Los de abajo

Es de noche. Los ancianos duermen. El hombre, inquieto se encuentra.

-Estaré soñando o me parece, dice, entre dormido y afectado por la fiebre.

La mujer ni cuenta se da. La cama se encuentra a medio metro del suelo dando un círculo completo. La ropa que dejaron al acostarse, sobre su cabeza bailan al son de una danza macabra. Arrodillado al lado de ella, Mandingo le susurraba, mientras que en la quietud de la noche, con su cola giraba la cama como jugueteando. En el piso, 5 velas rojas encendidas se hallaban formando un círculo perfecto. En él con pintura roja, otro circulo y dos triángulos equiláteros dibujados.

-La culpa de lo que les pasa, es por lo de abajo, la voz susurraba melodiosamente.