El corcel y el hombre negro

Era un pasillo oscuro, tenebroso. El inicio de éste, daba la puerta al dormitorio matrimonial y al baño. En la mitad, aproximadamente, sobre la izquierda el cuarto del niño. A esa altura, sobre la derecha, la puerta de la cocina. Al final, el living. Pero todo estaba oscuro, como tenebroso.
-¡¡Alto..!!, doy la orden.
Un corcel grande y brioso, pero muy grande resoplaba e inquieto se encontraba. Sobre él un hombre con armaduras del medioevo, casco y armadura. Animal y guerrero de color oscuro. Sobre la cabeza, un casco que solo permitía ver parte de la cara, ojos y boca. El animal inquieto se hallaba, Se levantaba en dos patas y por las narices volutas de fuego emitía. De los ojos del guerrero, chispas de fuego emitían. Con la mano izquierda una lanza, tan grande como toda la extensión del animal sostenía parada. Al verme inicia el ataque.
Cuando se acerca al galope por el pasillo, una red le lanzo cubriendo toda la extensión del animal y el guerrero. La revoleo, y cae al piso. La red gira varias veces, impulsada por la torsión que ejerzo sobre la muñeca derecha.

El movimiento.
a) El dormitorio del niño.
La lanza gira hacia la izquierda. Le sigue la cabeza del corcel y por último el guerrero. A los 45 grados cruza la pared, pasando a trabes de un equipo de música que lindero al pasillo se hallaba. Al llegar a los 90 grados de giro pasa por un ropero adosado a la pared, lindero al pasillo.

b) El dormitorio matrimonial.
A los 135 grados de giro Cruza nuestro dormitorio a trabes de otro ropero adosado a la pared. Frente al mismo la cama matrimonial.

c) El corredor.
Al llegar a los 180, animal, guerrero y lanza miraban de espalda a mí; viendo la puerta del baño.

d) La cocina.
A los 225 grados de giro, cruzan la pared de la cocina a trabes de un anaquel, la mesada y una mesa que usamos para desayunar o comer algo ligero.

e) El pasillo.
A los 270 grados comienza aparecer la punta de la lanza. El cuerpo del corcel y el guerrero todavía siguen cruzando la cocina en el giro diabólico. Sobre la pared que da al living, la heladera.

f) Al completar los 360 grados.
Se vuelven mirándome a mí. De espalda el living se hallaba.
Ese giro se lo hago hacer unas 5 o 6 veces consecutivas, cruzando por distintas partes de las piezas lindantes al pasillo.
Le doy un empujón final y lo expulso hacia el techo. En todo momento lo que había en la red se movía expulsando fuego. Guerrero y animal no podía quedar quieto. Una cantidad de luz se esparce por el techo, cual tentáculos de un pulpo. A las últimas luces que se esparcen por el techo del corredor y las paredes que lindan con el dormitorio del niño y la cocina, éste desaparece.

-¿Qué te pasa?, - ¿De nuevo la pesadilla?- mi señora pregunta.
Me despierto todo traspirado. Me hallaba durmiendo en mi dormitorio junto a mi señora. Afuera una tormenta eléctrica se hacía sentir y ver. Los rayos caían por doquier.