La sandía. Un relato de Esthercita


Aquí Radio Gurí trasmitiendo para todos vosotros, queridos escriba-escuchas desde la zona más oriental del charco rioplatense del ciberespacio.

Con todos ustedes, el locutor de la radio así como Doña Sandia, la entrevistada del momento.

Estimado radio escucha de este foro, dado que: el cerebro se declaró en huelga, falta de pagos y demás reivindicaciones. Si decide seguir adelante, es por su propia cuenta y riesgo. Aclaro, pues.
Yo, El Botija
Locutor de radio Gurí

Nos encontramos en el Plató de la radio Sandy, el corrector, la maestra y Jorgito.

- Doña Sandy, ¿así es que se sintió cómoda donde estaba ubicada?
Nací en el jardín de atrás, imposible parto que aún no han podido explicar. Se llamó al veterinario de la otra cuadra, se le preguntó ¿y por qué? Como no era vaca o caballo o perro o gato, no supo qué decir. Pero, ya que estaba, dio algunos consejos útiles para combatir los caracoles, los gorriones y los elefantes. Todo eso sin cobrar un centavo, aunque eso sí, le regalamos una docena de huevos. Por lo de los caracoles, porque los gorriones no hacen mucho daño. Elefantes, no se vio nunca por ahí.

- ¿Cómo la trataban los humanos, doña?
Me trataban bien. Me hallaba detrás del rosal que plantaron el año pasado y al costado del gallinero. No era muy grande, pero quizás por juventud, no por miserable. Toda verde y blanca. Me pusieron como nombre: Sandy. Me lavaban todos los días para que luciera hermosa, me secaban con un trapo limpio, en fin, me cuidaban muchísimo.
Le enseñaron al nene a no tocarla y a los perros a no hacerme pipí encima. Convencer a las hormigas que no se acerquen fue un poco más difícil, pero luego de aniquilarlas completamente lograron convencerlas. Todas las noches mi la mujer me ponía un nylon encima, por el frío. Y claro, si no llovía había que regarla; de eso se encargaba el hombre, que del agua sabía mucho porque hacía changas como bañero en el balneario.

- Qué opina don Corrector?
Permítame tomar un sorbo de tinta del baso, Botija. Carajo, este tal Jorge logró escribir incluso fin con faltas de ortografía.

- ¿Y usted Maestra?
Muy bien diez, Jorgito!! Sigue adelante!!! Estoy segura que tu próxima audición será todavía más linda.

Estamos pasados de tiempo. Hay varios emails, SMS, y notas dejadas en el contestador. A Juan, el que arregla las composiciones y atiende el teléfono lo tienen loco. Corre de un lado para otro con su muñeca inflable.
Les comento de pasada. Dice Lilita: “Será que soy muy simple, o lo que es más probable, que la audición infecta humor a las personas, pero todavía me estoy riendo por el comentario de Don Corrector.”
Otro comentario, éste proveniente de Juan Pang: “Acabo de iniciar la semana con una sonrisa. Me he divertido con todos: el niño, el corrector y Sandy. Gracias por tan divertida audición. Saludos.”
Según Ñam8, sito textualmente: “jua, jua, jua... Hola Esthercita, me encanta como empieza el cuento. El primer párrafo no tiene desperdicio. Sólo una cosa, el elefante... No sé cómo explicarlo... es el típico animal exótico susceptible de aparecer en todo cuento mágico-surrealista, no sé...”

- Para terminar, ¿qué opina doña Sandía?
Pues que me alegro que se hayan divertido. Les confieso que me senté a escucharlos porque, justamente, estaba necesitando un poco de humor para combatir el cansancio (que es más difícil que combatir a los caracoles). Al final, Sandy parece que resulté un tanto tierna y querida. Así que Juan, si empezaste un lunes con un poquito más de ánimo, está todo bien. Como dice Lilith, no da para críticas complicadas.
Aunque, Ñam, tomo nota de tus observaciones con respecto a un par de frases. Tienes razón!!!. Y lo del elefante...bueno, justamente, es exótico..es en lo que Jorgito pensaría, puesto a fantasear, no?

- Bueno, queridos escriba-escuchas. Esto a sido todo por hoy.



Una audición de Radio Gurí
http://radioguri.blogcindario.com
La emisora más oriental de los pagos rioplatenses.