Un viaje por ahí nomás - La rebelión

La rebelión.
Querido libro debo contarte que aconteció a posterior. Cuando quise volver a mi plano físico no podía hacerlo. Va, de hecho volví, pero como lo hacía volvía a aparecer en ese callejón donde el relato aconteció. ¿Cómo es eso Rubinstein? Te cuento. Era una zona de guerra, las calles destruidas por completo; naves robots surcando por la periferia donde me hallaba; a lo lejos se notaba reflejos de los disparos. Eran rayos láser que iluminaban el cielo. Era de noche, se apreciaban naves voladoras por donde la vista me permitía ver. – Te sigo. Me encontré en una esquina donde un vehículo blindado como lo que utilizan para llevar tropas giraba en el instante que pensaba cruzar. Contra una pared me puse. Sobre el techo una ametralladora láser llevaba un soldado mitad hombre, mitad máquina. De golpe una granada vuela, no se sabe de donde y estalla el blindado. Naves voladoras se aproximan rápidamente. Como se dio la revuelta, esta cesa. Yo sigo a los rebeldes, hasta una colina donde me interceptan, y casi tuve que pelear con ellos usando mi katana láser y mi entrenamiento en lo marcial.

Me llevan al Cuartel General de los rebeldes, humanos 100% todos. Como yo los ayude, en la refriega, ellos me explican su situación. Sobre la colina un color rojo se divisaba. Me explican que un científico descubrió como mejorar al ser humano mediante la implantación de un micro chip en el cerebelo. Al principio funcionó, pero trajo daños colaterales. - ¿Cómo cuales Rubinstein? Técnicamente siempre fueron más sofisticados que los humanos, poseían máquinas robots de forma totalmente humana que hacían los quehaceres domésticos y manejaban toda la sociedad, hasta las armas nucleares. Los hombres con esos chips en el cerebelo crearon más máquinas de destrucción. Con el tiempo se hicieron más inteligentes, suplantando a los humanos. Esas máquinas crearon robots por si sólo y desataron el holocausto nuclear. –Veo, que no fue un paseo fácil. No querido libro que descansas en mi mesa de luz. - ¿Qué pasó a continuación? Las máquinas siguieron al último bastión humano pero gracias a una idea mía se destruyeron por completo, pero un General huyo en una nave creada por las máquinas al espacio. Bueno querido libro te dejo, pues ahora si tengo que volver a mi plano físico, me pase 15 minutos de más del tiempo, y eso me trae consecuencias, como que parte de mi cuerpo deben volver a adaptarse. Los movimientos deben ser lentos. –Claro, sino podes tener problemas motrices importantes, ¿no Rubinstein?

Efectivamente.

Rubinstein