Maldita Internet. Un relato de Juan Pang

Aquí Radio Gurí trasmitiendo pa tuitos los escriba-oyentes de este foro tan letrao. El tema hoy, es la maldita Interne o como se llame.
Hoy en el Plató de la Radio, El Botija entrevista al señor Cornichelli.

- ¿Cómo dice que le va Don Cornichelli? –Pregunto mientras me acomodo en mi silla y tecleo las últimas letras del sitio que se dice ser de chateo.
Como vera Don Botija, un tanto molesto pero así es la vida.

-Permítame presentarlo antes que nada ante la audiencia del foro que esta pendiente como si el partido de peñarol y nacional jugara y se intercambiaran camisetas.
El hombre asiente con un movimiento de cabeza. - Cuidado hombre no me vaya a golpear con las astas.
Es nuevo en estos lares: Su nombre ya lo saben, está dicho anteriormente, dá igual. Su edad no viene a cuento, de todas formas es libre de poner la que quiera, será una falsedad. Digamos que tiene las pilas bien cargadas. Todas las pilas. Su dirección, esa sí que jamás la sabrán, ya se cuidará él.
El motivo de platica es porque dicen que el desahogarse es bueno para la salud, de eso sabe mucho su siquiatra, que pasa muchas horas escuchando los desahogos de los pacientes.

- Don Cornichelli, las malas lenguas que andan por la maldita Interne dicen su santa mujer se pasaba el día con la cara seria, mustia, con un rictus torcido como sonrisa, quejándose de que la vida era un asco, una rutina: trabajar, trabajar y trabajar todos los días del año. Cuando llegaba la noche le daba la espalda y nunca lo deseaba, “Estoy muy cansada”, decía. ¿Qué hay de ello?
Hay mucha verdad Don Botija. Verá usted, un día me suplicó que le explicase la forma de entrar en la Red, una herramienta fundamental para mí, que me dedico a promocionar, vender los productos y atender los pedidos de los clientes de una conocida marca bodeguera. Soy trabajador autónomo y trabajo a comisión. Pero esto no importa, no era eso lo que quería contarles.
Me rogó que la enseñase a comunicarse con sus amigas por Internet, o sea: a chatear.
Yo acepté, muy contento de poder complacerla en algo, ya que nada parecía conseguirlo. Le dejaba el PC durante una hora después de cenar, mientras yo miraba las noticias y mi serie preferida en televisión. Luego necesitó dos horas, tres, cuatro…

- ¿Era cierto que tenía un amante?
Un tal Ramón se hacia llamar el fulano, Cambiarme por mi, el muy ladino. Verá Botija, Tenía 40 años y decía que ella (mi esposa) era lo único en su vida, su sueño, su alegría, sus ganas de vivir, que moría de amor por ella y que tenía orgasmos mirándola en las fotografías. El tío era bajo, más bien gordo y medio calvo, y me había suplantado a mí, que medía 1´90 y tenía un cuerpo modelado durante muchos años en el gimnasio, y conservaba todo mi cabello largo y plateado. Lo conoció por Internet en una charla de esas. Que embroncao estaba don.

- ¿Luego eso pasó?
La verdad tarde o temprano aflora Botija. Ella ya no quiso más Internet, ni más fotos ni más cartas: lo dejaba todo y volvía a mi cama y con amor me abrazaba y besaba. Yo quité la cámara, el micro y el Messenger, que en mi casa nada de eso hacía falta. Y volvieron los años mozos de recién casados, el amor y sus pecados… Me faltaba tirarme de la liana a la cama como Tarzán.
- Tengo por la web messenge o como se llamé a su señora. ¿Qué cuenta Doña Renata?
Un gustazo hombre pues. El se cree que ahora lo amo más que nunca. “Ay, mi amor… Si tú supieras que he estado a punto de abandonarte para irme lejos, muy lejos…”, le digo mientras cruza las piernas sobre él. Guarda silencio y se guardo secreto mientras me ama.

- ¿Y cual es su secreto Mujer?
Pues verá don Locutor ahora me voy sola a la cama y lo dejo trabajar tranquilamente en el ordenador. Sabe que me tendrá dos veces a la semana como antes, como siempre…
El no sabe que, yo se que, desde hace un par de días, el se escribe con una tal Alicia, una mujer preciosa según su opinión. De ojos color turquesa, y labios que destilan miel. Le ha enviado un par de fotos, es preciosa… Eso dice, pero…

- ¿Pero qué?
Pues eso, que por la Web cámara salen todos los defectos, y que mi esposo no tiene veinte años como la que aparecía en las fotos que él había enviado: los años no pasan en balde. Y que la enamorada también la había engañado con las fotos, y que ella era un él.

- Un él, uste no stara insinuando que…?
La que mi esposo veía por el monitor y su picha era mucho más corta aún que en la foto, y claro, pienso yo que fue por eso: nadie cambia una autopista por una vereda, ni un lomo ibérico por un frankfurt. Lo que no mostraba la webcam era cuando iba al baño la fulana lo seguía él. Después siguió con el maquillaje, por lo que ella le puso una base clara, luego unas pestañas postizas, unas sombras en tonos morados y azules, rimel y delineador azul, rubor, labial, uñas postizas que pintó del mismo color morado del labial y una peluca negra larga; todo esto le tomó casi una hora, pero cuando por fin se vio al espejo mi marido, en verdad no se reconoció, Se veía increíblemente bien, la excitación era tremenda y más que evidente por parte de ambos, así que se acercó y se besaron. Resultó que la que tenía la picha era ella/él.

- ¿Don Cornichelli…?
Si me resultó del otro cuadro. Ambidiestro jugaba de medio campo como dicen en
fútbol.

Esta a sido una audición de Radio Gurí pa tuitos los escriba oyentes de este foro tan zafao.



Una audición de Radio Gurí
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