Cae tarde en la selva. Un relato de Nelo

Aquí Radio Gurí, la más oriental de este lado rioplatense trasmitiendo pa tuitos ustedes en vivo y directo, queridos escriba-lecto escuchas lo que esta aconteciendo en la selva.
Hay un gran revuelo en el plató de la Radio dado que por un lado está el Botija, locutor de esta prestigiosa Radio cibernética y por otro separado por una pared de vidrio la entrevistada de honor, la serpiente esmeralda.
Ella se halla arrollada y expectante mirándome directamente a los ojos esperando un movimiento por parte de mí, el locutor.

Me acomodo en la silla, bebo un sorbo de agua que refresque mi garganta, y acomodo mis gafas de leer de cerca.

-Pa los escriba escuchas, ¿podría decirnos su nombre por favor?
La serpiente esmeralda se acomoda, saca su lengua vívida oteando en el aire las vibraciones de mi voz y me contesta: - Me llamo Doña Flor.
Cae la tarde bajo un vasto manto de amenazadoras nubes grises. La noche, agazapada tras las mamparas que nos divide, teje sueños imposibles, desvelos, penumbras...

-Bueno Doña Flor, ¿que pasaba por esa cabeza de serpiente sobre la madre de la presa?
-No tiene un bocadito de algo don Botija, un muslo como la de Jennifer López?

-No, no tengo. Si un suculento Manatí, oriundo de las selvas amazónicas. ¿Y…?
Doña Flor se enrolla más cómodamente y me contesta: No lo sabía.
Más allá, la luna clarea radiante, ufana, anhelante tras las nieblas y vapores del Plató de la radio; sonríe tierna, como una madre, mientras vigila atenta a sus hijos, los mece en su filo y les canta una nana.

-¿Y usted Doña? – Pregunto a la madre.
-Mire Botija, tenía un presentimiento que esta serpiente ladina iba a aprovechar la oportunidad. No muy lejos de allí, corría desesperada entre el tupido follaje. Por mi rostro, desfigurado por la angustia, resbalan pequeños ríos de sudor. El cielo amenazaba tormenta y temía no llegar a tiempo a mi cabaña, que mi hijo despertase y no me hallase a mi lado cuando al fin se quebrasen las nubes. Y mientras avanzaba, rezaba extraños versos a la luna, versos que la luna, muy atenta, recogía de mis labios.

-Nos disculpan, tenemos cartas de los escriba oyentes.
-No hay problema Don Locutor – Contestan ambas al unísono.

-¿Si quien nos habla?.
-Yo –Ñam 8

-¿Qué tiene pa decirnos Ñam8.
Muy bueno, muy bueno
Bip. Bip bip

-Mire Doña Flor, señora. Tenemos un SMS de Juan el panadero. Juan Pan
-¿Qué nos dice Gallego?
Precioso, Botija. Siga así pues hombre.

Bip. Bip bip

Querido escriba lectores, se corto la emisión. Eso pasa por estar trasmitiendo en vivo. Maldita tenología.



Una audición de Radio Gurí
La emisora más oriental de los pagos rioplatenses.