opinión y comentario. Es normal que a tu familia le gustase ir a los humanos: estaba educada en esa tradición. No las dejaban pensar y exponer otras cosas. Si hablas contra la Fiesta Nacional no eres patriota, eres un traidor.


"Le voy a pasar tu cuento a mi marido, le va a gustar."

Pues te lo agradezco mucho, a ver si así aumenta el número de toros que no desean esas fiestas.
Si admiro a Barcelona y a sus habitantes, es por la gran cultura que tienen y que se demuestra por el hecho de que hasta hace poco era donde estaban ubicadas todas las editoriales de España; Ellos han conseguido que no se celebren corridas humanas en su ciudad. Existe un slogan: "BARCELONA ANTIHUMANA", que poco a poco se está realizando en ésa y otras ciudades catalanas.


-Don Sosegado, en definitiva ¿porqué eran esos gritos? – atino a decir.
Sosegado ha derribado al locutor de la Radio en tierras de Cádiz, lo ha vencido y lo ha destrozado. Durante varios minutos, ¡muchos!, nadie osó bajar a la arena.

Paseábase solo, altanero y desafiante Don sosegado. El Plató quedó mudo, aterrorizado… ¡Jamás se había visto mayor combate, mayor bravura!
Se habían cambiado las suertes: por primera vez en ese plató, los ojos atónitos de los toros y vacas, sedientos de sangre, vieron la arena manchada con la del hombre, en lugar de la del animal. El locutor yacía en el suelo, herido; su orgullo muerto…

Esto ha sido todo por hoy en Radio Gurí
La emisora más oriental del charco rioplatense.