El tío Pep. Un relato de Juan Pang

Aquí Radio Gurí, la más oriental de estos pagos rioplateneses pa tuitos los escriba-oyentes de este prestigioso foro tan ilustrao que abruma. El tema de hoy es el Tío Pep.

En el Plato central de la Radio, por un lado se halla EL Botija arreglando los papeles que tiene para hacer la entrevista; por el otro el Tío acomodándose la boina.

-¿Cómo le va Don Pep? – El locutor le dice, mientras otea unas ilustraciones, mientras otros papeles se le caen por el piso.
El tío Pep se enderezó un poco sobre sus piernas abiertas y arqueadas. Se quitó su gorra negra, sacó un pañuelo y se secó el sudor de la frente y de la cara. Era ya viejo, pasaba de los cuarenta y cinco, y a esa edad los labradores de Vergel eran viejos.
-Pues por estas tierras, vamos hombre.

-Don Pep, cuente para la ciber audiencia del foro, ¿qué hacía por la cima del monte?
Verá uste Don Botija me fijé en la cima del monte: la mujer seguía recostada sobre la falda, presentando al Este su cara serena, de roca oscura. A un lado, en el camino, la mula aguantaba el calor atada a la carreta, y la perrita dormía a la sombra de un naranjo, a dos pasos del carro. Me aflojé la faja negra que rodeaba mi cintura, sujetando unos pantalones blancos de lona, arremangados en la base a dos palmos sobre sus blancas alpargatas. Asimismo me ajusté el pantalón y volví a ponerme la faja, dándole dos vueltas a la altura de sus riñones.

-¿Qué nos cuenta de sus padres?
Recordé a mi padre cuando era pequeño y me traía a la finca sobre el mismo carro:
“La tierra es lo que más vale, hijo. Todo lo que tengas, inviértelo en tierras; cuando lo necesites, ahí estará ella para corresponderte. Lo demás, no vale nada”. Recuerdo que eso siempre me lo dijo.

-Entonces, ¿tiene buenos recuerdos de su tierra y hogar?
Verá locutor, Señor Botija mirando aquellos naranjos que habían sustituido a los algarrobos, que antes sustituyeron a los olivos. ¡La tierra! ¡Mi tierra! Aquellos marjales sobre la ladera del Monte Segaria habían costado muchos sacrificios, muchas penalidades, muchos esfuerzos. Mis padres habían levantado con sus manos las paredes de piedra de medio metro de altura; habían traído tierra buena, roja, del llano; habían rellenado los huecos dejados entre las paredes de piedra y la ladera del monte, convirtiendo así, tras muchos años de trabajo, el agreste paisaje en una hermosa finca de marjales escalonados que comenzaban en el llano y se elevaban hasta casi cien metros de altura. Por el lado derecho de la parcela subía la acequia de cemento, con sus compuertas en cada nivel, que había construido con sus propias manos para traer el agua desde el Pozo del Rincón, perforado más arriba, que abastecía a los campesinos del lugar, pagándose el agua a sesenta pesetas por hora de riego.

-Hay una cantidad de llamados para uste, Don Pep.Permitame.
-Adelante locutor Botija.

-Si ¿quién habla?
-Quijote.

-¿Qué nos cuenta Don Quijote?
Esta locución la escuché antes y ahora como entonces me encanta. La tierra es el soporte de la vida. Sin campesinos no viviríamos nadie. Hoy se convirtió todo en explotaciones industriales, pero aún quedan tios Pep por estas tierras de España.
Saludos de Qujote.

-Vio Don Pep. Posee admiradores.
No es para tanto hombre.

-Aquí hay otra Don Pep. Nos mandaron un SMS.
-¿Un qué? Botija.

-SMS. Vea es de un tal Ñam8. Dice: “uff, me encanta, todo la entrevista, pero sobre todo el final”
Veo Don Botija, se refiere a la mujer de piedra.

-Respecto a eso, ¿cómo es eso de la mujer de piedra?
Una maldita hombre. Mi mujer quedo un tanto ida con el fallecimiento de mi hijo sabe. Ya está bien por hoy. Tenemos que ir a ver al ama.
A mi único hijo, de diecisiete años, se le vino atrás el tractor con el rotovator en marcha, y lo destrozó. Desde entonces mi esposa estaba como ausente en un sanatorio de Denia. Malita hembra, por culpa de esa mujer, se pasó lo que se pasó.

-Bueno Don Pep, no lo tome así. El hombre se acomoda la gorra, sacó un pañuelo y se secó el sudor de la frente y de la cara.

Hay muchos llamados y mensajes para uste hombre. Pero se nos acabó el tiempo, será pa otra ocasión.
-Un gustazo conocerlo Botija.

Esta a sido una audición de Radio Gurí pa tuitos los escriba oyentes de este foro.



Una audición de Radio Gurí
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La emisora más oriental de los pagos rioplatenses.