Te lo dije

“Te lo dije, te lo dije”, el niño menciona un tanto asustado.

“A sido sólo una pesadilla”, el abuelo tratando de calmarlo menciona.

“No soy mentiroso. Voy a traer una linterna y los vas a ver”.

“No hay nadie en el cuarto”, la voz del abuelo se hace notar.

Mientras tanto la abuela y la hija discuten acaloradamente en la cocina.

“Para, para no aguanto más, lo voy a matar a Julio”, la voz de la madre se hace notar.

“Mama, no puedo seguirte más con lo que haces” la madre de Julito le dice a su conjénere.

En la casa las puertas s e cerraban solas, de las estanterías que estaban n el living caían las cosas solas. Algunos libros giraban en el aire en una suerte de baile demoníaco.

“Mira abuelo, mira”, Hay un demonio debajo de mi cama”. El niño alumbra en el lugar mencionado. No se ve nada, cuando el abuelo se agacha a observar. En ese instante, los juguetes flotan en el aire.

La madre del niño discute acaloradamente con su madre, la abuela de Julito en la cocina. Los sartenes y las ollas a su alrededor flotaban. La puerta que da a la cocina de un golpe se cierra abruptamente.

“Te dije mama lo voy a matar” escucha decir la abuela.

Hacía una noche, que había fallecido la madre del abuelo, y antes que éste viniera del trabajo, la abuela había encendido unas velas rojas. El living había estado cerrado, y unos muñequitos tenían dos nombres y un número de apartamento. En los mismos unas agujas estaban clavadas en ciertas partes de su anatomía.

En el apartamento mencionado, instantes antes, unos seres alados habían envuelto en papel de regalo una figura demoníaca que estaba en el espejo del dormitorio. De esa forma se lo habían devuelto al apartamento de arriba.