Don Giorgio

Vamos a la feria hay que comprar fruta y verdura. Un hermoso día otoñal, los feriantes están armando sus puestos, caminamos entre ellos donde se venden desde queso, huevos, fiambres, pasando por los que venden verdura y fruta, encontramos el camioncito del pescado, compramos unos bifes de merluza. Pasamos por el puesto de los quesos, compramos medio de colonia y un parmesano, ya que estamos un poco de dulce de membrillo. Seguimos y adquirimos verdura y fruta como para la semana. Nos vamos.

-¿Cuanto llevastes de dinero? Me dice mi señora.

-Uia mirá lo que me quedo de sobrante.

-Que caro, dice.

Interludio

El chacarero, posee un terrenito alrededor de su vivienda. Lo tiene plantado de maíz, y algo de otra cosa, tres o cuatro vacas y un toro. Todos los días se levanta a las dos de la mañana, y lo primero que hace es ordeñar a una de éstas. Toma el tractor y lleva la leche en recipientes a la carretera donde sabe, que a cierta hora pasan a levantarla.

Luego de sus quehaceres va a la ciudad pasando un caserío que se refleja en el horizonte y un camino de tierra que aparece como pidiendo permiso a la carretera. Cruza una plantación arada por acá, y por allá lejos muy lejos, kilómetros y kilómetros otra. De esta manera arriba a la gran ciudad para descargar su mercadería y cobrar. Es su rutina.

Un día hacía un frío de morirse. Los camiones ya esperaban a la puerta del Mercado Modelo.

El productor esperaba pacientemente el momento de descargar lo producido en su terrenito.

El granjero pregunta por don Giorgio, el tano como lo conocen.

Lo hacen esperar y luego llega ante su presencia.

-¿Que tiene para mi?, sin dejar el habano que fumaba.
-10 cajas con zanahorias, 15 de lechugas y también traigo 20 de manzanas.

- Humm… lechugas tengo de mas, pero las manzanas si me sirven. Un halo de humo se dibuja por su cara regordete, ni una mueca cambia su posición inicial.
-¿Y por todo cuanto?, el ranchero le oferta. Desesperado, porque no vende toda su mercadería.

-Le doy 4000 por todo o vaya y venda cada cosa por separado.

El productor termina cediendo. El tano luego vende la mercadería y se saca la ganancia en esa sola transacción.

El resto lo tira a la basura. En medio de ella un enjambre de niños revuelven la misma…..