El cristiano

Un hombre llega ante Dios, luego de una vida un tanto libertina. Ante su presencia, éste le dice al que acaba de fallecer:
-Ha llegado la hora de la verdad, ¿qué tienes para decirme?
-E pecado señor, fui infiel, me acosté con cuanta mujer se me puso adelante, He fumado, bebido y comido hasta saciarme.
-¿Qué más?
-Tuve relaciones con la esposa de mi hermano y la madre de mi mejor amigo.
Dios se queda pensando, y luego de una larga deliberación le dice:
-Te perdono hijo mío, entra al redil.
El susodicho desconcertado lo mira a los ojos y le dice: -¿me perdonas?
Dios saca un proyector y le muestra fotograma a fotograma toda su vida desde el nacimiento hasta la muerte.
En la película al empezar los títulos, el hombre había sido una mujer de vida libertina que cuando llego su momento de verse con el Señor, este le pregunta:
-Ha llegado la hora de la verdad, ¿qué tienes para decirme?
-E pecado señor, fui infiel, me acosté con cuantos hombres se me puso adelante, He fumado, bebido y comido hasta saciarme.
-¿Qué más?
-Tuve relaciones con el esposo de mi hermana y el padre de mi mejor amiga.
Dios se queda pensando, y luego de una larga deliberación le dice:
-Te perdono hija mío, entra al redil.
La susodicha desconcertada lo mira a los ojos y le dice: -¿me perdonas?
Dios saca un proyector y le muestra fotograma a fotograma toda su vida desde el nacimiento hasta la muerte.
En la película al empezar los títulos, la mujer había sido un hombre de vida eclesiástica.