Un comando de elite

Querido Rubinstein:

Presente

Como libro de cabecera que soy y paño de lágrimas tuyo, para no ser menos te voy a contar un relato. Sólo espero que lo que recibas te sea de tu agrado. Se que no estás para realizar algún tipo de confidencias hoy, ya que tuviste que viajar a la Constelación de Virgo a solucionar un problema con un General golpista. Por ello me auto escribo para que tengas noticias frescas luego de tu viaje astral. No te asustes si me ves brillar, pero es porque tengo novedades para ti, sólo te pido que me leas con atención lo que he de escribirte.

Me enteré que en el “más allá” a de haber un torneo en artes marciales. En dicho torneo están involucrado Escuelas Militares y Academias en Artes Marciales. Bien, dicho esto, te paso a comentarte que el torneo se ha de de desarrollar por etapas. En la primera se seleccionaran 16 escuelas, 8 de las cuales han de ser del orden militar, y las restantes serán de Academias de artes marciales. Estas últimas tendrán la cualidad de que los seleccionados sean almas de militares fallecidos o con alguna experiencia en ese terreno. La segunda etapa del torneo estará comprendida por 8 escuelas extraídas de las 16 preseleccionadas que auspiciaran de octavo de final.

A de existir una tercera etapa que servirá como cuarto de final. Por último en una cuarta etapa, como finalistas quedaran dos escuelas conteniendo las 8 almas guerreras.

Rubinstein te has de preguntar ¿porqué digo todo esto? Pues bien queremos sacar dos grupos de comandos de elite que sirvan para cosas puntuales de índole militar, preparados psíquica y mentalmente para temas puntuales y de rápida repuesta con instrumental de última generación

La idea es la siguiente: un comando primario de unas 4 almas guerreras y otro secundario con igual número de almas combatientes. El primero a de ser el principal, mientras que el segundo de apoyo, o eventualmente para ser usado por el Comando General del General Yang. ¿Recuerdas al General Yang? Es esa alma que vivió en el plano terreno durante la Dinastía Zen, y que fue ninja, cuando en Japón por esa época eras un señor feudal, un samurai.

En la primera etapa del torneo han de quedar 64 almas combatientes con preparación eminentemente militar. En la segunda etapa han de quedar 32. En la tercera etapa, o cuarto de final saldrán los 16 que conformaran los semifinalistas. Al final se deberá seleccionar 8 almas guerreras. Ellas deberán formar los dos pelotones de elite mencionados.

Sólo me resta decirte, querido Rubinstein que cuando comience la preselección, estas almas estarán sometidas a un riguroso examen psíquico que comenzará suavemente para irse incrementando en complejidad. La idea es sacar dos comandos altamente compenetrados con su rol y armamento sofisticado, como es esa espada láser que posees. Deberán pensar por si solo, y en caso que una alma quede aislada en medio de un escenario de batalla, deberá saber como actuar independientemente y crear sobre la batalla una técnica combatiente que logre su cometido.

Cuando llegues de la Constelación de Virgo, he de estar esperándote, para platicar con mayor detalle los aspectos logísticos de este Campeonato instrumentado por el General Yang.

Sin más me despido de ti, atentamente.

Tu querido libro de cabecera, mí estimado Rubinstein.